ENTREVISTAS

Rafael Ferro: "Soy un buscador curioso, con ganas de reinventarme"

EXCLUSIVO. La trayectoria profesional del actor le permitió interpretar roles que fueron elogiados por sus propios colegas y el público.

Rafael Ferro se sincera como pocas veces: se define como un "buscador", habla de sus miedos, placeres culposos y del deseo de volver a enamorarse. En esta charla íntima, también critica el presente de la industria audiovisual en Argentina y celebra su participación en “Margarita”, la última gran producción nacional que logró llegar a la televisión abierta.

-¿Cómo te definís?

-Un buscador. Está bien así. Alguien con inquietudes, siempre curioso, buscándole la vuelta a todo. Me parece que, en el fondo, todos estamos buscando quiénes somos. A veces la vida misma te lleva a tener que reinventarte.

-¿Y cómo te llevás con eso de tener que reinventarte?

-Bien. Forma parte. Me considero una buena persona, muy franco, aunque esa franqueza a veces me juega en contra. Hay mucha hipocresía en el medio, y cuando decís las cosas como son, a veces quedás en offside.

-¿Qué cosas te ponen de buen y mal humor?

-Me pone de buen humor estar con mis hijos, leer un buen libro, un par de copas de vino y sí, también un porro si pinta (risas). Una buena cita también, a la noche. En cambio, me pone de mal humor la hipocresía, la mentira, la falta de laburo, la situación del país. La industria la hicieron pelota, no solo este gobierno, ya venía difícil. Desaparecieron las tiras al aire, las plataformas dejaron de grabar acá. Ojalá que vuelvan.

-¿Creés que "Margarita" marcó el regreso para la ficción nacional?

-Ojalá. Tengo esperanza. Creo que estuvo pensada para unir generaciones. Me imaginaba a madres que vieron Floricienta o Chiquititas mostrándosela a sus hijas. Un poco de magia y canciones en tiempos difíciles vino muy bien.

 

Rafael Ferro junto a Isabel Macedo en
Rafael Ferro junto a Isabel Macedo en "Margarita".  

-¿Tenés algún talento oculto?

-Bueno, si lo supiera no sería tan oculto, pero sí, hace rato que quiero dirigir, o dar clases de actuación. Creo que tengo algo para transmitir. También escribo bastante. Capaz algún día me anime a hacerlo más seriamente.

-¿Te acordás de alguna manía de actor?

-Sí, muchas. Cuando hacíamos muchas tiras en Polka, improvisábamos mucho. A veces ni aprendíamos la letra y lo que salía era mejor que lo escrito. La impronta del momento garpa. Pero también era un vicio que después costaba sacarse.

-¿Te gusta cocinar? ¿Tenés una comida favorita?

-Mis hijos no me van a recordar como buen cocinero, la verdad. Soy más de salir del paso: fideos, milanesas. Me gusta más ir a comer afuera. Soy medio burgués para eso: sushi, buena parrilla y pastas.

-¿Qué serías si no fueras actor?

-Me encantaría animarme a dirigir, a escribir. Ya lo estoy explorando. Si pudiera vivir de eso, sería feliz.

-¿Estás en pareja?

-No, no estoy en pareja. Pero me encantaría volver a tener un vínculo. Probar si crecí, si aprendí.

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