"Tengo la necesidad de combatir injusticias"
EXCLUSIVO A un año de su denuncia contra Juan Darthés, la actriz le contó a DiarioShow.com que pudo reacomodar su vida y hoy encabeza "Fuera de Linea", la comedia que protagoniza en Mar del Plata. Los detalles, en la nota.
@Perez_daro
Hace 20 años que trabaja como actriz. Dice haber aprendido a convivir con la incertidumbre y, a la hora de definirse a sí misma, dice que trata de evitar una identificación que sea un "ancla" porque prefiere la libertad. Pero el presente de Thelma Fardín la posiciona como una de las actrices más importantes de su generación. Por transformar el dolor en algo poderoso, mucho más allá de una causa particular, siendo protagonista de un movimiento que se gestó desde fines de 2018 y hoy no tiene techo, la joven de 27, años que hoy se considera 50% artista y 50% militante, charló con DiarioShow.com sobre su extensa carrera, su presente y sus deseos para este 2020.
Era una niña de 7 años cuando consiguió su primer rol como actriz, en la película "La edad del sol", que era también el debut actoral de Soledad Pastorutti. El filme se rodaba en Bariloche, ciudad en la que Thelma nació, por lo que podría decirse que la carrera se acercó hacia ella. Tiempo después, su familia se mudó a Buenos Aires y rápidamente comenzó a grabar en la telenovela "Cabecita". "Fui eligiendo esta profesión de manera cada vez más consciente. Evidentemente, cuando era más chica lo hacía desde un lugar más lúdico, y fui creciendo y entendiendo que lo que estaba eligiendo no era sólo una profesión sino también una forma de vida. En ese recorrido una de las cosas que sopesás y ponés en la balanza es si podés con ese ritmo, si podés convivir con la incertidumbre y pasarla bien. Siempre me terminó ganando la pasión por lo que hacía", cuenta al inicio de la charla.
Sobre esa cantidad de años de trabajo a cuestas, explica que "decir 20 años suena potente, aunque en realidad redondeo esa cifra, cuando son 21. Más allá de que uno desde chico va desarrollando un sentido de la responsabilidad, lo sentía como un premio, porque si me iba bien en el colegio me llevaban a teatro. No vivía con la lógica de lo laboral. Después de Cabecita, lo tercero que hice fue en teatro. De entrada tuve un poco de cada cosa. Eso me generó que cuando me pregunten, qué te gusta más, era imposible decidir porque tengo un vínculo con todo, y todo te enamora. Nunca me gustó que me hicieran elegir. En otras generaciones por ahí se dividía más, entre actores de teatro, de cine, y de televisión. Lo fuimos diluyendo con el paso del tiempo. Se van desvaneciendo las fronteras en todo sentido".
Hablando de fronteras, el tema de su militancia feminista queda al pie, pues, afortunadamente, con el tiempo se van borrando los límites entre la cultura y la política, aunque a algunos les moleste que estos dos temas se junten y se complementen. "Conecté con esta causa desde el lugar colectivo de una manera tan profunda, y la sociedad lo hizo conmigo, que fue muy natural e inevitable. No fue una búsqueda, sino que el camino que yo fui transitando para poder llevar adelante mi denuncia desembocó en que se me diera un lugar de referente. La responsabilidad que me generaba esa sensación hizo que desde lo personal quiera saber y entender, y al tener la posibilidad de ser una comunicadora, necesitaba estar a la altura de lo que estaba hablando, por eso quise leer, investigar", analiza.
La denuncia de Thelma contra Juan Darthés por violación fue un antes y un después en nuestro país. Contenida por el colectivo Actrices Argentinas, la artista no quiso callar lo que vivió por tantos años y la respuesta fue mucho más grande de lo que imaginaba. "Es un momento en el que afortunadamente puedo combinar las dos cosas. Es muy apasionante, y soy muy apasionada yo con todo lo que hago. Me entrego con mucha vehemencia. Me atraviesa desde un lugar de mucho amor, responsabilidad y me hace bien, más allá de que lo hago porque soy una convencida, siempre tuve la necesidad de luchar en pos de un mundo mejor, de combatir las injusticias. Me hace muy bien a mi lucha personal, me da fuerzas, porque parece que una siempre da, pero la verdad que al mismo tiempo recibís y te nutrís. Es lindo porque antes, en mi profesión lo que me daba un poco de vértigo, era que desde lo artístico me podía quedar vacía o carente en el ámbito social, porque puede volverse todo un poco superficial. De más chica estudié sociología y comunicación social porque movilizaba. De una forma muy natural se dio esta conjunción, y hoy la profesión que amo me es funcional para convertirme en comunicadora de una causa que me atraviesa. Las dos Thelmas pueden coexistir una al lado de la otra y no tengo que elegir", explica al respecto.
