Tras separarse de Pampita, Roberto García Moritán estalló de furia y se siente víctima de un asedio: "Ejercen violencia..."
Tras el escándalo por su ruptura y próximo divorcio de la modelo, el político hizo fuertes declaraciones y se la agarró con un cronista. ¡Leé la nota!
Tras separarse de Pampita, la vida de Roberto García Moritán ha dado un giro inesperado. En los últimos días, el empresario, que habría chocado su auto recientemente, enfrenta la constante presencia de periodistas en la puerta de su casa. Mientras Carolina Ardohain ya disfruta de su soltería, en las últimas horas, un cronista del programa “Intrusos” interceptó a Roberto, provocando una interacción un tanto extraña, en la que Moritán se describió como víctima de un acoso persistente por parte de la prensa.
Actualmente, García Moritán no encuentra tranquilidad y parece cada vez más abrumado por la presión mediática. Ya no puede realizar acciones tan cotidianas como llevar la ropa sucia al lavadero sin que un cronista lo intercepte. Su anonimato ha quedado atrás y una peculiar relación con las bolsas negras de consorcio parece perseguirlo, lo que evidencia su frustración con la situación. Esto se hizo evidente cuando, al salir de su edificio cargando una valija y una gran bolsa de ropa para lavar, fue abordado por un periodista del ciclo de América.
Visiblemente molesto, Moritán se dirigió al reportero Alfonso Oliva con un comentario claro: "Muy desubicado... ¿puedo ir al laverap tranquilo?". Mientras intentaba seguir con su día, el cronista trataba de obtener algunas declaraciones, aunque el empresario se mostró evasivo. La tensión creció aún más cuando se le preguntó por su situación sentimental actual, a lo que respondió de manera enigmática y cortante.
"Yo no tengo nada que decir", replicó Moritán, mientras consultaba a una vecina por la dirección de un lavadero. La mujer amablemente le indicó el camino, lo que provocó que el periodista intentara guiarlo por el nuevo barrio. En tono irónico, el empresario reconoció el gesto diciendo: "Cumplieron con el servicio informativo", pero no quiso hablar ni de su exesposa ni de los recientes rumores que lo vinculaban con el entorno de Benjamín Vicuña. Molesto por la persistencia de la prensa, insistió: "La prensa me acosa y ejerce violencia", y añadió de manera categórica: "Caro es la madre de mi hija y no tengo nada que decir".
Finalmente, tras varios minutos de tensión, Moritán logró encontrar un lavadero y se despidió del cronista con una sonrisa fugaz cuando le preguntaron si estaba acompañado. "Ojalá", respondió de manera pícara antes de seguir su camino.



