Luciano Castro rompió el silencio desde la clínica y explicó los motivos de su internación: "Me interné porque quiero estar bien"
Tras los rumores que encendieron todas las alarmas sobre su salud, el actor, con Moria Casán como vocera, contó su verdad desde el centro terapéutico donde se encuentra.
El delicado presente de Luciano Castro finalmente tuvo un desenlace que preocupó a todo el ambiente. Después de la tormenta que desató su separación de Griselda Siciliani por las infidelidades, y los pedidos para que deje de exponerla, el actor tomó la determinación de internarse por voluntad propia en un centro terapéutico. Frente a las versiones que empezaron a circular sin control, el artista decidió romper el silencio para evitar que las especulaciones sigan creciendo y contar lo que realmente le pasa.
Todo empezó cuando en "LAM" (América) soltaron la primicia: Luciano Castro ingresó a una clínica de rehabilitación en la Ciudad de Buenos Aires para buscar un espacio de paz después del vendaval mediático. Pepe Ochoa fue el encargado de dar los primeros detalles y explicó cómo llegó el actor a esta instancia.
"A partir del momento que Griselda decide dejarlo, Luciano se las vio todas negras. La realidad es que él siente, en base a lo que el entorno me empezó a contar, es que desde que ella lo dejó, empezó a tener días muy malos y no les encontraba sentido", reveló el panelista, mostrando la fragilidad del galán detrás de los reflectores.
Pero las versiones sobre su salud empezaron a descontrolarse y Castro necesitaba ponerle un freno. Ahí apareció Moria Casán, que en su programa "La mañana con Moria" se transformó en la voz oficial del actor. La One contó que mantiene contacto con él en los momentos en que puede usar el teléfono, porque en la clínica el acceso está restringido, y transmitió el mensaje textual que le mandó: "No hablé nunca con nadie y no hay nada que haya dicho nada de nada con respecto a lo que yo vengo a sanar. Yo me interné porque quiero estar bien". Con esa frase, Castro buscó desmentir todas las versiones que hablaban de adicciones o problemas de salud mental graves.
La conductora también reveló que el actor no está solo en este proceso. Dentro de la clínica comparte el día a día con Julián Sierra, actor y bailarín que también le dio el OK para contar la información. Según transmitió Moria, ambos se apoyan mutuamente en la internación. "Estamos acompañándonos, estamos juntos, cada uno con su quilombo, pero yo estoy bien y mi voz sos vos", expresó Casán en nombre de Castro, dejando en claro que el actor confía ciegamente en ella para manejar su comunicación con el mundo exterior.
Desde "LAM" habían aclarado en un principio que la decisión de Castro no estaba vinculada a adicciones ni a cuadros de salud mental, sino a la necesidad de hacer una pausa después del impacto que le generaron los audios filtrados, los memes y la exposición constante en redes. En ese sentido, Moria profundizó sobre el estado anímico del actor y transmitió su malestar por la cobertura mediática. "Me dice: 'Te van a decir que hablé con alguien. Mentira, no hablé con nadie. Yo solamente hablo con vos para que lo digas, para que seas como mi voz'", insistió la conductora, que además destacó la importancia del paso que dio: "Cuando alguien se interna y se da cuenta del problema que tiene, sea cualquier tipo de adicción, ya está un paso muy adelante. El darse cuenta es no negociar, es no seguir siendo un felpudo del mismo. Y esto lleva su proceso".
Respecto al vínculo con las mujeres de su entorno, Casán aclaró que Griselda Siciliani "le desea absolutamente lo mejor y está enfocada en su trabajo". Y en cuanto a Sabrina Rojas, la expareja y madre de sus hijos, mantienen contacto fluido.
Según la información que cerró Pepe Ochoa en "LAM", se trata de una internación híbrida donde Castro puede tener comunicación con sus hijos pero no con gente que pueda contarle lo que pasa afuera con los medios. "Sé que con Sabrina tuvieron varias comunicaciones por videollamada. Ella me dijo que sí estaba hablando con Luciano", concluyó el periodista, dejando la puerta abierta a que el actor transite este proceso en paz, acompañado por los que realmente importan.


