ENTREVISTAS

Alejandro Dolina: "La grieta siempre estuvo en nuestro país, ahora hay una intolerancia nueva"

EXCLUSIVO. En una charla imperdible con DiarioShow.com, el escritor analiza el periodismo, la política y los medios de comunicación actuales. Una nueva aventura literaria y su mirada mordaz sobre los temas fundamentales.

@Rfilighera

Siempre en la búsqueda de su propio destino. Y en función de esta prédica, no cesa en el devenir de sus grandes pasiones: la escritura, la lectura, la comunicación social a través de la radio, el canto, la música y la dramaturgia. Desafíos por abordar nunca le faltan. Alejandro Dolina (77) transita la existencia con experiencia y amabilidad, libre de todo tipo de fuegos de artificio. Contemplativo con la vida, con sus semejantes, el arte y el propio universo, dialoga con DiarioShow.com

-Se cumplen 35 años del nacimiento de tu emblemático ciclo "La venganza será terrible". ¿Cómo te sentís al respecto?

-Es una enorme alegría. Por otra parte, cumplimos con la vuelta a la presencialidad. Y regresamos a una sala emblemática del teatro independiente como lo es Caras y Caretas. Recuperar el contacto con el público es, además, algo que nos devuelve un marco de sensibilidad y creatividad que nos gratifica muchísimo.

-La presencialidad, por otra parte, refiere a épocas históricas de la radio y muy emocionantes.

-Es verdad, la gente iba a los estudios de la radio, una época en la que nosotros no vivimos. Cuando comenzamos con nuestra profesión, todo eso había quedado en desuso. Pero se trataba de algo habitual por aquel entonces en Belgrano, Splendid y el Mundo. No obstante, por casualidad, por costumbre o por lo que sea, volvimos a instalar esta modalidad que había quedado suspendida por estos tiempos de pandemia. Y recurrimos al acto de presencia con total libertad.

-¿Qué opinás de esos presagios sobre la muerte de la radio?

-Existen muchísimos profesionales que están trabajando muy bien y, por otra parte, está el público, que va in crescendo en cuanto a audiencia. Además, continúa muy firme en su estructura de contenidos, información y, por sobre todas las cosas, entretenimiento. Por otra parte, es muy bello poder contar con un equipo de colaboradores, muy eficiente, y que han incorporado no solamente cuestiones referidas al mundo tecnológico, sino también de carácter artístico. Y me refiero, concretamente, a los contenidos. En consecuencia, yo siempre he estado muy orgulloso en poder pertenecer al mundo de la radio. Y a mi juicio este medio goza de una salud bastante única.

Alejandro Dolina: "La grieta siempre estuvo en nuestro país, ahora hay una intolerancia nueva"
Con su equipo de "La venganza será terrible", un clásico de clásicos.

-Sos escritor, músico, periodista, conductor, actor, dramaturgo. ¿En cuál de estos roles sentís mayor comodidad?

-Creo que no son tantos los roles desarrollados, sino lo que he hecho es combinar un par de cosas que podríamos definir como la creación en la escritura y la música. Todas las demás áreas que transito, se encuentran inevitablemente inmersas en estas dos áreas que acabo de comentarte. Por sobre todas las cosas, yo me encuentro caminando la mayor parte del día en la escritura y, luego, puedo cantar o tocar algún instrumento. En lo que atañe a lo demás, forman parte de la estructura argumental de la radio. Son los mismos contenidos emanados de la radio, con alguna variación o detalle anexo.

Y agregó al respecto con más fuerza: "Soy un tipo que cuenta historias. Ahí está centrado el eje principal de mi actividad, y es lo que da lugar a las otras cosas. Inevitablemente, la creación está centrada en la escritura”.

-¿Cómo fue tu relación con la literatura, desde la infancia?

- La literatura me pertenece antes que la radio. Desde muy chico me preparaba para esto. Más allá de los resultados, este ha sido mi principal objetivo.

"Soy un tipo que cuenta historias. Ahí está centrado el eje principal de mi actividad, y es lo que da lugar a las otras cosas"

-¿Y el barrio cómo operó en esta circunstancia?

