ENTREVISTAS

Marcelo Iripino: "Susana Giménez es energética, somos muy parecidos"

El icónico coreógrafo vuelve a la pantalla el próximo domingo junto a la gran diva de la tevé. Su historia, sus sueños y una vida de trabajo duro que rindió frutos, en diálogo con DiarioShow.com.

@VivianaRomano

Cuando hay que presentar a Marcelo Iripino, generalmente es muy fácil recordar que es el bailarín y coreógrafo histórico de Susana Giménez, aunque tiene en su trayectoria cantidad de trabajos como profesional en la danza, el canto y la actuación. “Siempre estoy haciendo cosas en casa, personales y para el programa de Susana. Recién llego de entrenar, si no hago ejercicios me muero, me levanta un montón y energiza. Por eso, cuando laburo me siento pleno", cuenta el artista. 

Y continúa: "Estoy armando y renovando, además el espectáculo que presenté en Carlos Paz el año pasado que se llama 'Un cacho de mi vida' es muy copado, por eso vuelvo esta temporada y pienso hacer unas cuantas presentaciones en Buenos Aires, aunque todavía no tengo teatro”. Además, Iripino describe: “Nado en aguas tranquilas, me siento bien con un director como Ángel Carabajal, quien quiso producirlo. Estoy muy contento. Tenemos cinco músicos en vivo y un cuerpo de bailarines”.

-¿Sos consciente que tras de la tormenta siempre sale el sol? 

-Por suerte, yo salí de las oscuridades y estoy en un momento fabuloso. Me cambió la vida ya que no podía levantarme de la cama. Me recuperé y también se abrieron un montón de puertas. Mi energía cambió al 100% y eso fue lo que también impulsó a que se acercaran los productores y tuviera propuestas de laburo.

-Cuando viajaste a Miami, ¿pensabas que así solucionarías todo?

-Creo que sí, y en realidad llevé los problemas de un lado a otro. Viajé con Marcelo, mi marido, a ver qué podía hacer ahí, conseguí la Green Card, que es el permiso para trabajar, pero estaba tan para abajo que no disfruté nada, no me sentía feliz ni siquiera por todos los trámites que hicimos con respecto a la documentación.

 Marcelo Iripino junto a su esposo.
 Marcelo Iripino junto a su esposo.

-¿Tal vez no querías irte?

-Me angustiaba y a la vez iba me iba a Miami, un lugar que amo, es mi segundo lugar en el mundo después de Nueva York, adonde siempre vuelvo para mirar nuevos espectáculos y sacar ideas para Susana.

-¿Llegaste a trabajar estando en Miami?

-Estaba armando un espectáculo de tango, y ahí fue cuando caí con la depresión más fuerte, hablé con los productores que estaban allá y a mis amigos les dije que no podía levantarme, ni tenía ganas de hablar. Lloraba todo el día. Además se complicó con un cuadro de depresión y ansiedad. Todo junto hizo una explosión, y juro por Dios que no pensé que no salía más. 

-¿Tu marido te pudo contener?

-También se bajoneó y fue la primera vez que yo lo vi llorar. Me ayudaba y acompañaba al médico ya que me reforzaron la medicación. Con el tiempo, volvimos juntos a la Argentina con nuestro perro y las 15 valijas. Ahora vamos de vez en cuando para no perder la Green Card. Pero aclaro que tampoco quiero ser ciudadano americano, no es mi fin.

"En Miami lloraba todo el día. Además se complicó con un cuadro de depresión y ansiedad. Todo junto hizo una explosión, y juro por Dios que no pensé que no salía más"

-¿Cuándo te llamó Susana para su regreso a la tele?

-Una noche me dijo que me quería para el programa. Estamos trabajando para el musical, que no va a salir esta noche en el debut, sino más adelante, tercer o cuarto domingo. Estamos armando la letra porque nosotros lo que hacemos es buscar una canción y le cambiamos la letra con un toque de actualidad y otro poco con lo que quiere ella. Estamos en ese proceso.

 

-¿Te gustaría que lo hicieran en vivo al musical?

-Totalmente. Esa es la idea. Ir por el musical en vivo.

-¿Qué apertura recordás como la más espectacular que hiciste con Susana?

-Para mí fue la que grabamos en la cancha de Quilmes con la famosa y popular letra, "detrás de todo soy solo una mujer, ni una diva total, ni una mujer fatal, soy Susana Giménez, siempre igual". La hicimos con 50 bailarines, fue maravilloso el equipo que armamos para lograr este estribillo que, es el día de hoy, se lo acuerda todo el mundo y fue un boom para el público. Otra muy comentada fue la que hizo con Julio Bocca bailando un tango.

-¿En 2019 fue la última vez que trabajaste con ella?

-Sí, fue algo muy chiquito, me llamó y me pidieron que reciba a Susana a bajar las escaleras.

-¿Alguna vez discutieron?

-Nunca tuvimos una discusión, ni un tono más arriba. Siempre fue con un respeto y amor, de otro modo no hubiera durado. Soy un tipo energético y me gustan las cosas bien hechas y Susana es igual, quiere que todo salga divino. Además pegamos súper buena onda. Jamás tuvimos un desencuentro.

-¿Te invita a su casa para almorzar o a cenar?

-Cuando terminaba el programa íbamos cenar a su casa o a algún restaurante. De todas maneras, no soy mucho de ir a cenar afuera, tampoco me copa ir a la casa de otros, sean amigos o conocidos, pero las veces que me invitó fue muy, muy amable, de hecho la última vez que fui nos juntamos para hablar de trabajo y del gran musical que vamos a realizar.

-¿Qué significa Rocco, tu perro, en tu vida?

-Roquito es parte de mi vida. Es un Bichón habanero, una raza cubana. Viaja conmigo, es mi compañero terapéutico, o perro de servicio, se le dice.

 

-¿Qué opinás del romance del presidente Javier Milei con Yuyito González?

-Creo que es algo reciente y que se quieren mucho. Ojalá duren y sean felices. Yuyito es buena gente, una excelente persona, buena. Con su ex, Fátima Florez, laburé y también me llevé muy bien. 

Marcelo Iripino: "Susana Giménez es energética, somos muy parecidos"
Marcelo, el amor de su vida.

Marcelo Iripino se casó con su novio desde hace 24 años, Marcelo Fressia, en abril de 2011, y allí se dieron cita amigos y familiares. Explicó que el casamiento fue una idea que tenían decidida desde un año antes y querían hacerlo sin que se enterara la prensa, pero que salió a la luz y aceptó lo que sucedió, "aunque nunca había hablado de mi vida privada. Siempre me lo guardé para mí".

En breve van a celebrar 38 años juntos y reflexiona: "Soy súper práctico para convivir. A mí me gusta limpiar la casa, tener todo ordenado, mi marido prefiere hacer las compras".

Respecto de ser padres, adoptando o subrogando un vientre, contó: "A los cuarenta y pico de años lo pensamos y llegamos a la conclusión que con el matrimonio de a dos estábamos muy bien, porque somos personas que salimos, viajamos, vamos, venimos. Está bueno darle amor a otras personas que lo necesitan, pero también hay que pensar en lo que viene y la responsabilidad, que es para toda la vida".

V.R

 

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