GRANDES ARQUEROS DEL FÚTBOL ARGENTINO

Carlos Barisio, la GARANTÍA bajo los tres palos del Ferro del Lobo Timoteo Griguol

Carlos Barisio debutó en River Plate, pero los momentos más relevantes de su carrera estuvieron defendiendo el arco de Ferro Carril Oeste.

El nombre de Carlos Barisio está directamente relacionado con Ferro. Fue allí donde brilló y consiguió el récord que aún no pudieron batir en Primera División: 1075 minutos sin recibir un gol, durante la etapa de oro del Verde, de la mano de Carlos Timoteo Griguol, desde 1981, con los subcampeonatos y la consagración del año siguiente en el Nacional, invicto. Ya sin Barisio, también fue muy bueno lo de Oeste en 1983 y logró otro título en 1984. Nació en San Fernando, el 3 de enero de 1951, y murió a los 69 años, el 5 de febrero de 2020.

 

Debutó en River, donde estuvo desde 1968 hasta 1973. En 1974 fue transferido a Gimnasia y Esgrima La Plata durante un año, en 1975 pasó por All Boys, también por un año en la temporada 1976 fichó para Ferro, donde logró sus momentos más relevantes.

 

Carlos Barisio, la GARANTÍA bajo los tres palos del Ferro del Lobo Timoteo Griguol
Barisio se queda con la pelota tras el cabezazo de Maradona, en un Boca-Ferro.

“Como era hincha de Tigre me fui a probar allí y luego de la prueba me recomendaron dedicarme a otra cosa... Me quedé en el barrio y jugaba en un equipo que dirigía el ex árbitro, Francisco Lamolina. En un partido con River, me vio Carlos Peucelle y me fichó en Prenovena, tenía 12 años. Fui escalando hasta debutar en Primera, donde alternaban Perico Pérez y Hugo Carballo”, le contó Barisio a Crónica, en una entrevista cuando ya era un ex jugador.

Y siguió: “En 1975 se hizo una transferencia, junto a la ‘Chiva’ Di Meola a Gimnasia, por sugerencia del ‘Vasco’ Urriolabeitía, DT en River, me pidió para los Triperos. Estuve una temporada y me vendieron a All Boys, recién ascendido. Allí me mantuve dos años y medio. No me fue bien. En Ferro, que participaba del ascenso, dirigido por Carmelo Faraone, nos encontramos en Palermo. Faraone me invitó a entrenar con ellos. El titular era Rubén Omar Sánchez, un fuera de serie. Luego, siendo él ídolo de los hinchas, sufrió un desgarro contra Talleres, entré yo y no salí más. Más tarde llegó Griguol y se ocupó de armar un buen equipo, equilibrado y con hambre de gloria”.

 

Carlos Barisio, la GARANTÍA bajo los tres palos del Ferro del Lobo Timoteo Griguol
Así reflejó Crónica en su edición del día siguiente, el récord del arquero de Ferro. (ARCHIVO CRÓNICA)

 Defendiendo los tres palos en el Club “Verdolaga” desde 1978 hasta 1982, el 26 de julio de 1981 estableció un récord de imbatibilidad en el profesionalismo, que fue quebrado por Humberto Rafael Bravo en el empate de 1-1 entre Ferro y Talleres. El 9 de Julio de 1981, en la goleada de Ferro 4-0 a Instituto, Carlos batió el récord argentino superando a Antonio Roma, de Boca, que ostentaba 782 minutos en el Metropolitano de 1969. En ese momento se paró el partido y el arquero fue ovacionado. La racha siguió y Bravo fue el “villano” que pudo batirlo y dejó la marca en 1075.

Ese día especial

“No sabía nada de la marca. Me enteré al finalizar el 0-0 con Colón, en Santa Fe, y un periodista me habló de esa cifra de Roma. Desde el lunes me enloquecieron por teléfono, programas de radio y televisión. El partido con Instituto lo jugué como uno más, porque la realidad era alcanzar a Boca”, reveló el “1” sobre ese día.

 

Carlos Barisio, la GARANTÍA bajo los tres palos del Ferro del Lobo Timoteo Griguol
Durante un partido en River, frente a Chacarita.