-El barrio provee contenidos. Lo que no da, vamos a ser sinceros, son ejemplos. En el barrio, si vos escribís, sos un tipo raro. Lo que sí tenés es una galería de caracteres humanos, historias, tristezas y alegrías. Todo lo relativo al mundo de la solidaridad. Forma parte de un material que uno puede utilizar si quiere escribir. En el barrio uno no se podía juntar para hablar de escritores, de libros, para escribir, puntualmente. Cuando yo crecí estaba la historia, estaba la emoción, pero los escritores aún no se encontraban.

-¿Allí es donde se hace presente la mesa de café?

-Exactamente. Se encontraba la arcilla para trabajar lo literario. Y eso uno lo tenía que hacer solo. En la actualidad, en cambio, hay talleres de literatura y pienso, en este sentido, que, si hubieran estado en mi época, me hubiera divertido un poco más. Quizás, haya sido mejor de esta manera.

-Citaste los talleres literarios y a esto le agrego las escuelas de periodismo. ¿Qué roles cumplen y cuál es tu opinión?

-Desde luego que cumplen con un rol importante. Hacen todo mucho más sencillo y, además, más claro. Yo tuve la suerte de tener una educación secundaria y universitaria. Después hice el proceso de desaprender eso y convertirlo en lo que yo quería aprender. Uno podía estudiar abogacía, también filosofía y letras, pero, cuando uno quería dedicarse a la actividad periodística, el oficio y el empleo del conocimiento lo tenía que generar uno. Si querías escribir, también, tenías que ir muy despacio ya que debíamos encontrarle la mano; no había clases orgánicas, talleres de escrituras y tampoco elementos que integran la ciencia del leguaje. Tiempo después, recién descubrimos a los genios de la literatura y de la filosofía.

-¿Qué diferencias notás entre aquellos procesos y los actuales?

-Uno cuando estudiaba y se encontraba ante alguna dificultad o el desconocimiento de algo, recurría a los libros o llamaba a un compañero de estudio. Y la posibilidad de obtenerlo, muchas veces, no se daba de manera inmediata. Por lo tanto, podía acceder a esto quizás recién diez días después. Ahora, en cambio, vas a internet y en un espacio de 10 segundos tenés lo que estás buscando. Este terreno de acción es bueno para las cosas buenas. En cambio, así como adquirís datos para el conocimiento, también, a través de este sistema te podés envilecer, prostituir o ser parte de alguna acción delictiva, en ese espacio de diez segundos.

-Las dos caras de la moneda...

-Claro, así como está lleno de conocimientos, está -por otra parte- lleno de locos, de violencia, de crímenes, en fin, de todo lo que sabemos.

Alejandro Dolina: "La grieta siempre estuvo en nuestro país, ahora hay una intolerancia nueva"
Popular y respetado incluso por quienes opinan diferente, Dolina es ya casi una leyenda.

 

-¿Cómo observas al periodismo hoy en día?

-Está difícil. Se ha instaurado una nueva forma de hacer periodismo. Antes había medios grandes que tenían una tendencia ideológica y que respondían, políticamente, a determinada corriente. En cambio, ahora, ya no responden a esas tendencias porque son, puntualmente, agentes y protagonistas políticos. Han adquirido otro nivel. Ya no representan más a determinados intereses. Son ellos, lisa y llanamente, los intereses. Entonces, el periodismo de los grandes medios está mucho más cercano al poder. Así nos hemos acostumbrados todos nosotros, a que cada uno de los grandes medios nos envíe una versión de la realidad y lo admitimos como una cosa normal.

-¿Y qué sensaciones te genera la televisión actual?

-Se hace lo que se puede. En la actualidad, tenemos los canales de cable que, en muchos aspectos, han reemplazado al cine y con el advenimiento de las plataformas se realizan gran cantidad de series, muchas ellas de buena calidad y mejores que algunas películas. Lo que también observo es que, en la mayoría de los casos, estamos ante la presencia de canales editoriales. La sensación que tengo es que existe un solo programa diario y que se va renovando, de acuerdo al segmento horario, en los conductores. Y, básicamente, los contenidos son los mismos. En consecuencia, la televisión antes era diferente, más torpe en distintos aspectos, pero mucho más variada. Había programas musicales, de carácter teatral y, por sobre todas las cosas, se notaba una presencia importante de ficción. Ahora, tenemos que hablar de programas periodísticos y programas de cocina, lo más cercano a la ficción.

