ENTREVISTAS

Costa celebra las risas: “A mí el humor me salvó, me cuidó"

EXCLUSIVO. La humorista encabeza "Costa Presidenta" en el Teatro Premier, por lo que se anima a recorrer su historia en charla con DiarioShow.com.

Costa se adueña del escenario y brilla en el Teatro Premier. El premio de su presente llegó tras un extenso camino previo, plagado de luces y sombras. Un ejemplo claro de su recorrido es que dos décadas atrás trabajaba como asistente de Ethel Rojo en la sala donde hoy protagoniza. Nacida bajo el nombre de Gonzalo, encontró su identidad tiempo después, en un proceso que incluyó abandonar su Córdoba natal a los 17 años para escribir su propia historia. Ya asentada en Buenos Aires hace más de 20 años, arrancó el 2023 con trabajo en teatro, radio y televisión.

 

La humorista comanda "Costa Presidenta", su flamante show con el que atraviesa la temporada teatral en calle Corrientes. "El espectáculo es como todo en mi vida, una cosa pequeña que se transforma en un gran espectáculo. Trabajé en shows grandotes pero nunca había tenido un show que era escrito para mí, directamente para mí", confiesa sobre la obra en la que cuenta con la participación de "Los Macocos", Celeste Campos, Damián Bravo y más.

- ¿Vos escribiste el espectáculo?

- Te diría que es una creación colectiva. Yo tenía un sueño que era laburar con Los Macocos, que arman sus propios espectáculos. Quería trabajar con Celeste, me contaron de Damián y me dijeron que toca el violín y zapatea, entonces me dijeron de bailar un pericón. Por ejemplo, cuando cerramos el teatro modifiqué el final, porque tiene que ver con el principio de mi carrera. En el Teatro Premier, hace 20 años yo era asistente de una revista de Ethel Rojo. O sea, donde yo era asistente, ahora soy protagonista.

- ¿Dónde se ve a la Costa en todo su esplendor?

- En el teatro es donde la responsabilidad pasa solamente por mí. En la radio tengo la suerte de formar un equipo con gente muy interesante comandada por Santi (Del Moro) y a la tarde estoy con Vero (Lozano), que es una compañera genial. Son dos conductores que te dan el pase para que vos hagas el gol. Y después el teatro sí es mi idioma, es donde yo soy yo, pero porque conozco las reglas. Cuando vos lográs que la gente se ría, que se conmueva, ahí te sentís de verdad poderosa.

Costa celebra las risas: “A mí el humor me salvó, me cuidó"
Costa arriba del escenario en "Costa Presidenta".

- ¿Recordás algún momento particular sobre el escenario?

- Yo digo que el público te hace temblar de emoción, de miedo y de amor, como el primer amor. Una nunca se siente lo suficientemente preparada como para estar arriba del escenario. Pero sí me acuerdo una vez que estaba en "Stravaganza Tango" con Flavio Mendoza, era un gran show. Cuando terminé, me enteré que era la protagonista. ¿Sabés por qué me enteré? Por el aplauso del público.

Costa se anima a jugar con la idea de ser "inclasificable". La discriminación estuvo a la orden del día en distintas etapas de su vida, aunque el humor jugó una ficha fundamental para superarla. Situaciones como vivir en la calle unos meses después de llegar a Buenos Aires jugaron un papel de aprendizaje y valoración, de cara a un futuro mejor que finalmente llegó. "Aprendí con el tiempo a contar con lo que tengo, no con lo que me falta y ahí empecé a ser un poco más feliz", suma sobre su visión de la vida.

- ¿Qué tan presente tenés tu historia en tu día a día?

- Aprendí que hay que mirar la película y no la foto porque cuando mirás la película entendés todo. En esta profesión la gente te pone en un lugar muy amoroso y muy importante, pero también te hacen tambalear. Es fácil perder el rumbo en esta carrera, por eso estamos todos tan mal de la cabeza. No se va la vida en un programa, es un trabajo. Hay que hacerlo lo mejor que una pueda, con honestidad sobre todo, que es muy difícil encontrar en este medio. Por eso siempre hay que acordarse de dónde venís.

- Te mostrás en paz con tu historia, ¿hubo un momento en el que no fue así?

- Si pero cuando era muy chica. Yo no puedo cambiar un sistema que lleva siglos. El otro día miraba a mi ahijado que tiene 17 años y es muy chico, yo tenía la edad de él cuando me vine de Córdoba. Yo traté de entender a mi familia, a mi círculo íntimo, a mis compañeros de colegio, pero no los justifico. Siempre que no sea con maldad, una tiene que tener la decencia de pensar en el otro que no pudo o que no supo cómo. Yo tenía en el secundario un pibe que me hacía la vida de cuadritos y ahora me escribe como que me admira. Yo no contesto, no me interesa. Tampoco la boluda, me cansé de ser comprensiva.

Costa celebra las risas: “A mí el humor me salvó, me cuidó"
"Costa Presidenta" sigue en el Teatro Premier.

- ¿Fue traumática la partida de tu Córdoba natal?

