El Mono Burgos, un rebelde en el arco que se ganó el corazón de todos
Germán Burgos fue un arquero diferente, que superó una grave enfermedad y se metió en el corazón de la gente.
Germán Burgos nació en Mar del Plata, el 16 de abril de 1969, y está por cumplir 56 años. De acuerdo a su relato, el inolvidable Carlos Timoteo Griguol le dijo “tu presencia no pasa inadvertida, eres grande como un mono”, y de ahí el apodo que lo acompañó en su carrera. “Yo tomé ese mote porque me pareció genial”, reveló, quien se transformó en un arquero “distinto”, extrovertido, de esos personajes que hablan “sin cassette” y que andan por la ida de la misma manera.
Su figura llamaba la atención por su vestimenta con múltiples colores, o el buzo del “Bull Dog”, y tal vez fue en Atlético Madrid donde más se lució por sus atuendos, la gorra, los pantalones largos...
Debutó en Primera el 3 de septiembre de 1989 atajando para Ferro ante Newell’s. Fue Timoteo quien lo mandó a buscar a Mar del Plata cuando tenía 16 años y el “Mono” siempre destacó que el “Viejo” significó uno de los entrenadores más importantes de su campaña. Y hubo compañeros del Verde que recordaron que “una vez estábamos en el vestuario y comenzó a imitar a Griguol sin darse cuenta que justo venía y que lo estaba viendo. Timoteo no pudo contener la risa al verlo y le dijo: “Espero que con esa chispa que tenés, también te destaques en la cancha…”.
Sus actuaciones en Oeste lo llevaron a River, en 1994 y allí se vieron los mejores momentos de su carrera, con un equipazo, siempre protagonista y campeón. Ganó el Apertura 1994 y 1996, la Libertadores 1996, el Clausura 1997 y la Supercopa.
“Mi viejo me hizo hincha de River. Mis amigos, que son de Boca, no me dejaban jugar con la camiseta de River, y me hicieron más de River, todavía. Iba con la de River de chiquito y me decían ‘con esa no jugas’. ¿Cómo no voy a jugar si está la de Huracán, la de Independiente…?, preguntaba yo. ‘No, la de River no’ me contestaban. Entonces ellos también me hicieron más de River”, reveló sobre su pasión por el Millo. “Ramón Díaz es un ganador, con una dialéctica impresionante, manejando jugadores de mucha categoría”, señaló sobre el DT.
En 1995 Burgos debutó con la Selección Argentina, fue parte de los planteles de los Mundiales de Francia 1998 y Corea-Japón 2002, disputando 38 partidos.
A España
En la temporada 1999-2000 se marchó a España, tentado por Mallorca, y pegó el salto a Atlético Madrid, donde dejó un gran recuerdo, mostró un enorme talento y logró ascender a Primera con el Colchonero, club en el que atajó 70 partidos. "Era hermoso. Me acuerdo cómo los hinchas llenaban todos los estadios, era maravilloso. El ascenso fue una gesta y no me arrepiento para nada porque fuimos campeones", admitió.
Un duro golpe
A inicios de 2003 sufrió un diagnóstico complicado: cáncer de riñón que lo tuvo a maltraer y alejado del fútbol durante varios meses. “Fue algo inesperado. Un día cualquiera te dicen de repente ‘te tenés que operar porque te agarraste un cáncer. Yo debía jugar ese fin de semana contra Mallorca y acordamos con el doctor que me operaba el lunes. Pero los médicos acertadamente me respondieron que debía intervenirme lo antes posible, así lo hice. Allí comprobé que el tabaco funciona como traidor que me llevó al quirófano. Sin embargo, como buen adicto al cigarrillo no lo he abandonado. He vuelto, y es algo que tengo que superar”, contó.
Tras su retiro trabajó como comentarista en Madrid y como entrenador debuta en 2010-2011 haciéndose cargo del Real Carabanchel (de la Primera Regional), con éxito porque lo asciende de categoría.
Luego comenzó su unión con Diego Simeone. En 2011 fue ayudante de campo del Cholo, en Racing, y a los pocos meses comenzó la era Simeone en Atlético Madrid, que aún perdura. El Mono es su ayudante y en varios partidos debió ser el DT, cuando el Cholo sufrió alguna sanción. El Colchonero pasó a ser “una piedra en el zapato” de los grandes, compitiendo de par a par, siendo campeón, llegando a dos finales de Champions…
Tras su separación con Simeone, en 2021 fue DT de Newell’s y de Aris Salónica de Grecia, y luego volvió a ser comentarista en cadenas españolas.
El año pasado fue protagonista de un desafortunado comentario que le costó el puesto. Lamine Yamal, la joya del Barcelona, hacía jueguitos en la previa a un partido y tiró una humorada que no fue tomada como tal: "Ojo que si no le va bien termina en un semáforo, jajaja…. Y sí, es la vida. El fútbol es como la vida. Es lo que sabe hacer", dijo. "Movistar Plus+ y Germán 'El Mono' Burgos dejarán de colaborar con carácter inmediato en los programas de la plataforma”, explicaron desde el medio para el que trabajaba.
Joaquín Sabina lo nombra
En “Motivos de un sentimiento”, un himno que Joaquín Sabina escribió para Atlético de Madrid por el Centenario del club, el cantante menciona a una serie de futbolistas entre los que está el Mono Burgos, como así también el Cholo Simeone y el Ratón Rubén Ayala.
4 EQUIPOS
Lo tuvieron en el arco: Ferro, River, Mallorca y Atlético Madrid
7 TÍTULOS
Logró en su carrera: Apertura 94, Clausura 96, Apertura y Clausura 97, Libertadores 96 y Supercopa 97 (con River); Torneo de Segunda (Atl. Madrid)
362 PARTIDOS
Jugó entre equipos de Argentina, España y la Selección Nacional
Sufrió el gol de Chilavert
José Luis Chilavert acrecentó aún más su fama cuando en marzo de 1996 le marcó a River un gol desde atrás de la mitad de la cancha, en un 3-2 de Vélez, en el Amalfitani. Quien recibió ese gol fue el Mono Burgos, quien admitió que “el gol me lo hacen porque hubo un problema en la defensa y me voy del área para gritarle a Juan Gómez, pero como no me escuchaba yo iba saliendo cada vez más del área. No es que estaba adelantado porque sí”. Todos recuerdan la imagen del arquero paraguayo del Fortín corriendo para pegarle a la pelota, y como Burgos termina cayéndose dentro del arco, sin poder desviar el balón que tocó la red, sorprendiendo a todos en el Estadio del Fortín.
No fue la única vez, ya que posteriormente, en un Argentina-Paraguay, por las Eliminatorias, Chila le marcó otro gol de tiro libre, en el Monumental, en un choque que culminó empatado 1-1.
“Carazo” al penal de Figo
En un derby madrileño que culminó 2-2, Germán Burgos tapó un penal a Luis Figo con la nariz… Si, en la imagen puede apreciarse como el balón, tras el violento remate del delantero portugués de Real Madrid, da de lleno en la nariz del Mono, quien apenas pudo rozarlo con una mano. No fue gol, pero Burgos quedó tendido en el piso y de inmediato fue atendido porque le salía sangre y siguió jugando con algodones en las fosas nasales.
“Así quedé, aboyado, jajaja…”, recordó tiempo después en una entrevista, como siempre a pura sonrisa por parte del “1”. "¡Qué bárbaro! ¡Qué pelotazo me dio el portugués! ¡Cómo pateaba de fuerte ese muchacho!”, remató lo que quedó como una anécdota, pero fue otro de los puntos inolvidables en la carrera del Mono.




