"Todo por mi hogar": Yasmin confrontó a Sevval por el asesinato de su padre y la despreció como madre
La "hermastra" de Ömer quedó en shock al descubrir que su madre fue la responsable de la muerte de Ahmet en la exitosa novela turca de Telefe. Mirá el video, en la nota.
La trama se complica en “Todo por mi hogar”, la exitosa novela turca de Telefe, donde la muerte se acerca para dos personajes claves en la historia. Después del asesinato de Ahmet, las consecuencias de su plan comienzan a pisarle los talones a Sevval, quien en el último capítulo vio sus más grandes miedos hacerse realidad.
Esto se debe a la información que descubrió su hija Yasmin sobre el “accidente” que cobró la vida de su padre, y que la joven no dudó en usar para confrontar a su mamá: “¿Tú mataste a papá? ¿Dejaste la camioneta sin frenos mamá? El hombre del video te culpó a ti”, comenzó diciendo en la tensa escena que se transmitió en la pantalla de Telefe.
“Qué dices hija, no es cierto, ¿de dónde sacaste ese video?”, intentó preguntar Sevval, pero Yasmin no le dio lugar: “Eso es lo que menos importa ahora, dime la verdad mamá, ¿le pagaste a ese hombre para que dejara sin frenos la camioneta? ¿Cómo fuiste capaz de hacer algo así?”, presionó la adolescente.
Finalmente, el silencio y las lágrimas de su madre le dieron a Yasmin la respuesta que buscaba. “¡Es tu culpa que papá esté muerto! ¡Sarp también iba en la camioneta ese día, podría haber muerto también!”, le increpó a su madre, fuera de sí con rabia y tristeza.
Fue entonces que Sevval intentó defenderse y terminó confesando sus crímenes: “No sabía Yasmin, no tenía idea que iba ahí, yo no sería capaz de lastimar a tu hermano, hija, ni a ninguno de esos chicos. Yo solo quería que Suzan y tu padre murieran. Mi problema era con ellos, con nadie más”, reveló la mujer.
“Me sentía sola y celosa, tu padre me había dejado y se había ido con esa mujer. Le di mis mejores años y él sin pensarlo se iba a casar con Suzan”, agregó Sevval, intentando defenderse, pero Yasmin no tenía lugar en su corazón para sus palabras. “Ya no eres mi madre, no quiero que me vuelvas a dirigir la palabra”, cerró, destruida.



