La opinión de Luis Ventura: Moria Casán hizo ¡Blum! y Betiana huyó
TE LO DICE ÉL. Un comentario tras una función desató la furia de "La One" y terminó en un cruce inesperado con su colega. Entre reproches, tensión y pases de factura, el escándalo promete continuar.
@LuisVenturaSoy
Cuando la pulseada, el conflicto o el debate es entre pares, el final es imprevisto. Ocurrió hace pocas horas, después de que Betiana Blum se presentara en la boletería del teatro donde Moria Casán junto a Jorge Marrale, recrean una intensa y moderna tragicomedia que bucea entre la acidez y la ironía lo que se titula como "Cuestión de Peso", estalló un escándalo inusitado.
Betiana presenció durante una hora y media el elucubrado argumento en el que un matrimonio descubre que un integrante de la pareja es un transexual, sin que la otra parte lo supiera en los años de convivencia conyugal. Las actuaciones protagónicas de Moria y Marrale son excelsas, pero la observación y el análisis de Betiana fue distinta y la chispa de la bomba se produjo cuando ella fue a visitar el camarín de Casán para observar algunas acotaciones de la iluminación de la escena, la celeridad que Moria le daba al texto, entre otras cosas que según Blum, era como que se quería escapar del escenario, para terminar más pronto con su tarea.
"Esta chica habla como si hubiera sido la directora de la obra. ¿Por qué no se busca un buen libro y lo dirige como ella quiera y decida?", pensó y se repitió Moria con ánimo de alimentar su "lengua karateca". Y dicho de manera natural e hiriente, a Moria le cayó como el traste la mirada de Betiana, y si bien no respondió en el momento a la responsable, sí lo hizo horas después donde dirigió sus misiles a una Betiana que no sabía donde se había metido. Algo así como patear un hormiguero de hormigas coloradas con una bota de dulce de leche y esperar que no te pase nada.
Moria estalló en llamas y le dijo públicamente que se comprara una vida, que si necesitaba dirigir una pieza teatral ella se la buscaba y no fuera a visitarla muy seguido a su camarín para arruinarle las cenas de sus noches con funciones. A la hora de buscar a Blum, ella no se hizo cargo de todo lo que explotó Moria y se plantó en decir que no tenía nada que decirle a su colega y no había sido su intención mal disponer a su colega después de presenciar la función en la que había ido simplemente como espectadora. En boca cerrada no entran moscas y no creo que esta pulseada sea el final de esta erupción volcánica. Esto no termina acá. ¡Te lo digo yo!



