Sabrina Rojas refugió a sus hijos tras la internación de Luciano Castro: "Son mi..."
La conductora se alejó de la ciudad para preservar a los menores en medio del peor momento del actor. ¡Mirá las fotos del viaje, en la nota!
Sabrina Rojas decidió alejarse del ruido de la ciudad y se instaló en la Costa argentina junto a Esperanza y Fausto Castro. Tras la reciente internación voluntaria de Luciano Castro, la actriz optó por apoyar a su ex por redes sociales y se mostró enfocada 100% en la contención de sus hijos, compartiendo postales de tranquilidad frente al mar.
El contexto familiar es de máxima tensión tras la drástica decisión de Luciano Castro de recluirse en un centro terapéutico. El actor tocó fondo luego de su escandalosa separación de Griselda Siciliani y la catarata de denuncias por infidelidad que lanzaron sus ex parejas en televisión. Ante la exposición mediática que dejó al actor en el ojo de la tormenta por su estado emocional, Sabrina tomó las riendas de la situación para proteger a los menores del impacto que genera ver a su padre en los titulares de todos los portales de chimentos.
Lejos de los flashes y las cámaras, la actriz compartió imágenes de tardes de mates y playa que reflejan su presente íntimo. Sin dar declaraciones directas sobre el estado del actor, la rubia dejó en claro que su prioridad absoluta es el bienestar de su familia. En una de las fotos más emotivas del viaje, se la ve abrazada a sus hijos durante un atardecer, una imagen que contrasta fuerte con las versiones de crisis y caos que rodearon a la familia la última semana.
El mensaje que acompañó la publicación fue corto pero letal para los que esperaban un descargo picante: "Son mi lugar", escribió Rojas. Con esa frase, la actriz marcó la cancha y demostró que, mientras Castro intenta reordenar su vida en rehabilitación, ella es el pilar que mantiene a flote la estructura familiar. No hubo mención para el actor ni para Siciliani, solo un silencio sepulcral que dice mucho sobre el distanciamiento que hoy mantiene con el padre de sus hijos.
El viaje a la Costa funciona como un búnker emocional para los tres. Rojas sabe que el asedio periodístico no va a parar hasta que Luciano reciba el alta, por lo que decidió estirar sus vacaciones lo más posible. Con looks relajados y una actitud serena, Sabrina sigue demostrando que, a pesar de los palos en la rueda y los escándalos de su ex, ella siempre prioriza la paz mental de Esperanza y Fausto por sobre cualquier lío mediático.


