¿Quiénes son Shanina, Maite, Jojo y Gladys? Los "alter egos" con los que Maria Becerra transforma su dolor en música
La Nena de Argentina acaba de anunciar su tercer show en River y atraviesa una etapa de profunda introspección. Entre confesiones y catarsis, presentó a las voces internas que la ayudaron a sanar. Los detalles, en la nota.
Maria Becerra está en la cima de su carrera. El anuncio de su tercer show en el Estadio de River Plate —el primero en formato 360°— confirma su peso como figura central de la música urbana argentina. Pero detrás de ese éxito, hay un proceso interno muy intenso: la artista creó una serie de “alter egos” que la ayudaron a canalizar emociones profundas y superar etapas oscuras de su vida.
Durante una entrevista en “Perros de la Calle” (Urbana Play), explicó que los problemas de salud que vivió en el último tiempo —incluyendo dos embarazos ectópicos— la obligaron a frenar, postergar un disco y cancelar shows. En ese parate, nacieron personajes que le permitieron seguir escribiendo desde un lugar distinto.
“Lo que tenía para decir como María era muy triste”“Los personajes sucedieron en un afán de encontrar un escudo, lo que tenía para decir como María era muy triste. Entonces creé estos alter egos para contar otras historias. Me dio tiempo para que María procese sus cosas y con los personajes las canciones empezaron a fluir”, compartió.
Cada uno de estos personajes —Shanina, Jojo, Gladys y Maite— tiene su propio universo emocional, y todos escriben desde el dolor.
“Es muy loca, está desquiciada, es una persona que está el hombre de turno y mucho más abajo está ella. Se mimetiza mucho con la persona de la que se enamora, se viste igual, se adapta a lo que sea por esa persona”.
Shanina es la protagonista de “Ramen para dos”, la colaboración con Paulo Londra. Una figura obsesiva, intensa y vulnerable, que representa la entrega total en una relación, incluso a costa de sí misma.
Jojo: fiestas, excesos y vacío“Tiene problemas con las drogas, le gusta mucho el alcohol, diferentes sustancias. Es una persona muy vacía que tapa todo eso con las fiestas. Es muy sexual, le gusta todo lo que venga… la noche y los boliches”.
Jojo aparece como un reflejo de la evasión, del descontrol como escape emocional. Una voz cruda, sin filtros, que pone en palabras los excesos y la oscuridad que muchas veces esconde la fama.
Gladys: desde la cárcel y con el corazón roto“Está en la cárcel, tiene un hijito que la espera afuera. Sufrió un gran desamor tremendo y hace canciones con un despecho tremendo”.
Gladys canta desde la pérdida, el abandono y la desesperanza. Su historia resuena con fuerza en quienes han atravesado rupturas intensas o se sintieron encerrados en su propio dolor.
Maite: una hija con el corazón vacío“Es la que continúa la historia de Corazón Vacío, la hija que ella tiene. Le fue muy bien en lo laboral por ser autoexigente, continúa esa historia, pero tiene un vacío emocional muy grande porque el padre no la eligió”.
Maite representa a la generación que lo da todo en lo profesional, pero arrastra carencias emocionales profundas. Un personaje que también puede conectar con el público más joven que busca validación en el éxito, aunque por dentro se sienta incompleto.
Más que ficción: una forma de sanar“Lo que tenemos en común es que todas escriben desde el dolor”, dijo María. Lejos de ser solo recursos artísticos, estas voces internas se convirtieron en su forma de atravesar el dolor, ponerle palabras y transformarlo en música. Un proceso íntimo que ahora comparte con su público, mientras se prepara para el show más ambicioso de su carrera.




