Mirta Busnelli: "Antes era rebelde, ahora trato de no ser domesticada ni domada"
EXCLUSIVO. Es una de las actrices más populares y prestigiosas del espectáculo, cuenta con más de 50 años de trayectoria y en esta oportunidad regresó al teatro para hacer "Nada que no quieras", una nueva obra de Corina Fiorillo en el Picadero.
@_IvanaBelen
Mirta Busnelli es una de las actrices más versátiles de su generación, y su paso por el teatro, el cine y la televisión demuestra el gran talento con el que encara su profesión. Luego del éxito que representó su actuación en “La Savia”, la mamá de Ana Pauls será parte de la nueva obra de Corina Fiorillo o en el Picadero, "Nada que no quieras".
-¿Te definís como "rebelde"?
-Soy contradictoria, tengo las dos cosas. Suelo saber adaptarme un poco a lo que se necesita en determinados momentos y después me doy cuenta que me estoy convirtiendo en algo que no me gusta y me rebelo contra eso. Pero es verdad, yo era un poco rebelde, ahora no sé, trato de no ser domesticada, ni sometida. De hecho mi vieja perteneció a una generación donde habían muchos mandatos y no se cuestionaban, pero cuando vino mi generación de a poco y con el feminismo por sobre todo, se fue modificando esa infinidad de imposiciones a las cuales la mujer estuvo sometida y todavía está, siempre fue así.
-¿La vida tiene menos mandatos que hace unos años?
-Nos estamos deconstruyendo. Ahora hay menos mandatos por supuesto. Por ejemplo, mi madre hacía lo que se esperaba que se hiciera siempre, había una conducta para seguir; digamos que ahora también pero antes era más represiva. La conducta apropiada era la virginidad hasta el matrimonio, para los que eran religiosos la sexualidad era solo para la reproducción, no estaba valorizado el placer de la sexualidad. En conclusión hay menos mandatos, pero uno siempre tiene que estar revisando, porque a veces están pero vienen encubiertos.
"Hay menos mandatos, pero uno siempre tiene que estar revisando, porque a veces están pero vienen encubiertos"
-¿Alguna vez que el medio te obligó a seguir un modelo hegemónico?
-Lo tenemos incorporado, es así. En mi caso sentía que tenía que ser linda, ser flaca y todavía lo siento, pese a que no quiero ser presa de la infelicidad por esa razón, ahora engordé unos kilos y no me gusta. La verdad es que hay diferencias entre las modas, hubo momentos que ser rechonchitas y gorditas era lo más sensual, también hubo modas de mujeres híper flacas, a veces se usaba el pelo extremadamente lacio, despues tenias que tener el pelo corto y las que no tenían eso eran inferiores, en alguna época se les decía "grasa"o "mersa", lamentablemente de alguna manera sigue estando, no de la misma forma de cuando era chica, pero existe todavía.
-Sos parte del Colectivo de Actrices, ¿qué sentís cuando las critican?
-Hay diferentes tipos de críticas, pero en general siempre te critican cuando haces cosas que sentís, nosotras defendemos una serie de causas en las que creemos y eso molesta; con el tema del aborto hay mucha gente que piensa lo contrario y te trata de asesina, tambien este el tema de cuidar el medio ambiente y los que niegan el cambio climático piensan que sos una pelotuda y sin embargo, estamos al borde de la extinción.
-¿Las redes suelen ser críticas con el Colectivo de Actrices?
-El Colectivo de actrices apoya determinadas causas como a las víctimas de femicidios, violaciones o lo que sea. Pero a veces pasa algo y nosotras no nos expedimos, que pudo haber sido por muchas razones, pero en general sucede que no conocemos en detalle la situación, y siempre en las redes aparecen personas que te dicen: "¿Ahora no dicen nada? Siempre hay un motivo para hacer una crítica, y yo me pregunto: "¿Por qué?¿Qué les molesta?", personalmente no lo entiendo, porque para mí defendemos cosas buenas. Quiero destacar que como tenemos esas críticas, hay un montón de gente que piensa lo mismo que nosotras.
"El Colectivo de actrices apoya determinadas causas (...) y siempre en las redes aparecen personas que te dicen: '¿Ahora no dicen nada?' Siempre hay un motivo para hacer una crítica"
-Militas por el cuidado del ambiente, ¿cómo podrían estos temas estar en agenda?
-En mi caso voy a las manifestaciones, posteo en mis redes para que se haga visible los incendios, las inundaciones, los pesticidas que usan en nuestros alimentos, la contaminación de los mares, hay una infinidad de temas que me preocupan, le hicimos mucho daño al planeta y es muy difícil volver atrás, muchas ya son irreparables. Hay grupos que están trabajando desde hace tiempo, se consiguen cosas muy de a poco porque hay intereses por detrás.
-¿La humanidad es el mayor responsable de esto?
