Betiana Blum: "Soy cero nostálgica, intento vivir en el tiempo presente"
EXCLUSIVO. Viajó desde su Chaco natal a probar suerte a la ciudad, y nunca se detuvo. Se adaptó a todos los cambios: hoy actúa y dirige en teatro mientras graba ficciones para plataformas.
@HernanOsse
Betiana Blum insiste en demostrar que la edad es una cuestión numérica. Cerca de llegar a las seis décadas en la profesión, no muestra dificultades en adaptarse a las nuevas plataformas y formas de hacer ficción delante de la cámara.
Si se resume su año, brilla en la aclamada serie "El Buen Retiro" y en teatro con "La Pipa de la Paz", donde cumple el doble rol de protagonista y directora.
El espectáculo mencionado la hizo girar por distintos puntos del país y pasar por Uruguay con reestreno incluido, lo que deja en claro que no tiene intenciones de detener su marcha arriba de las tablas. Como si fuera poco, formó parte del elenco que rodó "Amores Inesperados", serie encabezada por Martín Bossi para Star+ y que vería la luz en 2023.
Si de adaptaciones se trata, la historia de vida de Betiana Blum fue impulsada por la búsqueda de un sueño. Nacida en julio de 1939, decidió abandonar su Chaco natal durante su juventud para estudiar Licenciatura en Letras en Buenos Aires, aunque su vocación apareció poco tiempo después.
Ella no recuerda con pena aquel traslado, en una época donde no era tan habitual llegar del interior a la gran ciudad, comenta: "Creo que el gran cambio fue la vida de la provincia con respecto a la vida en Capital Federal, allá iba caminando a todas partes, era todo cerca".
-¿Por qué creés que siempre te mantuviste vigente?
-Yo suelo recordar cuando trabajábamos en las novelas de Canal 9, tenías ciertas cámaras y sabías que trabajabas con ese formato, digamos. Después fui a la primera grabación en Polka y fue otro mundo. Antes siempre se pasaba letra y un ensayo de cámara previo a grabar, entonces pasamos la escena y cuando quise darme cuenta, eso ya estaba siendo grabado. Y siempre decía: "bueno, ok". Nunca puse resistencias porque lo entendí.
-¿Te considerás nostálgica?
-Soy una persona cero nostálgica, no. Puedo tener mis recuerdos, pero no estoy mirando el pasado. Aunque siempre agradezco el pasado pero trato en todo lo posible de estar en el tiempo presente porque creo que eso te da una actitud más liviana, más relajada. Más allá de eso, tampoco es que estoy pensando en el futuro; hay que hacer lo mejor posible ahora, y ahí va a salir todo de buena manera.
"Puedo tener mis recuerdos, pero no estoy mirando el pasado, aunque siempre lo agradezco. Creo que eso te da una actitud más liviana, más relajada"
-¿Sentís que eso te ayudó cuando te mudaste a Buenos Aires?
-Totalmente. Fue un gran cambio pero no te puedo decir que lo sufrí, fui haciendo lo que me tocaba. Me acuerdo que tenía que levantar la mano para parar el colectivo y hacer eso me daba vergüenza, lo hacía apenas. Después me di cuenta que cada uno que se subía hacía eso y era lo normal, y así mil cosas. Pero nunca haciendo drama por nada.
Historia viva
La memoria popular tiene a la actriz en papeles notables en ficciones como "Mujeres asesinas", "Para vestir santos", "Campeones de la vida", aunque el recuerdo inevitable es su Nora de "Esperando la Carroza".
Treinta y siete años después de su estreno, admite que el cariño de la gente sigue presente por su personaje de la reconocida película, algo de lo que no reniega. Además del cine y la televisión, el teatro siempre tuvo puntos altos de su carrera, lo que derivó en la dirección de la obra que protagoniza hace meses.
-¿Recordás el momento en que te sentiste preparada para empezar a dirigir?
-De alguna manera, uno siempre tiene una visión de la obra y yo siempre que he trabajado, he participado con los directores, puedo tener una opinión para colaborar con la puesta. Realmente me gusta el rol como actriz y "La Pipa de la Paz" es una obra muy especial porque me gusta mucho, me parece genial. Me hace acordar a Jacobo Langsner, el autor de "Esperando La Carroza", no porque haga chistes, pero logra situaciones desopilantes y lo que te muestra te lleva a una reflexión.
-¿Te queda alguna meta por cumplir?
-Es otra de las cosas que no tengo dentro mío. No me gusta tener cosas pendientes. De lo que la realidad me ofrece, elijo lo que me es más fácil y no me hago más problema, así de simple. El conflicto no sirve para nada más que para amargarte y complicarte con la salud, que haya problemas. Intento fluir con lo que está pasando, lo que me guste más de lo que me ofrecen, la verdad que siempre recibo cosas interesantes.
-En una agenda con mucho trabajo, ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
-Mi pasatiempo preferido siempre es no hacer nada, pero nada. Vivo frente al Jardín Botánico, miro las palmeras, respiro pero no tengo urgencia de hacer cosas. Me gusta mucho no hacer nada. He trabajado y gracias a Dios todavía lo hago, entonces parar un poco se disfruta.
