Ángela Torres rompió el silencio sobre su mala relación con Lali Espósito: "No nos llevábamos muy bien"
La hija de Gloria Carrá habló sin filtro sobre los rumores de enemistad con Lali. Cómo fue su distanciamiento, qué pasó en el Bailando y cómo lograron reconciliarse. Los detalles, en la nota.
Ángela Torres y Lali Espósito forman parte de una generación de artistas argentinas que dejaron de ser promesas para convertirse en figuras consolidadas. Con trayectorias que abarcan televisión, música, teatro y plataformas digitales, ambas brillan con luz propia, pero también comparten un pasado que incluyó amistad, roces y finalmente, reconciliación.
Ahora, mientras Ángela promociona su primer álbum “No me olvides”, decidió contar su verdad sobre el vínculo con Lali, que durante años estuvo envuelto en rumores, especulaciones y titulares.
De la admiración a las primeras diferenciasÁngela y Lali compartieron elenco por primera vez en “Solamente vos” (2013), donde interpretaban a las hijas del personaje de Adrián Suar.
“Tenía 14 años cuando la conocí, era totalmente su fan. Compartimos camarín y yo estaba cumpliendo un sueño, no lo podía creer. Ahí éramos amigas”.
Dos años más tarde, volvieron a trabajar juntas en “Esperanza mía” (2015), donde la relación empezó a cambiar.
“Ahí también teníamos mucho [tiempo] juntas y tuvimos nuestras rispideces. No nos llevamos muy bien en esa novela, la verdad”.
Pese a lo que se decía en los medios, Ángela dejó en claro que no existió una pelea directa entre ellas:
“En realidad, no pasó nada entre nosotras, no hubo una pelea en esa novela. Era simplemente que, de repente, no estábamos conectando como antes, pero no pasaba nada. O sea, nunca hubo una pelea concreta”.
La diferencia generacional —siete años— y los distintos momentos personales influyeron en ese distanciamiento.
El “beef inexistente” que explotó en el BailandoTodo se agravó cuando Ángela fue participante de “Bailando por un sueño” en 2016.
“Lo que pasó fue que me metí en ShowMatch y un día me preguntaron por Lali. A mí se me notó en la cara que no estaba todo recontra bien y me torturaron durante todo un año, armándome un beef inexistente con ella”.
En ese entonces, Lali era pareja de Mariano Martínez, compañero de ambas en Esperanza mía, lo que generó aún más especulaciones.
“Cada vez que venía, todos los programas de chimentos se pasaban diciendo mentiras sobre mí y sobre Lali. Entonces, cuando ella llegaba, yo estaba incómoda. Se estaba armando toda una cosa alrededor que no existía, que no era real, que hacía que fuera incómodo entre nosotras”.
La reconciliación llegó con los añosDespués de esa etapa, pasaron mucho tiempo sin hablar.
“Después de ese año no hablamos por un montón de tiempo y ahora hace un par de años que estamos reconectadas. El otro día estuve en su casa. Yo la quiero mucho a Lali, la admiro con todo mi corazón y realmente crecí viéndola y amándola”.
Ángela insistió en que nunca existió un conflicto real entre ellas:
“La verdad es que nunca hubo un beef concreto, sino que fue más lo que se armó en ese momento que lo que pasaba realmente entre nosotras, que era más un distanciamiento que con los años nos pudimos acercar de nuevo, gracias a Dios”.
“Soy fan de Lali, como todos”Hoy la relación entre ambas se reconstruyó desde otro lugar, con madurez, afecto y amistades en común:
“Yo soy fan de Lali, como todos. Voy a verla a sus shows y además me pega desde otro lado porque la conozco hace muchos años y realmente siento que la conozco un montón, que nos conocimos mucho laburando juntas y desde muy chiquitas”.
“Ahora también ella está de novia con Pedro [Rosemblat], que es mi amigo y lo quiero mucho, y se ve bastante con Ofe [Fernández], que es mi mejor amiga. Entonces, de repente, estamos compartiendo mundos y es lindo eso”.
Un cierre con respeto, madurez y admiración mutuaLo que durante años fue leído como un enfrentamiento terminó siendo una etapa más en el camino de dos artistas que crecieron expuestas, trabajando desde chicas y enfrentando la presión del medio. Hoy, Ángela y Lali volvieron a conectar desde otro lugar: más personal, más genuino y lejos de los rumores. Una amistad renovada en una industria que, como ellas, también está en constante transformación.




