Huracán fue el verdugo del Vélez de Sebastián Domínguez, que renunció como DT del Fortín tras una pésima campaña
El ciclo de Sebastián Domínguez como DT del Fortín fue malísimo: dirigió ocho partidos y los perdió todos. Además, no convirtió goles. Ante el Globo sufrió dos expulsiones y los hinchas insultaron a todos.
Todo tiene un final, todo termina. Y en esta fecha de Interzonales le tocó el turno a Sebastián Domínguez, quien presentó la renuncia como DT de Vélez después de perder en el duelo con Huracán y tras protagonizar una inédita racha negativa para quien fuera el equipo campeón de la última Liga Profesional: dos empates y seis derrotas en ocho partidos jugados y, lo que es aún más insólito, sin goles a favor en lo que va del torneo.
Nada queda de aquel Fortín que, de la mano del entrenador Gustavo Quinteros, dio la vuelta olímpica en diciembre pasado. Con el nuevo técnico jamás encontró el camino, se falló en los refuerzos, los juveniles promovidos jamás estuvieron a la altura y el hambre de gloria del año pasado desapareció por completo en casi todos. Con semejante panorama, la gente estalló y exigió la salida del entrenador, quien esta vez no hizo declaraciones insólitas ni repitió que tenía fuerzas para seguir, y pegó el lógico portazo.
El partido, por supuesto, fue un calco del presente. Y la nueva caída dolió más porque fue ante Huracán, un rival especial para los hinchas y, casualmente, ante el que se habían consagrado campeones hace un par de meses.
Erik Ramírez firmó el 0-1 ante Vélez, que todavía no ganó y tampoco pudo convertir en 8 fechas del torneo hasta ahora. pic.twitter.com/vc17wnPgTO— VSports Team (@VSportsTM) March 2, 2025
El Globo fue sólido en defensa, tuvo buen juego por momento y pegó cuando había que hacerlo. Es más, si no fuera por Marchiori, ganaba por más. Fue 2-0 con tanto de Eric Ramírez a los 22 del primer tiempo y de Tissera a poco del final, cuando Vélez ya jugaba con nueve futbolistas por el descontrol de sus jugadores.
Se ilusiona el equipo de Parque Patricios, que sigue escalando en la zona A, y será borrón y cuenta nueva para el Fortín, que no da pie con bola y, hoy por hoy, estaría descendiendo por tabla general. Increíble para un equipo que hace pocos días se había consagrado campeón. Lógico en el medio de una tormenta que arrasó con todo a Liniers y que, encima, era enfrentada por un director técnico de mucha verba y pocos resultados.