- Yo no me fui porque ellos me despreciaran, como le ha pasado a tanta gente y como sigue pasando. No hay que pensar que porque en Santa Fe y Callao es la marcha del Orgullo Gay eso pasa en todos lados. Me fui porque la manera de vivir de mis viejos a mí no me gustaba y yo no iba a cambiarlos, tenía que hacer mi vida. A veces me salió muy bien y a veces la pasé muy mal, terminé viviendo en la calle. Yo no tengo deudas, vivo haciendo lo que quiero desde que tengo 17 años. Cuando una deja el resentimiento y deja de pensar un montón de cosas malas, esa energía la puedes usar para algo mejor. Aunque tampoco la boluda, la que todo lo entiende porque no soy la Madre Teresa.

- ¿Qué importancia tuvo el humor para revisar todo eso?

-A mí el humor me salvó, me cuidó. Yo me acuerdo de una vez que me llevaron presa solo por mi condición. Estaba en el calabozo e iba armando un monólogo. Está mal, pero a mí me salvó, eso lo aprendí de mi papá. Él no tenía laburo, mamá con poco trabajo de costurera, entonces mi papá abrió la heladera y había solamente una sidra. Él dijo: "Si los ricos cenan con champagne, nosotros con sidra". Eso es lindo, y de ahí nací yo.

Agradecida por lo que le toca vivir, ya sea arriba o debajo del escenario, destaca su esfuerzo y labor desde que se mudó. Además, menciona a Santiago del Moro como alguien muy generoso, ya que le abrió las puertas en radio, donde es parte de "El Club del Moro" en La 100, además de que volvió a confiar en ella para el debate de "Gran Hermano" las noches que no tiene función de "Costa Presidenta".

-¿Quedan sueños por cumplir?

- Yo tengo mucho más de lo que jamás hubiera imaginado. Desde los 20 años que yo vivo solo de subirme al escenario. Quedan sueños como conocer Grecia, pero este espectáculo es un sueño cumplido. Yo no tengo ningún don extraordinario, ni tengo un talento superlativo. Tengo una capacidad de trabajo que heredé de mi mamá, porque cada vez que Dios me mandó la suerte, me encontró trabajando.

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Costa es parte del equipo de "El Club del Moro" con la conducción de Santiago del Moro.

- ¿Cómo es trabajar con Santiago del Moro?

- Es un tipo que conduce lo más escuchado en radio y lo más visto en la tele y que él te llame para preguntarte cómo estás no es poco. Es un buen hombre, generoso. Creo que Santi respeta mucho a la gente honesta y de trabajo, y desde ahí construye su equipo de trabajo, entonces es un lugar donde vos te sentís cuidada, querida, contenida. Yo tengo la suerte y el orgullo también de sentirme parte de su círculo porque me lo gané.

- Y estuviste en "Intratables"...

- Cuando a mí me quisieron llevar, en "Intratables" decían que no porque yo era una travesti y que "a nadie le interesaba una travesti hablando en serio". La misma persona que le dijo eso al otro día me quería hacer firmar un contrato exclusivo con el canal.

COSTA: “LIZY TAGLIANI ES LA HERMANA QUE ME HA REGALADO DIOS”

Si hay que buscar referentes en la carrera de Costa, Lizy Tagliani es una figura rápida
de reconocer. Ambas se cruzaron por primera vez antes de alcanzar la popularidad en un boliche y comenzaron una amistad que todavía mantienen. “Yo me quedaba despierta para escucharla en la radio cuando volvía de laburar de noche. Le mandaba cosas y ella como buena gente que es, un día hace un chiste y Santi le preguntó de quién era, entonces ella dijo que ‘era una amiga’ y ahí empezó a hablar de mí”, recuerda. Además, comenta su ingreso a la radio con Del Moro: “Yo entré a la radio por tres meses, porque ella se iba a Carlos Paz a laburar y después cuando volvió, Santi decidió que nos quedemos las dos. Él se tuvo que bancar que la gente le diga que ‘tenía dos travestis’ y nos defendió, nos des-sexualizó, eso es muy importante”.

Costa celebra las risas: “A mí el humor me salvó, me cuidó"
Lizy Tagliani junto a Costa, dos grandes amigas.

La humorista no tiene problemas en deshacerse en elogios para su colega: “Lizy es la hermana que me ha regalado Dios. Es linda ella, es linda gente, es honesta, es laburante”. Tras largos años de compartir su vida, pudo plasmar en palabras su admiración por la presentadora: “Un día me escribió Hernán Casciari para
decirme que iban a sacar el libro de Lizy y yo tenía que escribir el prólogo, fue un orgullo. Ahí escribí: ‘Lizy es feroz como toda infancia, porque ella sigue siendo una niña y una ternura de hilo blanco para hacer pañuelo’, eso es ella”.

Incluso Costa se muestra feliz por el momento que atraviesa su gran amiga, quien prepara su casamiento con Sebastián Nebot, anuncio que tuvo lugar el pasado septiembre. “Lizy se mudó a una casa preciosa para sus animales y ella. Me
invitó y dijo que me lleve la malla, algo que me parecía un montón mostrarme así delante de la gente. Me metí a la pileta con ella y lo hemos disfrutado tanto”
, completa.

 

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