GRANDES GOLEADORES DE LOS MUNDIALES

Paolo Rossi y el día que lloró por la muerte de Maradona

Paolo Rossi habló sobre Enzo Bearzot, fundamental en su carrera; lo que lloró por la muerte de Diego Maradona y la importancia que le da al juego de equipo.

Paolo Rossi no dudó en destacar la importancia de Enzo Bearzot para su consagración. El DT de Italia, tanto en 1978 como en 1982 y 1986, siempre confió en sus condiciones y pese a las críticas que recibió al convocarlo para la cita de España, al estar inactivo producto de la suspensión por las apuestas, finalmente dejó en claro que tenía razón en su decisión.

“Fue determinante la fe que tuvo en mí. Sin un técnico como él, no estaríamos analizando lo sucedido en el Mundial de España de 1982", fueron las palabras de Paolo en las “mil” entrevistas que le hicieron.
Después de su primeros tres encuentros sin goles, lo miraban de reojo los periodistas y hasta sus propios compañeros. A partir de la segunda fase rompió todas las redes: tres goles a Brasil, dos a Polonia en Semifinales y uno a Alemania en la final.

 

Enzo Bearzot y Paolo, una dupla fundamental.
Enzo Bearzot y Paolo, una dupla fundamental.


Uno no toma conciencia en ese momento que le dimos felicidad a muchísima gente. Es un regocijo interior enorme, es algo inenarrable”, manifestó. Y en más de una ocasión no dudó en admitir que “para todos, yo era un ex jugador. No me creyeron, a los 23 años sentía que estaba terminado como hombre de fútbol. Mi confianza estaba por el suelo, pero la convicción de Bearzot en mí no decayó. Su decisión fue magnífica. No sé si otro entrenador habría optado por mí con un país en contra. Cuando volví a jugar después de dos años de inactividad, fue durísimo. Y la confianza de Bearzot fue muy importante,”.
“Como futbolista reconozco lo fundamental que representa el aliento del público y como espectador advertí que ese aliento hace siempre la diferencia. Levantar la Copa fue una alegría indescriptible, es un sueño hecho realidad. En esos momentos tal vez no te das cuenta, se tarda un tiempo en asimilarlo. Con el paso del tiempo te das cuenta de que has hecho algo excepcional y, lo más importante, que has hecho muy feliz a un montón de gente".



Lloró por la muerte de Diego


Diego Maradona y Paolo Rossi fallecieron con dos semanas de diferencia. Los campeones del mundo en 1982 y 1986 se admiraban y fue el Bambino de Oro quien en más de una ocasión dejó en claro que el 10 era una guía para todos los “mortales”.

 

Una imagen histórica, la de ambos frente a frente en el Mundial 82. 
Una imagen histórica, la de ambos frente a frente en el Mundial 82. 


Y cuando en noviembre de 2020 se conoció la muerte de Maradona, tiempo después la esposa de Paolo, Federica Cappelletti, reconoció en una entrevista que “fue una noticia muy dura y Paolo lloró como un bebé. Se puso mal y cada vez peor. Espero que ahora estén juntos en el cielo. Admiraba mucho a Maradona, como así también a Zico y a Platini, eran sus referentes, en el fútbol y en la vida”.


“Un goleador no es nada sin sus compañeros”
Cuando a Paolo Rossi se lo consultaba por la importancia de sus goles, tanto en la selección como en sus equipos, respondía con cautela y humildad, destacando en todo momento la importancia de sus compañeros para que el balón le llegara.

 Paolo y el gol, como aquí ante Brasil. 
 Paolo y el gol, como aquí ante Brasil. 


“El fútbol es un deporte de equipo y jamás le di más importancia a marcar un gol que a que mi equipo ganara. Si un compañero estaba en mejor posición que yo, siempre le pasaba la pelota”, contó. Y siguió con su relato: “Un goleador no es nada sin sus compañeros. Y yo no era ese tipo de delantero que podía definir por su cuenta, o por grandes acciones individuales. Era el que remataba la jugada en los últimos metros y para eso necesitaba que alguien me sirviera el balón. De ahí que destaque lo que significa un juego de equipo. Uno puede resaltar, porque es el que sale en la foto por marcar el gol, y también hay que marcar que sin los compañeros que marquen y que elaboren la jugada, el trabajo de uno podía quedar en el olvido”.

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