ENTREVISTAS

Silvia Süller, lejos de los medios: "Los hombres no se acercan ni para pedirme una foto"

EXCLUSIVO Alejada del show mediático, la hermana de Guido Süller habló con Diarioshow.com sobre sus peleas y enfrentamientos en su momento más íntimo. ¡Los detalles, en la nota!

@VivianaRomero

"Ahora uso túnicas amplias, durante años me vestía con ropa ajustada, corset, tacos de veinte centímetros y pelucas. Lo digo porque no estoy gorda, mi cinturita sigue siendo la misma, no cambió. Me corté el cabello, ya no uso más cortinas ni postizos. Ahora, una vez por mes, me hago un retoque de raíces con decolorante", cuenta serenamente Silvia Süller.

 

Cuando regresa a la televisión, como sucedió este fin de semana para estar en Crónica HD en "El run run del espectáculo", dice: "Estoy acostumbrada, me siento canchera, lo mismo me sucedió cuando hacía teatro. Siempre improvisé porque fui cabeza de compañía, los demás ensayaban por las luces, el sonido y el libreto. En mi media hora sola, hacía lo que quería".

-¿Tenés una inteligencia superior para manejar algunas cosas de tu vida?

-Sí, tengo un don especial. Tengo desarrollada mi inteligencia en un porcentaje mayor que la gente, por eso no puedo hablar con todo el mundo, me aburro. No quisiera quedar mal con mi público, pero hay personas muy superficiales. Tal vez, la que cambió soy yo porque voy al hueso en las conversaciones.

-¿Te gustaría volver al ruedo?

-Me encantaría, pero no me llaman. Soy la misma graciosa de siempre, soy capocómica, nunca hice desnudos, ni estoy en contra, pero me gusta hacer reír.

-¿Cuando haces reír, hacés llorar al mismo tiempo?

-Sí, el público se emociona conmigo y lloro con ellos, por eso nunca me maquillo los ojos.

-¿Tocaste fondo en alguna oportunidad?

-Sí, y me levanté. ¿De qué vivo? De mi jubilación, tengo mi propio departamento en pleno centro, me quedan algunos ahorros, me la rebusco en las redes, hago TikTok, gano batallas y me hacen regalos. A los 17 años entré a trabajar en el Banco Provincia y no paré más. Debo aclarar también que no tengo una vida rutinaria, mi día comienza a la hora que me despierto, sea la mañana o a las 15.

"Mi día comienza a la hora que me despierto, sea la mañana o a las 15"

-¿Buscás respuestas en tu vida?

-Mi vida está llena de porqués. Hace años que intento acercarme a Cristian Silvio, mi hijo, ya van catorce años. Le pido a Dios saber, antes de morirme, por qué no puedo hablarle. ¿Si le pido a Soldán que me ayude? No, no tengo llegada a él. En un punto sé que él se va a morir y yo también, pero nunca va a hablar conmigo. Es más, Silvio una vez dijo: No di vuelta la página, la arranqué, y dejó a Cristian sin su madre.

-¿Con Soldán viviste un amor, esos que jamás se pueden olvidar ni soltar?

-Fue mi gran amor, viví siete años maravillosos, los más felices de mi vida, éramos la pareja más famosa del ambiente, íbamos juntos a todos lados. No quiero olvidar nunca lo que vivimos, es mi vida, mi pasado, y sin pasado sería un ente.

-¿Qué sucede con los hombres? ¿Tiraste la toalla?

-El amor es uno en la vida y ya lo viví. Además, ya no se me acerca nadie, ni para una foto. Antes contaba todo, usaba la televisión como terapia. Yo me quiero, me adoro, estoy enamorada de mí, me casaría conmigo y que nadie me rompa. No quiero a nadie al lado mío. Que nadie ocupe mi tiempo y el tiempo vale oro, porque se va el tiempo y se va la vida.

 

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