El día que Michael Jackson superó la oferta de Paul McCartney y se quedó con los derechos de The Beatles

El ícono del pop se convirtió en un genio de los negocios musicales aunque eso le costó la amistad que mantenía con el ex beatle.

En un giro inesperado, la música que una vez unió a Paul McCartney y Michael Jackson se convirtió en la razón de su distanciamiento. Tras colaborar en éxitos como "Say Say Say", su relación se vio afectada cuando Jackson, demostrando una astucia comercial sin precedentes, superó la oferta de McCartney para adquirir los derechos de publicación de The Beatles

La compra de ATV Music por parte de Jackson no solo alteró su amistad, sino que también cambió el panorama de la industria musical.

El interés de Jackson en la publicación musical

McCartney y Jackson se conocieron en la década de 1970, cuando McCartney escribió "Girlfriend" para el álbum "Off The Wall" de Jackson. Posteriormente, colaboraron en varias canciones, consolidando una amistad que parecía sólida. 

Paul McCartney y Michael Jackson compartían una gran amistad. 
Paul McCartney y Michael Jackson compartían una gran amistad. 

Sin embargo, durante este tiempo, McCartney compartió con Jackson su creciente interés en la publicación musical, una lección aprendida tras adquirir el catálogo de Buddy Holly. Jackson, intrigado por el potencial financiero, buscó la asesoría de su abogado, John Branca, para explorar este mundo.

A pesar de haber coescrito algunas de las canciones más icónicas de la historia, McCartney no poseía los derechos de su catálogo debido a la compleja historia de Northern Songs, la empresa que él y John Lennon fundaron junto a su manager Brian Epstein y el editor Dick James. 

Tras el fallecimiento de Epstein, los intentos de renegociación con James fracasaron, y el catálogo terminó en manos de ATV. Cuando ATV se puso a la venta, Jackson decidió comprarlo, haciendo una oferta de 46 millones de dólares.

Negociaciones tensas al límite

Las negociaciones fueron complejas y prolongadas. El equipo de Holmes à Court, dueño de ATV, inicialmente sospechó que Jackson actuaba en nombre de McCartney. Sin embargo, tras arduas negociaciones y un incremento en la oferta a 47.5 millones de dólares, Jackson logró la adquisición el 14 de agosto de 1985. McCartney, aunque decepcionado, reconoció la habilidad comercial de Jackson.

     
Consecuencias y legado

La adquisición de Jackson no solo fue un golpe para McCartney, quien expresó su frustración por la pérdida de los derechos, sino que también fue un movimiento estratégico que consolidó a Jackson como un genio en los negocios musicales. Diez años más tarde, Jackson fusionó ATV con Sony, obteniendo 95 millones de dólares. Sin embargo, las deudas acumuladas en la década del 2000 llevaron a Jackson a hipotecar el catálogo.

Tras la muerte de Jackson en 2009, surgieron rumores sobre la devolución del catálogo a McCartney, los cuales fueron desmentidos por el ex Beatle. McCartney, aunque herido por la transacción, siempre habló con cariño de Jackson, resaltando su talento y gentileza. La saga de los derechos de The Beatles continuó, manteniendo vivo el legado de ambos músicos en la industria.

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