-Sí, hemos creado un mundo donde la producción es mayor de lo que se puede vender, el sobrante se tira, hay gente que se muere de hambre podrían dárselo a esas personas. Por ejemplo, en el desierto de Atacama, tiran la ropa con etiqueta, si bien no soy experta en el tema, y no sé quiénes son esas empresas, pero supongo que si lo tiran es porque no quieren que entre en el mercado y se desvaloricen, son cosas muy siniestras. El punto es que hay mucho por hacer, pero también hay mucho que no te permiten hacer.
-¿Te da miedo el mundo que estamos dejando?
-Claro que sí, cuantas empresas hay en el mundo que contaminan y enferman de una manera monstruosa, hay fábricas que con sus residuos provocan cáncer en las personas que viven cerca, eso se sabe, lo saben las empresas, los gobiernos y no se hace nada.
-¿Cómo te llevas con las redes sociales?
-No me llevo mal, pero tampoco me llevo bien. Me gusta ir posteando, por ejemplo el mes pasado fui a la marcha de "Ni Una Menos", que se realizó para defender las leyes conseguidas como la interrupción voluntaria del embarazo y la educación sexual integral, es una fecha importante en el calendario feminista, entonces aprovecho mis redes para ir mostrando esas cosas.
-¿De todos tus personajes cuál recordás con más amor?
-El último que hice, Elsa en "La Savia", me pasa que en el momento que estoy haciendo algo me enamoro de un personaje y el resto lo recuerdo con cariño, más allá de eso fue una experiencia muy especial para mí porque la obra me parecía buenísima.
-¿Recordás con nostalgia la tele de los '80?
-Generalmente con una sonrisa, aunque tengo sentimientos dispares con eso, a veces digo "mira todo lo que hacía", y en otros momentos pienso en todo lo que ya no está, en ese momento mi hija era una nenita y hoy tiene 35 años. En ocasiones aparece la nostalgia, pero en dosis módicas porque me quiero ir por ahí.
-¿Cómo sos en el rol de abuela?
-Es barbaro ser abuela, estoy esperando a que vengan, mi nieta vive en Los Ángeles, yo iba a viajar pero como me puse a ensayar no pude, igual van a venir a visitarme para fin de año. Ser abuela es espectacular, no quiero caer en lugares comunes, pero es como dicen, es un sentimiento muy generoso, sin duda es un regalo para cuando uno es muy grande.
-¿Cómo sobrellevas la distancia con tu nieta?
-Es difícil, pero la videollamada hace todo un poco más fácil, nos llamamos todos los días dos veces por lo menos, igual me muero de ganas de que vengan.
-¿Alguna vez te aburriste de trabajar?
-Aburrirme no, me pasa que a veces no tengo ganas de trabajar, pero cuando ya empiezo se me pasa, todo en la vida tiene un costo, por más que ame mi profesión a veces hay cosas que a uno no le gustan pero son parte. Me pasa que a veces estoy cansada, tengo una "nana" o un resfrio y no me dan muchas ganas de trabajar, pero el escenario es mágico, te subís y se acaban los problemas, de pronto ya no te duele nada.
-¿Pensanste en retirarte?
-Si puedo, me encantaría seguir trabajando por mucho tiempo más.
"Nada que no quieras"
Esta comedia dramática del argentino Fabian Saad está protagonizada por cuatro mujeres: Mirta Busnelli, Inda Lavalle, Miriam Odorico y Mónica Raiola. La obra se estrenó el 8 de octubre en el Teatro Picadero.
-¿De qué se trata?
-Se trata de cuatro mujeres que han naturalizado la infelicidad. Empiezo por mí, no por que sea el burro por delante, sino porque la historia comienza con mi personaje, Emilia está preparando un discurso porque es docente y va a retirarse; soy la más conservadora de las mujeres que están representadas en la obra y me encuentro muy nerviosa por la presentación que tengo al día siguiente, en medio de eso, de forma inesperada, primero aparece mi hermana Nora, que regresa de una clínica de rehabilitación, luego sin avisar llega mi hija Brenda, buscando amparo y contención para sobrellevar una infidelidad de su marido y como si fuera poco también viene a mi casa Diana, mi mejor amiga que fue víctima de un robo que terminó con un ladrón muerto. En fin, tengo a todas en mi casa con sus problemas graves, y allí transcurre el resto de la historia, no voy a contar todo, así pueden ir a ver la obra. Pero con la convivencia comienzan a aparecer cosas del pasado, porque con mi hija no tengo buena relación, mi hermana es alcohólica, reflotan viejos amores, engaños y mentiras.
-¿Cómo es el clima de la obra?
-Muy tenso. En escena se siente un ambiente muy alterado entre ellas, les van pasando muchas cosas, si bien existe cierto amor entre los personajes está totalmente velado por la bronca. Hay mucha insatisfacción por cómo las cosas les van saliendo, la obra revisa un poco el pasado, y finalmente descubren que esas cosas viejas no están sanadas, quedaron pendientes y que cuando tocan esas heridas siguen doliendo.
I.F.



