Marilina Bertoldi encendió el Malvinas Argentinas con un show demoledor
La consagrada artista presentó su nuevo álbum “Para quien trabajas” con una puesta intensa, poderosa y magnética donde combinó guitarras incendiarias, pulsos electrónicos y una conexión total con su público. Los detalles, en la nota.
La espera valió la pena. El pasado sábado por la noche, Marilina Bertoldi subió al escenario del Estadio Malvinas Argentinas para presentar “Para quien trabajas”, su más reciente trabajo discográfico. Desde su lanzamiento en mayo, el público ansiaba ver esta nueva propuesta en vivo, y la artista respondió con una experiencia arrolladora, visceral y profundamente magnética.
Acompañada por Choki Giaquinta en bajo, Nano Cantarini en guitarra y Manu Fernández en batería, Marilina ofreció un recital donde la precisión técnica convivió con una energía cruda y desafiante, reafirmando su lugar como una de las figuras más potentes de la escena argentina.
Una puesta que rompió estructurasDesde los primeros acordes de “No quieren más mi rocanrol” hasta la intensidad de “Para quien trabajas”, la artista propuso una narrativa sonora que entrelazó deseo, poder y trabajo, los tres ejes conceptuales del álbum. La mezcla entre guitarras incendiarias y bases electrónicas marcó una nueva etapa en su sonido: más experimental, más libre y con una contundencia que impactó de lleno en el público.
El repertorio se movió entre la provocación y la catarsis, incluyendo momentos introspectivos como “Autoestima” y estallidos eléctricos como “Me vuelvo cada día más loca”. Cada canción fue acompañada por un público que respondió con intensidad, saltando, gritando y vibrando con cada riff.
Uno de los clímax de la noche llegó con “El Gordo”, donde la conexión entre la banda y la multitud alcanzó su máxima expresión. El pogo, las voces al unísono y la sensación de felicidad colectiva convirtieron el Malvinas en un auténtico campo de liberación. En ese instante, el show trascendió lo musical: fue un acto de comunión y fuerza compartida.
Rock, electrónica y rebeldía en una misma pielEl setlist también incluyó temas como “Siglos”, “Amuleto”, “Sexo con modelos” y “Monstruos”, que confirmaron la versatilidad de Marilina. Entre rock, funk y electrónica, la artista desplegó una puesta conceptual que desarma estructuras de poder, cuestiona los roles y celebra la libertad del cuerpo y el arte.
Más que un concierto, lo que sucedió en el Malvinas Argentinas fue una declaración de independencia artística y política. Con “Para quien trabajas”, Marilina Bertoldi reafirmó su compromiso con una música que provoca, incomoda y emociona. Su show fue una celebración del deseo, la identidad y la resistencia.
Marilina no solo presentó un disco: encarnó una idea, una energía y una postura frente al mundo. Cada canción, cada gesto, cada mirada fue parte de un relato mayor: el de una artista que no se detiene, que transforma y que sigue empujando los límites del rock argentino.
El Malvinas fue testigo de una noche donde el arte se volvió grito, baile y libertad. Una noche donde Marilina Bertoldi volvió a demostrar que su música no solo se escucha: se siente, se vive y se pelea.




