Lali pasó por el programa de Moria, contó por primera vez cómo empezó su romance con Pedro Rosemblat y quién fue la mujer de la que se enamoró

Lali visitó “Nave nodriza”, ciclo de streaming conducido por Moria Casán. Su cruce con el presidente Javier Milei y su romance con Pedro Rosemblat fueron algunos de los temas tocados.

Moria Casán recibió a Lali Espósito en su programa de streaming "Nave nodriza", estando juntas por primera vez tras recibir el Premio Gardel por su colaboración en el tema "¿Quiénes son?". Durante la entrevista, la One la nombró su sucesora y le entregó un premio Martín Fierro de la Moda. La misma pasó por diferentes tópicos. Uno de ellos fue el cruce que tuvo con el presidente Javier Milei: “¿Te dolió?”, preguntó Casán.

“No. No es esa la palabra. Me enfrenté en ese momento a algo muy nuevo para mí. Creo que lo que pasó excede mi tuit; fue algo más profundo, y generó un nivel de discusión, y por ende, de daño entre los que somos seres de a pie, los que no somos parte de un gobierno. Creo que generaron una especie de odio entre nosotros. ‘Los artistas que cobran...’. Quisieron instalar algo que no solo es mentira, sino que desde mi punto de vista es desinformar a la gente sobre cómo funcionan los espectáculos que son gratuitos para el público”, contestó Lali.

“‘No es gratis porque lo pagamos todos’, dicen. Tengo que explicarlo, aunque parezca tonto: un show mueve un montón de gente. Creo que esto abrió una discusión que me parece positiva, por eso te digo que no me enojó. Se abrieron puertas rarísimas en las que hubo que explicar cosas muy obvias. Yo jamás voy a estar del lado de ningún gobernante, estoy del lado de la gente”, reveló la cantante.

“Nosotros cantamos, entregamos emoción, la gente decide ir a vernos; algunas veces es en shows privados que uno hace, como el mío en Vélez, y después hay un montón de shows que son gratuitos para el público. Y este es el punto que creo que a Javier y a muchos de sus seguidores los movilizaba. Hay una gran desinformación. Me usaron a mí un poco como la cara de eso, pero quisieron hacer creer que todo es un choreo. Y yo lo único que hice es defender la cultura de la que formo parte, y explicar siempre con educación”, añadió.

Lali habla con Moria de su relación con Pedro Rosemblat

En otro tramo de la charla, Moria quiso saber cómo comenzó su relación con Pedro Rosemblat, su actual pareja. “Le envié un mensaje, pero no es que soy una tiroteadora letal... De hecho, me da un poco de vergüenza el jueguito. Todo ese chichoneo me es un poco bobote, será que ya soy grande. Si te mando un mensaje porque tengo una intención, ese mensaje te va a decir mi intención. No me hago la linda ni soy calesitera; yo voy a la sortija”, comentó Lali.

“¿No tuviste miedo de rebotar? ¿Qué fue lo que te pasó con él? ¿Querías tener sexo?”, le preguntó luego, con otras palabras. “No me importa rebotar, yo voy para adelante. Sí... Me parecía muy buen mozo, claro está, y tenemos un muy buen amigo en común, al que le empecé a preguntar por él. Y le mandé un mensaje, con un chiste picante, de calle, en respuesta a algo que había subido. Y él picó. Y nos mandamos algún que otro mensaje hasta que nos vimos”, expresó.

“Nos conocimos en una juntada de amigos, a la que yo sabía que él iba a ir, pero lo que no sabía era que medía un metro noventa. Entró y, por primera vez en la vida, cuando entró me sentí nerviosa. Me impactó su porte y no le hablé durante cuatro horas. Estaba nerviosa. Y en uno momento conversamos. Nos enamoramos muy al toque. Nosotras que somos personas públicas creen que saben con qué andás, y nadie sabe nada. Yo he salido meses con gente y nadie lo supo. Tengo vida privada”, relató Espósito.

“Cuando nos vimos estabas medio enganchada con un español”, recordó la diva. “¿Todo vamos a contar?”, se quejó la entrevistada entre carcajadas. “Mirá si serás bruja blanca vos, que estábamos haciendo el video de ‘¿Quiénes son?’ y yo la había pasado mal porque, así como soy una persona energética que va para adelante, no sé estar mal. Yo estaba arriba, porque sentía que tenía que estar así, y vos me miraste y me dijiste: ‘Tenés los ojitos tristes’”, recordó Lali en referencia a su fallido romance con el cantante Rels B.

“Entonces, te conté que estaba con unas energías raras. Con un vínculo que no pasaba y vos me dijiste que la que tenía que cuidar mi energía era yo. Y cuando estábamos hablando de eso, vamos a hacer un plano y todo comenzó a fallar. Entonces, me dijiste, no hablemos más de esto, y empezaste a chasquear los dedos. Y las dos estábamos así, como dos locas. Y de repente todo anduvo”, prosiguió.

— Lali contando que sentía malas energías en su relación anterior pic.twitter.com/m9xWiLUbye— LALI Data (@LaliDataOk) July 8, 2024      

Por último, Lali se negó a brindar demasiados detalles del lugar en el que ocurrió un intento de secuestro hacia su persona: “Una vez nos secuestraron, a mí y al resto de mi equipo, en el interior del país. Era un lugar que estaba captado por bichos, había una especie de plaga. Y cuando nos presentamos a cantar, claramente no se podía realizar ese concierto. Estaba todo lleno de bichos; los músicos no podían tocar... Los bichos eran como si te dijera vinchucas, cucarachas de agua. Una adversidad total”, dijo en su relato.

“Entonces, claro, hicimos los primeros temas hasta que nos dimos cuenta de que no se podía seguir. Con lo que yo amo hacer los conciertos, sufrí un ataque de pánico en vivo, con bichos adentro de la ropa. No podía cantar porque se me metían bichos en la boca. Un loco, mal. A la canción cinco o seis, bajamos del escenario y dijimos que no podíamos seguir. Yo empecé a arrancarme la ropa adelante de los técnicos por los bichos, porque era desesperante”, narró.

“Y nos secuestraron. Nos encerraron a todos en los camarines desde el lado de afuera. Y hubo que negociar. En este momento, los abogados se harían un festín: privación ilegítima de la libertada, robo... Todos los condimentos. Y fue una situación en la que haber dado un grito en el cielo, poner ovarios, sirvió para lograr que liberen a mi gente y me liberen a mí”, finalizó. Y sumó: “De esas, pasan un montón”.

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