Roly Serrano: "Gran Hermano es un ciclo que reúne cobayos y los mete en una jaula"
El actor estrenó en el Teatro Chacarerean “Rolando”, un unipersonal donde aborda de manera humorística los dramas de vivir con una discapacidad física. En diálogo con DiarioShow.com, se declara "harto" de la televisión y sus mensajes discriminatorios.
@AnaliaCab
Alternando momentos de reflexión y de humor, la obra de Roly Serrano -que se presenta los lunes a las 20- indaga en el mundo de un hombre confinado a una silla ruedas que se interpela e interpela al público acerca de su vulnerabilidad.
-¿Cómo es “Rolando”?
-Es un espectáculo que habla de la salud y nos hace reírnos un poco de eso. Busca no dar consejo, pero sí en decir: bueno, hay que ocuparse, ¿no?. La idea es que la gente se ría, que la pase bien. Por mi parte, es juntar las dos cosas más importantes de mi vida: una el amor que tengo por lo que hago, y la otra -desgraciadamente- todo lo que dejé de lado por amar tanto a lo que hago. En este caso, la salud.
-Él está impedido de moverse a voluntad. ¿Vos alguna vez te sentiste así?
-Sí, por supuesto que sí. Antes de operarme la cadera hacía funciones en silla de ruedas de “Roto de Amor”. Y ahí ví lo difícil que es lo cotidiano para alguien que tiene imposibilidades. Subirse a la vereda, una escalera, entrar y salir de algunos lugares. Gracias a mi profesión viajé por muchas partes del mundo, y vi que hay verdadera inclusión; sillones para obesos por ejemplo.
-¿Sentís que la gente que no tiene esos problemas no los comprende?
-Absolutamente, sí, es como que se minimiza. Sobre todo, no se tiene conciencia de que la obesidad es una enfermedad; el obeso tiene un problema que no puede solucionar.
"No se tiene conciencia de que la obesidad es una enfermedad; el obeso tiene un problema que no puede solucionar"
-¿Cómo estás ahora de salud?
-Estoy muy bien, después de la operación estuve muy bien. El único problema que tengo todavía es mi exceso de peso, que lo estoy trabajando. Tomé conciencia de que tengo que estar bien, no por estética, sino por salud. Y entonces, ahora me estoy tratando, me estoy cuidando, haciendo dietas. Cuando esté más flaco me voy a operar de las rodillas, ya que también me las lastimé.
-¿Hay un mensaje contradictorio en los medios? Decimos “hay que ser inclusivo” pero no se ve a nadie con sobrepeso conduciendo en tevé.
-Bueno, el mensaje típico de la televisión es tremendo. No solo eso, sino en general. El ejemplo es el “Gran Hermano”. Vamos por ahí, vamos a empezar por ahí. Es un ciclo que reúne “cobayos” y los mete en una jaula; están ahí encerrados y eso es lo que la gente consume. Y después, el resto de los programas no hablan nada más que de eso. Y de los chimentos y las peleas. No existen los valores, a lo sumo el valor es tener el mejor culo, el mejor cuerpo, ser el más bonito, digamos, y no ser el mejor, porque ha trabajado, ha evolucionado, ha crecido. Desgraciadamente yo veo que la televisión, los medios, y las redes sociales, muestran una discriminación tremenda.
"Gran Hermano es un ciclo que reúne cobayos y los mete en una jaula; están ahí encerrados y eso es lo que la gente consume. Y después, el resto de los programas no hablan nada más que de eso"
-Hablando de la tiranía de la estética, tenemos el caso de Silvina Luna...
-Bueno, ahí está. Y la gente que sólo ve lo estético. En este caso es lo peor, digamos, lo que pasa con el tema de la salud de Silvina. Pero por otro lado, yo el otro día hablaba con unos amigos y decíamos que ya no vamos a tener “viejas lindas”, están todas retocadas, cambiadas.
-¿Qué tan diferente hacer un unipersonal a estar con un elenco?
-La diferencia está en que estás solo; por un lado, tenés a favor que no tenés que responderle a nadie, solamente sos vos y el público. Y el público no sabe lo que vas a hacer, entonces podés hacer lo que quieras. Te podés olvidar la letra, por ejemplo, nadie se va a descolocar. Improvisar, jugar, ir, volver. En cambio, cuando estás con un elenco, tenés que responder el funcionamiento de un equipo.