"La sensación que tengo es que existe un solo programa diario y que se va renovando, de acuerdo al segmento horario, en los conductores. Y, básicamente, los contenidos son los mismos"

-La ficción nacional es ínfima y las latas extranjeras han poblado la pantalla chica. ¿Cómo ves esta realidad?

-Es necesario puntualizar que las producciones extranjeras han hecho una forma de producción e inversión en sus propuestas, no apreciada, por lo menos ahora, en nuestro medio.

-¿Te sorprende el enorme auge que están teniendo los realities de cocina?

-Qué raro que me resulta todo esto. Antes había un programa de cocina cada tanto pero ahora se han convertido en furor.

-¿Como vivís el tema de la grieta hoy tan presente en nuestro país?

-Lo mismo que con el periodismo, se observa de forma más directa. El encono se hace más cruel debido, me parece a mí, al accionar que tienen los medios cada día. Entonces, la grieta penetra en la población de un modo más áspero. La grieta ideológica, como bien señalas, refiere a un conflicto central que siempre estuvo en el país. Lo que vemos ahora es una intolerancia nueva, ampliada por recursos tecnológicos que son muy eficaces. Y así como son eficaces para rastrear conocimientos, son eficaces, también, para encender la fogata del odio.

Alejandro Dolina: "La grieta siempre estuvo en nuestro país, ahora hay una intolerancia nueva"
En cada presentación, el público colma las salas.

-¿A qué creés que se debe un cierto resurgir de ideologías extremistas?

-Fijate que esto está sucediendo en muchas partes del mundo. Y esto se debe al fracaso, tanto del neoliberalismo como de los estados nacionales en su intento para conseguir poder. Hoy en día, el mundo de los negocios es el que tiene el poder. La gente de las grandes corporaciones y los bancos forman parte del eje de esta historia. Ahí está el poder. Entonces, la social democracia y los gobiernos participativos tienen, cada vez, más dificultades. Por otra parte, se instaló un pensamiento antipolítico y que expresa cierto glamour para la gente, ante la falta de respuestas de las otras manifestaciones políticas.

“Notas al pie”, una nueva aventura literaria de Alejandro Dolina

Una de las grandes gratificaciones para Alejandro Dolina ha sido la aparición en noviembre pasado de su segunda novela ·"Notas al pie", luego de su debut en este género con "Cartas marcadas".

Con una estructura narrativa desarrollada en términos de piezas de ajedrez, Dolina aprovecha esta historia para expresar en su contenido cuestiones tan arraigadas al ser humano como el odio, la violencia, la envidia, el amor y el crimen.

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"Notas al pie", el flamante libro del escritor.

La historia central de esta novela se abre como un abanico de posibilidades. Se inicia con la muerte del escritor Sergei Vidal Morozov y a partir de instancia, se le ofrece un trabajo de encargo a su asistente: Franco de Robertis. El mismo consiste en realizar una rigurosa edición de sus cuentos póstumos. Sin embargo, la historia va a tener un giro inesperado cuando las anotaciones del escritor lo van a derivar a Robertis a situaciones insospechadas.

“Probablemente sea la novela que abarca más ilusiones, sentimientos y que -ineludiblemente- es más personal. Y como fue escrita en diferentes niveles, parece que sus situaciones van moviéndose de un lado a otro, a medida que avanza. Por otra parte, ha sido un esfuerzo grande porque durante los pasajes de su realización, honestamente, dudaba que pudiera llegar a buen puerto. Finalmente, tuve el firme propósito de trabajar y la pude terminar y publicar, luego. Algunas personas la compraron, algunas personas la leyeron y hasta hay algunos que les gustó” nos comentó Dolina.

R.F

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