Miguel Pepé Santoro y su relación con Dibu Martínez
Miguel Ángel Pepé Santoro, que sigue trabajando en Independiente como coordinador de entrenadores de arqueros, contó como era su relación con Emiliano Dibu Martínez, de gran presente en la Selección Argentina.
Miguel Ángel Pepé Santoro sigue trabajando en Independiente como coordinador de entrenadores de arqueros, y él formó a varios de los “1” que se destacaron en el Rojo. “Ustari, el Ruso Rodriguez, Gabbarini, ‘Varguitas’ q fue a Chile donde hizo una gran carrera , el hijo de Irusta (Gustavo)… Muchos que siguen triunfando y hay chicos q muestran un gran porvenir”, nos cuenta en la charla, y hay que detenerse en un arquero: Emiliano Martínez.
-¿Qué tenía Dibu?
-Tenía un biotipo que lo vemos en todos los partidos y es envidiable. Buena altura… Aposté por él y no me equivoqué. En Independiente estamos orgullosos de que haya salido del club. Tuvo mucho sacrificio, voluntad y ganas de querer triunfar. Estoy muy feliz, porque se hizo en Independiente y salió ¡un fenómeno!. Dibu vino al club luego de no tener fortuna en otros clubes. Vi en él unas reacciones explosivas que llamaron la atención”.
Tiempo atrás, Santoro recordó cuando Dibu estuvo a prueba en Arsenal, en Inglaterra. “Lo llamó el Tata Brown para la selección juvenil en el Sudamericano Sub-17 en Chile y fueron subcampeones. Lo vieron desde Arsenal, que lo llevó a Inglaterra para probarlo por diez días y yo viajé con él. Arsene Wenger dio el ok. Me costó convencerlo para que tomara la decisión de quedarse y no volverse de Inglaterra. Tenía muchas dudas, porque se iba a un país distinto y sabía que era una gran oportunidad. Yo le decía ‘mirá que el tren pasa una sola vez y no se repite’, y le decía que él tenía que hacer todo por su familia, porque era una familia de clase media baja”, reveló.
Y vale recordar también sus palabras, al día siguiente de que Argentina ganara el Mundial en Qatar: "Dibu me hizo llorar. Es el mejor arquero del mundo y su atajada antes de los penales fue la atajada del mundial. Cuando fuimos a los penales, yo sabía que iba a atajar uno o dos penales. Tiene capacidad e intuición. Se me caían las lágrimas, lloré por el "Dibu" porque lo quiero mucho. Cada atajada de él, es una caricia al corazón para mí, porque sé que es un pibe que luchó mucho por estar en el lugar que está”.
Y sobre los penales que ataja y la manera de "achicar" a los rivales, Pepé consideró que "es una de sus virtudes. Tiene inteligencia y paz para saber tomarse el tiempo de observar a sus rivales y a partir de ahí tomar decisiones".
Su último partido en Independiente
El 4 de agosto de 1974, Santoro jugó su último partido en Independiente y como para que la Gloria sea aún más Gloria, lo hizo ganándole 2-0 a Racing, con tantos de Hugo Saggioratto y Ricardo Enrique Bochini, por el cotejo Interzonal del Nacional.
Cuando se realizó el cambio de Carlos Gay por Pepé, en ese momento se detuvo el encuentro para saludar al ídolo. Santoro gesticuló saludando congratulando su cariño con el público presente, que se manifestaba triste y orgulloso. Se fue del campo de juego con lágrimas en sus ojos y una enloquecedora celebración desde los cuatro costados del estadio, inclusive de la gente racinguista. Además, dejó su cinta de capitán en excelentes manos, o en un buen brazo, porque se la cedió al destacado “Chivo” Pavoni.
Y años después, Carlos Gay recordó que "Santoro me alzó en andas, como dejándome su legado en el arco de Independiente. Para mí fue un doble orgullo, porque Pepé era mi maestro, el que siempre me ayudó con sus consejos. Un fenómeno”.




