La opinión de Luis Ventura: Pipo Cipolatti y el olvido de una tragedia familiar
TE LO DICE ÉL. La muerte entro en escena en la vida del músico cuando su mujer, Flavia Ortiz, se suicidó desde un balcon frances de un octavo piso. Más detalles, en la nota.
Cuando la muerte atraviesa las vidas de una familia, ya nada vuelve a ser igual. Aunque sea una familia ensamblada en la que cada uno ordena sus sentimientos y emociones como puede, y no como deberia. Y eso justamente sucede con el presente de un talentoso musico del rock como ha sido y es Pipo Cipolatti que se muestra amnesico e insensible ante el recuerdo de quien es la madre de sus dos hijos mellizos Donato y Giorgio, que murio al caer en confuso episodio desde un octavo piso, letal.
La sensacion de violentos conflictos en aquella pareja disuelta de Pipo con la joven Flavia Ortiz, de 26 anos de edad y quien preferia que le dijeran Flavia Pereira Iraola porque le daba infulas de alcurnia social, mientras cursaba en la escuela de modelos de Anama Ferreira. Ella era la novia del excentrico musico pero los rumores eran preocupantes y tambien empujaban a la suposicion de muchos excesos y la intuicion de drogas en su seno familiar, aunque siempre negados. Muchos nombres alrededor del supuesto amor de Flavia y Pipo: Charly Garcia, Yayo Cozza, y hasta Fabiana Cantilo.
Hasta que la muerte entro en escena despues de pequenas catastrofes conyugales, entre separaciones, peleas y la llegada de un embarazo de mellizos, inesperado. Ella celebraba el amor, el quedo contrariado por la sorpresa de un embarazo y ahi comenzo el foco de un divorcio que acorralo, angustio, deprimio y desespero a una mujer que quiso pertenecer a un mundo lejano y voraz que no le abrio sus puertas y la dejo afuera de todas sus ilusiones. Un dia fatidico, Flavia llego al umbral de un balcon frances en un octavo piso frio e indiferente y el vacio de 20 metros de altura convirtio en tragedia la vida de la novia de Cipolatti.
A 7 anos de aquella muerte joven, Pipo no guarda recuerdos del nacimiento de sus mellizos, hoy, de 19 anos de edad, que viven en la casa de una familia amiga, mientras su padre lo hace completamente solo en un departamentito de dos ambientes. Tampoco recuerda su amor por Flavia, menos su muerte, niega el consumo de drogas y menos se acuer- da de alguna fecha, ni tampoco sabe el cementerio donde llevarle una flor a la madre de sus hijos.
Una muerte que todavia tiene muchas de preguntas en la forma en que se produ- jo, el expediente penal abre mas interro- gantes y Pipo vive como puede, pero sin recordar el amor ni el final de la madre de sus hijos, Flavia Pereira Iraola, como le gustaba que la llamaran. Nosotros si recordamos aquella historia de ardores, pasiones y violencia. Te lo digo yo.