Los hinchas fueron preparados a la cancha y esperaban el momento del récord, hasta que a los 23 minutos del segundo tiempo se escuchó una ovación. “Fue un momento muy emocionante, compartido con los compañeros de Instituto, que vinieron a abrazarme, como el ‘Mono’ Guibaudo que se cruzó desde el otro arco. Y después, en la televisión tuve que actuar con “Minguito” Altavista, Rolo Puente, Mario Sánchez, Julio de Gracia y el gordo Porcel. Me puse más nervioso ahí que cuando batí el record (risas). Después volvía a mi casa y fue conmovedor subir hasta el departamento y observar la cantidad de mensajes de los vecinos con las felicitaciones. Lo mejor es que se referían a mí como persona”.

Y no quedó ahí la historia, porque “el día siguiente llegué al entrenamiento y estaban Amadeo Carrizo y Antonio Roma, dos glorias del arco, que los habían citado para realizar una nota para una revista (Estadio). Amadeo demostró ser un Maestro. Cuando jugaba en las Inferiores me decía: ‘Pibe, al terminar el entrenamiento venite y sentate detrás de mí, para ver cómo hago las cosas. Un genio de la humildad”.

Y la pelota entró…

El Metropolitano seguía y a Ferro (y a Barisio) no le convertían, pero un día le hicieron un gol. Fue con Talleres, en un empate 1-1. “Promediaba la segunda etapa. De repente veo que empieza a calentar Humberto Bravo, que era goleador fantástico... Faltando poco, la paró con el pecho en el borde del área y la clavó en un rincón. Metió un golazo”. Así, el récord quedó en 1075 minutos.

Al año siguiente llegó el premio mayor para un futbolista, que fue salir campeón, haciendo historia porque se trató del primer título para Ferro en la máxima categoría, con un gran equipo. Posteriormente vistió las camisetas de Boca (1983), Armenio (1984/1985), hasta retirarse en Chacarita en 1986/1987.  

El 5 de febrero de 2020, el fútbol argentino lloró la muerte de Barisio, a los 69 años, tras pelear con una enfermedad, pero dejó su huella y un legado.

Carlos Barisio, la GARANTÍA bajo los tres palos del Ferro del Lobo Timoteo Griguol
Una producción especial en la cual Barisio está junto a Antonio Roma y Amadeo Carrizo. (ARCHIVO CRÓNICA)

“Lo del récord lo sentí como la cosecha de lo que había sembrado a lo largo de mi carrera. Atajar mal o bien es una circunstancia; lo importante es haber sido buena gente”, admitió.   

 

  • 7 EQUIPOS Lo tuvieron en el arco: River, Gimnasia La Plata, All Boys, Ferro, Boca, Armenio y Chacarita
  • UN TÍTULO Consiguió en su carrera: el nacional 1982, con Ferro, der manera invicta  

271 PARTIDOS Disputó en su carrera, entre ellos 139 en Ferro.

 

 

"Griguol hasta nos tomaba exámenes…”  


Mucho se habló de cómo llevaba al grupo Carlos Timoteo Griguol, con reglas estrictas, pero que formaban y ayudaban a los jugadores como personas antes que como futbolistas, cosa que siempre destacaron todos los que pasaron por las manos del “Viejo”, que por ejemplo, retaba a los que se compraban primero el auto antes que el departamento…

Cuando se le preguntó a Barisio que recuerde algunas de esas reglas, contó que “nos decía que nunca había que protestarle un fallo al árbitro. Te guste o no te guste, él es la ley y puede equivocarse como cualquiera de nosotros, y gracias a esos consejos tuvimos muy pocas expulsiones”.

Y reveló que “Griguol era fantástico hasta se ocupaba que cada uno de nosotros estudiemos. Y algunas veces nos tomaba exámenes... Un grande”.

 

Carlos Barisio, la GARANTÍA bajo los tres palos del Ferro del Lobo Timoteo Griguol
Carlos Griguol, un maestro en todos los aspectos.

Y el equipo, si bien muchos lo trataban de “defensivo y antifútbol”, fue todo lo contrario. La cosa era que los rivales no le encontraban la vuelta al trabajo y al orden que mostraba en cancha, sin las figuras rutilantes de Boca y River, por citar dos ejemplos. “Contábamos con buenos jugadores, y las famosas tres patas del fútbol funcionaron coordinadamente a la perfección: excelentes dirigentes, un gran cuerpo técnico y futbolistas con hambre”, definió Barisio a ese Ferro, que tuvo sus momentos de gloria durante varios años y que todo Caballito recuerda con emoción y admiración.

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