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Juana Tinelli denunció a su exnovio Bautista Cuiña por violencia de género y el expediente revela nuevos detalles: "Este último se tornó agresivo..."

Tras la denuncia de la hija de Marcelo Tinelli, dieron a conocer los detalles del sumario judicial y aclararon que la causa avanzó por la actuación de un policía de oficio.

Juana Tinelli volvió a estar en el centro de la escena mediática tras presentar una denuncia por violencia de género contra su exnovio, Bautista Cuiña. A casi una semana del episodio, se conocieron nuevos detalles del expediente que abrió la Fiscalía de Violencia de Género, y la propia Juana decidió romper el silencio hablando de la exposición, el dolor y los cuestionamientos que recibe a diario.

El periodista Gustavo Méndez fue el encargado de dar a conocer los pormenores de la causa durante su participación en "La mañana con Moria" (El Trece). Con el sumario judicial en mano, el cronista explicó que la denuncia no fue iniciada directamente por Juana, sino que se activó gracias a la intervención de un efectivo policial que actuó de oficio. "Juanita le contó lo que ocurrió a un oficial. Le dijo que su ex le había dado una bofetada. Acá lo que vemos en la foto es del sumario número 36, de la Fiscalía de Violencia de Género. Juanita está como damnificada y el imputado es Bautista", detalló Méndez. Y aclaró: "Lo importante acá es que Juana no va a ratificar. El que inició el proceso legal fue el policía que actuó de oficio. Él fue el que hizo la denuncia por este hecho".

Méndez leyó en vivo parte del documento que forma parte del expediente y que describe con precisión cómo se desarrollaron los hechos dentro del local bailable llamado Costa 7070. Según el relato incorporado a la causa, la situación comenzó con una discusión entre los dos jóvenes. 

"En relación a los hechos, la entrevistada manifiesta que en el momento del hecho se encontraba dentro del establecimiento con sus amigos, dando cuenta que en el lugar estaba su ex, Bautista Cuiña, con quien mantuvo una discusión", leyó el periodista. El texto continúa y detalla el momento de mayor tensión: "Este último se tornó agresivo para con su persona, propinándole en un momento dado un golpe de mano abierta en el rostro". 

Luego del presunto ataque, Juana decidió retirarse del lugar acompañada de sus amigas, y según consta en el expediente, manifestó que no quería intervención policial. Sin embargo, las autoridades presentes solicitaron de manera preventiva la presencia de personal médico en el lugar.

La noticia de la denuncia no tardó en generar un gran revuelo en los medios y en las redes sociales. Como suele ocurrir con las figuras públicas, especialmente con aquellas que pertenecen a familias tan expuestas como los Tinelli, los comentarios y las opiniones no se hicieron esperar. La exposición mediática de Juana, que creció frente a las cámaras por la fama de su padre, la convierte en un blanco fácil de críticas y juicios sumarios. Frente a esta situación, la joven decidió tomar la palabra y publicar un extenso descargo en su cuenta de Instagram, donde apuntó directamente contra aquellos que opinan sin conocer los detalles y la condenan desde el anonimato de las pantallas.

"Desde lo más humano, y realmente sin entender, cuando escuchás 'queremos saber la verdad', pero no quieren saber una mier... Quieren opinar. Todos saben todo, todos me conocen", comenzó su mensaje, mostrando su enojo y su cansancio ante la exposición constante. En sus palabras, dejó en claro que siente que su vida se convierte en un espectáculo del que todos se sienten con derecho a formar parte. "Quieren agarrar algo tuyo, lo más vulnerable, lo más torpe, lo más humano y convertirlo en mierd... como si eso fuera completamente válido", agregó, refiriéndose a la forma en que los medios y los usuarios de internet toman sus errores o sus momentos de dolor para juzgarla sin piedad.

Juana hizo un repaso por los calificativos que recibe a diario y que, según ella, se repiten como un disco rayado. "Lo peor es que eso vale. Vale que todo un país te diagnostique desde un video de 15 segundos. Vale decir que estás loca, que sos psiquiátrica, anoréxica, que sos mala, que sos víctima, victimaria. Que estás mal de la cabeza, que sos esto, que sos lo otro", expuso con crudeza. 

Pero más allá de la bronca, también mostró un costado vulnerable y humano, reconociendo que no es perfecta y que cometió errores. "Yo también me equivoqué, la cagué mil veces. Dije cosas mal. Reaccioné desde lugares horribles. Pedí perdón, me arrepentí. Lloré, me dio vergüenza. Me quise esconder, me odié un poco también", confesó.

El descargo de Juana Tinelli no solo sirvió para responder a las críticas, sino también para poner sobre la mesa un tema que la atraviesa de manera profunda: la salud mental y la necesidad de ayuda. 

Su última frase, "También fui una piba pidiendo ayuda", resuena con fuerza y abre una puerta a la reflexión sobre la presión que ejercen las redes sociales y la exposición mediática en la vida de los jóvenes, especialmente aquellos que, como ella, crecieron bajo el ojo público. La denuncia por violencia de género, que ahora avanza en la justicia, se suma a un historial de episodios públicos que la joven atravesó en los últimos tiempos y que la llevaron a ser noticia más de una vez.

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