La durísima historia de Terence Crawford, el rival de Canelo Álvarez: maltrato infantil y un balazo que casi lo mata
El estadounidense se medirá ante el mexicano en un duelo por la unificación de los cuatro títulos mundiales de la categoría supermediano.
Hoy está frente a una oportunidad deportiva única, pero para llegar hasta esto tuvo que superar obstacúlos durísimos. Es que esta noche en Las Vegas, Terence Crawford se enfrentará a Saúl Canelo Álvarez por la unificación de los cinturones de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB) en la categoria supermedianos. Pero, consigo, trae una dura historia de vida.
Con 37 años, el estadounidense logró ser campeón mundial en tres divisiones diferentes y tocó el cielo con las manos dos veces. La primera fue en 2021, al consagrarse ganador indiscutido de los superligeros y, en 2023, derrotó por nocaut técnico en el noveno round a Errol Spence Jr. y se transformó en el primer boxeador de la historia en ser campeón absoluto en dos categorías diferentes, algo que solamente había logrado la pugilista Claressa Shields dos años antes.
Pero su infancia no fue nada sencilla. Fue expulsado de cinco escuelas en Omaha, Nebraska, por pelear con sus compañeros. Además, su madre ejerció violencia física y psicológica sobre él durante mucho tiempo. "Una vez mi padre le dijo: 'Será nuestro bebé de un millón de dólares', a lo que ella respondió: 'Él no va a ser una m…'. Esa era mi mamá. Tenía una actitud de amor duro”, contó.
Es más, su madre llegó a ofrecer 10 dólares a cualquier niño que pudiera vencerlo en una pelea. Crawford recuerda estoa con cierto cariño, dado que nadie podía ganarle. Esas golpizas con "cinturones, juguetes y palos" lo hicieron inmune al dolor. Cada palabra que salía de su boca era el combustible para seguir progresando en su búsqueda por ganarse la vida y hacer dinero como fuera necesario.
Pero en 2008 vivió una situación extrema. Después de ganar un partido de dados, Crawford regresó a su camioneta con calma, hasta que uno de sus rivales le disparó 12 tiros. Una de las balas rozó su cabeza, entre el cuello y la oreja. Afortunadamente para él, atravesó la ventanilla (por lo que frenó un poco su potencia) y luego rebotó. Salió ileso por casualidad.
De todas formas, continuó al volante y arribó al hospital por sus propios medios para cerciorarse que estaba ileso. Luego de este tremendo hecho decidió dedicarse plenamente al boxeo -solo tenía cuatro peleas en su haber hasta ese momento- y vio los frutos. Hoy está ante una chance única y posee un récord de 41 victorias, 31 de ellas por nocaut, y ninguna derrota.




