L-Gante sorprendió con una medida impensada en su conflicto con Maxi El Brother: "Queremos una desvinculación..."
El artista buscó apagar el fuego cruzado luego de un incómodo enfrentamiento en vivo con un panelista que leyó un mensaje de su exmanager. Todas las claves de un conflicto que parece encaminarse a una solución extrajudicial.
Tras una guerra pública que destrozó una relación casi fraternal, un silencio inesperado abre una rendija de esperanza. L-Gante y Maxi El Brother se enfrentan desde hace meses en los tribunales por millones, el control de la carrera y hasta una casa. Pero luego de un explosivo cruce televisivo, el cantante tomó la palabra para sorprender con un pedido de paz. Su mensaje, publicado en redes sociales, marca un posible giro en este escándalo que convirtió al éxito en un amargo litigio.
El episodio que desencadenó la nueva declaración ocurrió durante su visita a “La Mañana con Moria”. Allí, el panelista Gustavo Méndez leyó al aire un mensaje que Maxi El Brother le envió a su celular en pleno programa. La intervención generó incomodidad inmediata en el estudio. L-Gante, visiblemente molesto, acusó al periodista de “aprovecharse del momento” y recordó que el tema contractual lo resolvía con sus abogados, no en la televisión.
Con el clima aún enrarecido, el referente de la cumbia 420 optó por las redes sociales para fijar una postura oficial. En una historia de Instagram, con una placa de fondo negro y letras blancas, escribió un texto conciliador: “Quiero manifestar que con respecto a la situación existente con mis ex managers, nos encontramos junto a los letrados en conversaciones tendientes a aclarar los temas pendientes entre nosotros, existiendo buena voluntad de las partes con el fin de lograr una desvinculación en paz, que es el deseo de todos”.
El mensaje que leyó Méndez y que encendió la mecha contenía la versión de Maxi El Brother. El panelista citó: “Nicolás Payarola le armó todo esto a Elián y él lo compró… Cuando arranqué con Elián o él arrancó conmigo, ya tenía 10 años de trabajar en producción y pegar artistas. El contrato tenía 30%. Antes era el 30% de nada. El desarrollo se trabajó”. Esas palabras, expuestas frente a las cámaras, buscaban defender el rol del exmanager en la construcción de la carrera del artista.
La reacción de L-Gante en el estudio pasó de la calma inicial a un visible enojo. “Está perfecto que se pueda expresar, olvidate. Esas son sus palabras”, dijo primero. Pero luego, ante la insistencia de Méndez sobre una supuesta “falta de agradecimiento”, el cantante estalló. Le recriminó haber “abusado de la situación” y aprovechado su presencia para un tema que, según él, correspondía a otro ámbito. Moria Casán intentó mediar, pero el enfrentamiento quedó registrado y se viralizó en minutos.
Ahora, con su publicación en Instagram, L-Gante intenta llevar el conflicto de vuelta a un carril privado y legal. Su escrito, sin nombres propios ni ataques directos, contrasta con el tono del cruce televisivo y sugiere que las partes prefieren negociar antes que seguir escalando la disputa en los medios. En un litigio marcado por acusaciones fuertes, el deseo de una “desvinculación en paz” aparece como el primer paso concreto hacia un cierre.



