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Erik Ten Hag se calentó con los jugadores del Manchester United y les impuso un insólito castigo

La humillante caída del Manchester United ante el Manchester City en el clásico, enfureció a Ten Hag, quien tomó una drástica decisión para sus dirigidos.

Fue una jornada de furia para Erik Ten Hag, el estratega neerlandés que se encuentra al frente del Manchester United. Después de sufrir un duro revés ante Manchester City en la Premier League, con un marcador final de 3 a 0,  tomó una medida drástica y particular: obligar a sus jugadores a escuchar el festejo del rival. Esto, según señaló el diario inglés The Sun.

Tras el final del encuentro disputado en el estadio del Manchester City, los jugadores del United tuvieron que permanecer sentados, en completo silencio, sintonizándose con los celebrantes sonidos procedentes del vestuario contrario. El triunfante Manchester City, dirigido por Pep Guardiola, había demostrado una actuación sobresaliente, dominando a los "Red Devils" a lo largo de los 90 minutos del clásico.

 

Pero la insólita penalidad impuesta por Ten Hag no terminaría allí. El técnico de origen holandés había prometido un día libre extra para sus jugadores si lograban derrotar al campeón vigente de la Premier League. Luego de la derrota, ese día libre fue cancelado.

Entonces, el equipo se vio en una posición de reflexión profunda. Se instó a los jugadores a realizar autocríticas y análisis sobre cómo fueron superados. Un momento de introspección colectiva, buscando respuestas a lo sucedido en el campo de juego.

La información recopilada por el medio inglés también indica que Ten Hag asignó "tareas" adicionales a sus jugadores. Se trata de videos personalizados que resaltan los errores cometidos durante el partido, un material con fines estratégicos y de corrección.

 

 

 

El panorama actual del Manchester United es complejo. Con cinco pérdidas en sus primeros diez partidos de la Liga Premier, se ubican en el octavo lugar de la tabla de posiciones, a once puntos del líder de la competencia, el Tottenham. Esta situación configura su peor inicio de temporada desde la campaña de 1986-87, donde el entonces entrenador Ron Atkinson fue despedido.

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