-¿Cambió mucho la forma de trabajar en ficción dado que son las plataformas las que producen hoy?
-Sí, sí, cambió muchísimo. Lo que veo es que, por lo general, hay un poquito más de presupuesto.
Y al haber más presupuesto el cuidado del trabajo es distinto; se filma con más tiempo, eso te permite mejor calidad, mejores equipos. Cuando estás haciendo un cine más independiente, donde tenés muy poca plata, digamos, hay cosas que no podés hacer porque el tiempo es oro y cada vez que ponés la cámara es un gasto.
-En los últimos premios Martín Fierro varios se quejaron de que no hay ficción en Argentina.
-Yo lo que veo es que desgraciadamente no hay una defensa real de la cultura argentina y que si no estás en Buenos Aires, es casi imposible filmar. Yo soy un actor del interior, a mí me gustaría vivir en mi provincia, por ejemplo, pero no puedo porque no podría hacer lo que hago. Creo que más allá del negocio, que está bueno, la cultura no está protegida y hay una deuda muy grande en ese sentido. Los niños tendrían que estudiar teatro, no para que en el futuro sean actores sino porque es una materia que te ayuda a abrir la cabeza; si no, dejás que los demás manejen el mundo.
"Veo que desgraciadamente no hay una defensa real de la cultura argentina y que si no estás en Buenos Aires, es casi imposible filmar"
-¿Sos de mirar noticieros, te preocupa lo que ves, hacia dónde vamos como país?
-Mirá, estoy cansado y me pone mal ver la televisión donde nadie se escucha, todo es una idea cerrada, hay una falta de respeto tremenda entre personas que piensan distinto. Todos tienen la razón, y de pronto lo que necesitamos es que nos juntemos todos y levantemos este país porque se lo merece. Ojalá tuviéramos más empresarios como los de Oralí, yo me sumé con ellos a ayudar a la ONG Pancitas Llenas. Creo que el Estado está ayudando a que no se muera tanta gente, y bueno hay una discusión con gente que se enoja que dice “siguen tocando mi plata”. En un mundo ideal, la asistencia debería ser provisoria.
-¿Te sentís querido por el público y los medios?
-Sí, absolutamente, todo el tiempo. Cada vez que llego a un lugar, me reciben de una manera muy especial, yo lo siento eso y es tan emocionante. Como decía Alfredo Alcón, en la vida tienen sentido el afecto y el respeto a los demás; las fotos se ponen amarillas.
-¿Te siguen hablando del Sapo (“El marginal”), por ejemplo?
-Totalmente. Lo gracioso de eso fue la empatía de la gente. ¿Por qué empatizamos con él, si era de terror el tipo, nadie querría vivir cerca de él?
-Hablando de afectos ¿volviste a encontrar un amor de pareja o ya no es un tema?
-No es un tema eso de la búsqueda, creo que lo más importante fue intentar sanar, no necesariamente decir “bueno estoy preparado para tener una pareja nueva”. Si no aparece, no la voy a buscar en un Tinder. Pero sí soy una persona muy sociable, me gusta mucho la familia. La vida puede dar sorpresas siempre, de las buenas. Ojalá, me sorprenda, como cuando la conocí a Claudia. Yo en ese momento pensaba “no sirvo para estar en pareja”. Y de pronto estaba con el 08 firmado jaja.
Una banda que se extraña
Coco Sily, Puma Goity, Roly Serrano y Daniel Aráoz son familia prácticamente. Hicieron juntos celebradas obras teatrales y hace mucho que no se los ve. “Nos llamamos casi todos los días, nos mandamos mensajes” asegura Roly.
Acerca de si planean volver a hacer algo pronto, el actor revela que “siempre cuando nos juntamos, nos reímos y decimos 'qué bueno sería, aunque sea una temporada. Pero desgraciadamente todavía no lo podemos hacer, porque cada uno labura individualmente muchísimo entonces es muy difícil poder compatibilizar. Pero se hará”.
A.C