Después del dolor, Thelma se convirtió en la voz de muchas mujeres que atravesaron o atraviesan situaciones similares a la suya. En la actualidad, piensa que "inevitablemente el aparato judicial se está haciendo eco de cómo nosotros, como sociedad, tenemos los ojos puestos en esto. Los casos que tienen más exposición mediática generan más presión para quienes los tienen que tratar, entonces tampoco hay que creer que por un par de casos mediáticos tiene la fuerza para avanzar más rápido, el cambio ya se dio en toda el sistema. Sigue habiendo muchísimas injusticias, mucha gente en espacios de poder, jueces, fiscales que no tienen formación en perspectiva de género, entonces cometen una serie de errores. Hay que reconocer que ha habido un avance y una concientización que nos da más fuerza".
Críticas y revoluciónPor atreverse a hablar, y por lo mediático que resultó su caso, Fardín recibió mucho amor, pero, como el mundo es mundo, y el mal también existe, hubo quienes la criticaron. Al respecto, ella aclara que "es tanto el saldo positivo, que, no por hacerme la superada, no sé si en algún momento hagan mella y me afecten, hoy por hoy es tan poderoso lo que sucede de manera positiva, el cariño que recibo, y tanto lo que hay para trabajar, por hacer, tantas mujeres que me piden que las escuche, ni siquiera una ayuda a veces, solo un oído, que mi energía la puedo direccionar ahí y lo otro me resbala bastante. Además al no tener cara, todo eso queda disuelto en las redes sociales. No solo no me afecta nada de lo que me diga hoy, sino que, al contrario, pienso, cuando hablan así, que se están moviendo las placas tectónicas que se tienen que mover y están generando que los sectores más retrógrados quieran ejercer violencia porque se resisten al cambio".
Thelma podría haberse quedado luchando por su causa de manera individual, pero decidió ir mucho más allá de su propio bienestar y hoy se considera una militante feminista. Reflexiona que es el movimiento más revolucionario de la actualidad porque "viene a cuestionar absolutamente todo el orden establecido. Es inevitable que todo aquel que empieza en el feminismo, desde una historia personal, luego comience a apilar otros conocimientos, y te vas encontrando con una cantidad de información y de realidad que es un lente y ves las cosas desde otro lugar. Es natural que si estás identificada con el feminismo, empieces a absorber todos esos posicionamientos y a cuestionar todo el orden establecido".
El nuevo gobierno de Alberto Fernández anunció la creación del Ministerio de la Mujer, la Igualdad de Género y la Diversidad. Al respecto, la actriz admite que "como gesto político está muy bien, pero después hay que ver qué significa eso. importante, como también que la salud y la educación vuelvan a tener ministerio, pero después lo que sigue es saber qué presupuesto tendrá y de qué manera va a cambiar la realidad de la gente más allá del título. Es un buen comienzo y hay que ver qué tan concreto es interviniendo en la vida cotidiana de las personas". Sobre si participaría de alguna manera dentro de la cartera, explica que "siempre voy a estar disponible para ayudar desde el lugar que crea que es más oportuno y en el que sienta que de verdad puedo ayudar. Hoy lo importante es que todas aquellas que tenemos un trabajo real, concreto, con víctimas que sabemos de que desde el territorio, desde el campo de batalla conocemos qué está pasando, también decirle al Estado que es responsable, pero como ciudadanía tenemos la obligación de estar presentes. Si puedo ser útil, estaré".
Para cerrar, Thelma cuenta: "Tengo muchos deseos. Por un lado poder plasmar de forma concreta un cambio y una manera de ayudar a todas las personas que se me acercan, todas las víctimas que me piden un consejo, y poder generar una infraestructura que vaya más allá de mi buena voluntad, una manera más concreta. Me gustaría armar una ONG. El problema es que hay tantas que trabajan tan bien, que tiene ser algo que haga la diferencia. Que se pueda dar contención a lo que se destapó después de este caso. Que el año me encuentre trabajando, que muchas veces es lo que me da fuerzas para seguir con la lucha que muchas veces es agotadora. Un deseo por cada pasión".



