Estudiantes quiere romper todo con un refuerzo que había pagado Foster Gillett
El Pincha, que está con mucha actividad en el mercado de pases, se quiere sacar de encima a un jugador de renombre.
Juan Sebastián Verón se quedó en las puertas de aquella embestida feroz por querer convertir a Estudiantes de La Plata en una Sociedad Anónima Deportiva. Ahora, ya sin el empresario Foster Gillett dando vueltas cerca del club, el Pincha está generando mucho ruido en el mercado de pases.
Ante la llegada de Fernando Muslera se produjo la salida obligada del campeón Matías Mansilla, y mientras busca seducir a Marcos Rojo, en el León piensan en quitarse de encima a uno de los últimos refuerzos que fue acercado por el empresario estadounidense en su fugaz inserción en el Pincha.
Se trata del futbolista Lucas Alario, de 32 años, que llegó en enero proveniente de Inter de Porto Alegre y firmó contrato por dos años, hasta diciembre del 2026.
El Pipa jugó 15 encuentros en el primer semestre, entre Liga Profesional y Copa Libertadores, ocho desde el arranque, en los que apenas marcó un gol. Ahora quedó relegado al banco de suplentes sin ser siquiera la primera opción de Eduardo Domínguez a la hora de hacer ingresar a un delantero.