"Me gusta mucho no hacer nada. He trabajado y gracias a Dios todavía lo hago, entonces parar un poco se disfruta"
Lo cierto es que el presente de Betiana Blum la encuentra en pleno disfrute de su papel como abuela. Renzo es el único hijo de Sebastián Perrotta, su primogénito, fruto de la relación con Ricardo Parrotta, periodista y escritor que se exilió del país durante la última dictadura cívico militar.
Esto hizo que gran parte de la crianza del hoy reconocido guionista cayera sobre ella durante muchos años. "Él en esas condiciones tampoco era mucho apoyo. Decí que yo tengo esta condición de que no vivo trágicamente las cosas. Hice lo que pude; trabajaba mucho. De pronto, era duro dejar al nene", explicó en una nota años atrás.
De nuevo en la actualidad, la actriz se muestra muy cercana al niño, quien pasa muchas horas detrás de escena con ella y así lo muestran en sus redes sociales. Si bien el joven estudia teatro, es muy cautelosa para referirse sobre el futuro de su nieto como un posible colega.
-¿Qué me podés decir de tu nieto?
-Renzo es un nieto maravilloso, tiene mucho sentido del humor y buen carácter. Le encanta la actuación, estudia teatro, canta, baila, estudia guitarra, hace un poco de todo. Me encanta cuando me cuenta cosas del colegio porque tiene mucha gracia para contarlas, me hace reír mucho. Tengo claro que no sé si Renzo va a ser actor, en este momento tiene su habilidad, pero de pronto uno cambia de una cosa a la otra, algunos no. Entonces yo lo acompaño y disfruto de esa cosa alegre que tiene.
-¿Creés que te toma como una referencia en sus estudios de actuación?
-Nace completamente de él, no tiene que ver con algo relacionado a mí. Bah, no sé si es el gen o me respeta pero yo no hablo de la profesión cuando estoy con él, más allá de que me viene a ver al teatro seguido, no le preguntó si le gustó o le pido una opinión, yo dejo que fluya. Aprovecho para hablar de él y de sus cosas cuando lo veo.
-Es un ambiente familiar, el padre se dedica al guion…
-Claro. Es cierto que está rodeado él, le gusta. Tiene una cosa así del hombre del espectáculo pero todavía es una criatura, acaba de cumplir 16 años.
Si bien disfruta de su tiempo libre lejos de las obligaciones, todavía disfruta tomar la ruta para llevar sus obras a distintos puntos del país, incluso al exterior. "La Pipa de la Paz" es el espectáculo que dirige y protagoniza junto a Sergio Surraco, quien toma el papel de su hijo. "Es una madre que llama a su hijo en medio de la noche donde le dice que se está muriendo, prácticamente. Él vive en el exterior pero viene desesperado y cada personaje está con un conflicto interno por solucionar, algo que vemos todos los días en este mundo", comenta sobre el desarrollo de la obra que tuvo su estreno original en 2018, cuando estaba acompañada por Gastón Ricaud.
Sobre su responsabilidad como directora, aporta una mirada: "Es una obra complicada, es una de dos personajes. No es lo mismo que haya una persona que esté mirando de afuera a hacerlo uno, pero lo importante es comprender bien cada situación. Desde allí, es mucho más fácil darte cuenta si está funcionando como debe ser, si se cuenta lo que quiere la obra".
El buen retiro, una serie conmovedora
La cintura que le dieron sus años en la profesión le permite moverse con soltura en distintos géneros. "El Buen Retiro" la muestra caminando ante la comedia, el drama y el policial en la serie exclusiva de Flow que dirige Pedro Levatti y cuenta con ocho episodios en la plataforma.
"Me gustó desde que me dijeron con quiénes iba a trabajar, fue un placer que me contacten para trabajar con ellas, imaginate que somos contemporáneas aunque nuestros caminos no se cruzaron tanto. Más allá del drama que se presenta, la comedia está", se sincera Betiana sobre sus compañeros: María Leal, Mirta Busnelli, Luciano Castro y Claudia Lapacó componen un grupo humano complejo, imperfecto.
La historia que mezcla drama, algo de suspenso y toques de humor, indaga sobre la tercera edad de manera cruda pero a la vez empática.
Semanas atrás, en charla con "Diario Crónica", Mirta Busnelli aportó: "Somos unas amigas de hace mucho tiempo que deciden pasar los últimos años de su vida juntas. En realidad, juntas decidimos que ese retiro sea en mi casa, porque es la más grande, y ahí es donde se produce un conflicto con mi hijo, que interpreta Luciano, porque hay un dinero en juego".
"Fue hermoso, con Betiana ya había trabajado en teatro, con las demás no. Fue lindo porque se dio una camaradería especial, todo fue muy amable", explicó la actriz, con quien además compartió elenco en "El día que me muera", filme de 2019.
H.O



