Paolo Rossi, el héroe de Italia en la conquista del Mundial 1982
Se destacó como juvenil y en la Selección de Italia deslumbró por su facilidad para llegar al gol, brillando en el Mundial de España 82 en donde fue campeón y goleador, tras sufrir una condena por las apuestas ilegales que casi le ponen punto final a su carrera
Italia vibró en 1982 con los goles de Paolo Rossi, quien apareció en los 3 partidos finales del Mundial de España, y con 6 conquistas lideró a la Azzurra de Enzo Bearzot a su tercera estrella. El Bambino de Oro nació en Prato, Toscana, el 23 e septiembre de 1956 y falleció a los 64 años, el 9 de diciembre de 2020, tras una larga enfermedad.
A finales de 1977, el entrenador Enzo Bearzot advirtió sus extraordinarias condiciones y lo citó con 21 años para jugar en el Mundial de 1978. Allí comenzó a mostrarse por talento y habilidad para la definición marcando 3 goles y configurando una temible dupla con Roberto Bettega. Italia ocupó el cuarto lugar y el Bambino mostró un futuro resplandeciente.
Ya en el primer partido, ante Francia, en el que Italia caía desde el inicio, apareció con su olfato goleador para marcar el empate, y en el segundo compromiso, frente a Hungría, fue clave para la clasificación a la segunda fase, anotando por duplicado en el 3-1.
En 1979 ficharía para Perugia y en 1980 estalló el escándalo del “Totonero” (nombre derivado del TotoCalcio, el Prode nuestro), ya que al comienzo fue suspendido por tres años a raíz de las apuestas realizadas, donde Milan y Lazio fueron descendidos. Es importante reflexionar que Rossi en todo momento defendió su inocencia y se acusó como una víctima por una conspiración contra él. Luego se apeló y se decretó una reducción a dos años, con esa baja le permitieron intervenir en el Mundial de España de 1982, perdiéndose la Eurocopa 1980. En total fueron 18 los futbolistas sancionados por las apuestas.
Regreso con gloria
Volvió con el tiempo necesario para ocupar una plaza en el Mundial 1982, a pesar que era criticado por su estado físico, Bearzot lo conocía mejor que nadie y creía ciegamente en él por su olfato de goleador. En la fase de grupos, Rossi no anotó e Italia consiguió solamente tres puntos, debido a los 3 empates y apenas dos goles subordinando su segundo puesto detrás de Polonia y por mayor cantidad de goles eliminó a Camerún. Muchos decían que Rossi se comportaba como un “fantasma” en el campo de juego… Que equivocados estaban…
En el primer partido de la segunda fase enloqueció a la defensa de Argentina en el 2 a 1, aún sin marcar, hasta que llegó su explosión cuando Italia lo necesitaba: ante Brasil.
La Azzurra debía ganar ya que la diferencia de gol favorecía a la Canarinha y Paolo marcó un hat-trick maravilloso e inolvidable ante un equipazo que contaba con Sócrates, Zico, Falcao, Junior, Toninho Cerezo.
Tras ese 3-2, en la semifinal ante Polonia marcó los dos goles del 2-0, y ya en la final ante Alemania Federal (en ese momento se denominaba así) Paolo Rossi abrió el camino marcando el primer gol del partido, que terminó 3-1. El “20” (su número en la espalda) anotaba su sexta conquista de manera consecutiva y para toda Italia fue un ídolo total.
En 1986, fue llamado para el Mundial de México, pero con una lesión a cuestas no participó de ningún partido.
Su trayectoria indica que su romance con el balón nació en el club local San Michelle Cattolica Virtus y a los 16 años Juventus lo concentró a su equipo juvenil. Fue prestado al Como Calcio en 1976, donde realizó su inauguración profesional, luego en Lanerossi de Vicenza logró mostrar su potencial y se promulgó como máximo goleador de la Serie B, alcanzando la ‘Bota de Oro’ y liderando al Vicenza a ascender a la Serie A. Rossi prolongó su período goleador, marcando 24 tantos en 1977/1978 en el máximo artillero de la categoría.
Después del Mundial ’82, fichó para la Juventus y obtuvo dos Scudettos, una Copa de Italia, una Recopa de Europa, una Supercopa de Europa y una Copa de Europa. Luego firmó para Milan dejando buenos recuerdos, como los dos goles que le marcó a Inter en un clásico. Tras ser transferido a Hellas Verona se retiró en 1987 a los 31 años.
Un talentoso, con olfato de gol, que toda Italia disfrutó, como cada club en el que jugó. Murió a los 64 años tras una larga enfermedad y el mundo del fútbol lloró al “Bambino de oro”.
- 9 GOLES: Marcó en Mundiales: 3 fueron en Argentina 1978 (1 a Francia y 2 a Hungría, por fase de grupos) y 6 en España 1982 (3 a Brasil, en la segunda fase, 2 a Polonia en semi y 1 a Alemania, en la final). Se consagró goleador en el Mundial de España 82
- 14 PARTIDOS: Son los que jugó en citas mundialistas, con 7 tanto en 1978 como en 1982. En México 86 integró el plantel, pero no ingresó
Paolo Rossi: “Me cambió la vida”
“Fue el mejor partido de mi carrera. Todos esperaban ver ganador a Brasil, pero logramos explotar nuestras virtudes. El primer gol frente a Brasil resultó el más relevante de mi campaña, simplemente, devolvió la confianza en todo sentido de la palabra. Un gol, cuando se concreta, es algo caído del cielo para un delantero. A partir de ese instante fue como si alguien en lo alto estuviese velando por mí. Repentinamente, todo se modificó. No me salía nada bien y, de pronto, salió todo a la perfección. Un gol cambia todo. En mi caso me cambió la vida…”. Con esas palabras, Paolo definió lo que sintió ylo que significó ese triplete a Brasil, que además encaminó el destino de Italia en el Mundial de España.
“Fue una cuestión de confianza. Yo estaba bajo muchísima presión, porque todos tenían expectativas muy altas respecto a mí. Y cuando uno no logra dar lo que puede, estás como en el limbo. El gol para un delantero te da una nueva vida”, agregó.




