El divorcio del año: Wanda Nara festejó en primera instancia, pero Mauro Icardi contraataca para quedarse con todo
Según La Pavada de Diario Crónica, la conductora de "MasterChef Celebrity" respiró aliviada tras una audiencia clave, pero el futbolista no se rinde y busca voltear el acuerdo de bienes firmado en 2021.
Todo parecía llegar a un final feliz en la pelea legal entre Wanda Nara y Mauro Icardi. Tras un extenso proceso y enfrentamientos, el miércoles se supo del acuerdo con su exmarido en una audiencia clave que avanzó con la conciliación de bienes de la expareja. Pero la conductora de "MasterChef Celebrity", que en otro frente ahora fue denunciada por un conflicto laboral millonario, tendrá que seguir litigando con Mauro, que se niega a dar el brazo a torcer. Mientras ella festejaba en las redes con un escueto "Feliz", del otro lado del mostrador judicial ya estaban preparando la ofensiva para intentar anular lo que firmaron hace cinco años.
Según La Pavada de Diario Crónica, con el derecho a réplica para Luana en "Gran Hermano Generación Dorada" el reality pasó a "MasterChef Celebrity", que Wanda cada día se ocupa de destacar como "lo más visto". Intencional. Desde Milán, donde se encuentra con su novio Migueles, se informó sobre la audiencia de conciliación que se realizó ayer, ya que Mauro Icardi quiere anular lo que firmó respecto de la división de bienes. Los abogados italianos esperan que la separación salga el 25 de marzo en Italia, pero eso no significa que la guerra por los millones haya terminado. De hecho, recién empieza un nuevo capítulo.
La confusión se armó cuando algunos empezaron a cantar divorcio antes de tiempo. Ana Rosenfeld, la abogada de Wanda, salió rapidísimo a aclarar todo: "Falsoooo", disparó en sus redes, y explicó que la audiencia del miércoles no habló nada de la disolución del vínculo. Lo que realmente se discutió fue la pretensión de Icardi de deshacer la separación de bienes que firmaron en 2021, en plena tormenta mediática. La jueza italiana fue clarísima y blindó ese acuerdo, que involucraba movimientos económicos por cerca de siete millones de euros. Por eso Wanda estaba feliz: esa batalla, al menos por ahora, la ganó ella.
Pero ojo, porque el divorcio en sí mismo es otra historia. El 11 de marzo se cumplieron dos años desde que pidieron la separación, el tiempo justo que pide la ley italiana para decretar el divorcio. Así que el 25 de marzo podría llegar el papel que termine oficialmente con el matrimonio. Sin embargo, la liquidación de los bienes corre por otro carril y podría estirarse meses. Son dos causas separadas: una deshace el casamiento, la otra define cómo se reparten los millones, las casas y los negocios. Y en esa segunda guerra, Icardi ya avisó que no se rinde.



