FARÁNDULA

Los amores de Luis Brandoni: de Marta Bianchi a la última relación sin ataduras

El actor tuvo una vida sentimental intensa, con mujeres fuertes y romances sin vueltas. La historia detrás de cada una. Más detalles en la nota.

Murió Luis Brandoni a los 86 años, y con él se fue una parte importante de la historia del espectáculo argentino. Pero además de sus personajes en la tele y el cine, el tipo tuvo una vida amorosa que daba para otro tanto. En este día de despedida, salió a la luz la despedida de su hija Micaela, que con unas palabras muy sentidas le dijo adiós a su viejo. Y en ese marco, muchos empezaron a recordar a las mujeres que marcaron al actor: desde su matrimonio con Marta Bianchi hasta el último gran amor, una relación libre que rompió con todo lo que se esperaba de él.

Marta Bianchi fue la primera gran mujer en la vida de Brandoni. Se conocieron cuando los dos estaban empezando en el ambiente, jóvenes, con los dientes largos y muchas ganas de comerse el mundo. Se casaron y tuvieron a Micaela, la hija que después se fue de la actuación para convertirse en una empresaria exitosa. 

Pero el matrimonio no duró para siempre. Se separaron sin escándalos, algo raro en esa época, y cada uno siguió su camino. Brandoni siempre habló bien de Martha, incluso después de separados. "Fue una mujer importante, me bancó en las malas", llegó a decir en una entrevista.

Luis Brandoni con Marta Bianchi.
Luis Brandoni con Marta Bianchi.

Después de Bianchi, vinieron otros amores. Ninguno tan mediático como el primero, pero todos con su peso. El actor nunca fue de andar mostrando las parejas en las revistas del corazón. Prefería mantener esa parte en privado. Se lo vinculó con algunas actrices y también con mujeres del todo ajenas al ambiente. 

Pero siempre con la misma regla: nada de vueltas, nada de celos enfermizos, nada de ataduras raras. Los amigos contaban que Brandoni era un tipo romántico, sí, pero también muy práctico. "Si una relación no andaba, lo cortaba de raíz. Sin hacerse mala sangre", recordó un compañero de elenco.

El último gran amor de Brandoni fue el que más sorprendió. Una relación sin prejuicios, como la bautizaron algunos cronistas, con Saula Benavente. Se habló de una diferencia de edad importante, de 33 años, con una mujer con una vida completamente diferente a la suya, y de un vínculo que funcionaba a su manera, sin seguir los manuales de la cursilería tradicional. 

Luis Brandoni, con Seula Benavente, quien lo acompañò hasta sus últimos días.
Luis Brandoni, con Seula Benavente, quien lo acompañò hasta sus últimos días.

El actor nunca prestó atención a los comentarios. "Cada uno ama como puede y como quiere. El resto son pavadas", largó una vez ante la prensa. Esa relación duró varios años y, según los que los veían juntos, fue de las más felices de su vida. Porque Brandoni, a sus años, ya no necesitaba demostrarle nada a nadie.

Mirando el recorrido amoroso de Luis Brandoni, uno saca una conclusión clara: fue coherente hasta el final. Nunca usó el amor para levantar su carrera ni para tapar soledades. Amó de verdad, con todo lo que eso significa, pero también supo cortar a tiempo cuando algo no funcionaba. Eso no es poca cosa. En un ambiente donde las parejas se arman y se destruyen por rating o por contratos, Brandoni hizo lo que quiso, con quien quiso y cuando quiso. Y si algo le aprendieron sus hijos, y sobre todo Micaela, es que el amor no se negocia. 

Se vive o se deja. Pero no se finge. Por eso, cuando uno lee esas despedidas llenas de dolor pero también de agradecimiento, entiende que el viejo dejó una enseñanza más: la de un tipo que, entre escena y escena, también supo querer sin caretas. Y eso, en este mundo de apariencias, es casi una rebelión.

Esta nota habla de: