FARÁNDULA

Benjamín Vicuña, conmovido al imaginarse su reencuentro con Blanca: "Tengo una imagen de un atardecer"

El actor chileno se emocionó al recordar a su hija, fruto de su romance con Pampita. Además reflexionó sobre su vida sentimental y sus separaciones. Los detalles, en la nota.

La hija de Benjamín Vicuña y Pampita, Blanca, recordamos que tenía tan sólo seis años cuando falleció en 2012, pero el dolor, a pesar del tiempo transcurrido, no cesa. En el programa "PH", el protagonista de "El primero de nosotros" expresó claramente lo que siente y contó: "Tengo una imagen, y creo que también hay una foto, de un atardecer, de una hora mágica, con mi hija Blanca, en la playa, que siempre la veo, porque creo en los reencuentros, es lo más cercano que tengo y es como me lo imagino también".

Luego, Benjamín prosiguió: "La imagino con esa brisa, con ese océano, con esas caras, que por esa hora del día y la luz se van más allá de lo que aparentan ser".

Con simpatía, Vicuña no esquivó la pregunta sobre su situación sentimental actual y reafirmó su relación con Eli Sulichin: "Estoy de novio, la conocí en el bautismo de mi hijo. Son otros tiempos, esto es reciente, son seis o siete meses, y estamos en otro momento de la vida".

Sin filtro y con sinceridad, Vicuña comenzó con una contundente frase acerca de las relaciones con sus ex parejas: "Separarse es una cagada gigante, pero también hay que poner en perspectiva, y creo que tampoco es bueno dar una bajada de línea. Yo también empatizo y entiendo al tipo que está recaliente y no quiere ver a su mujer, porque he visto casos realmente horrorosos, de gente que se me acerca y me cuenta algún caso de violencia, o sea que aprendí que hay muchas historias", expresó.

Y agregó: "La verdad que las mías están infladísimas, tergiversadas y amplificadas por lo mediático, pero dentro de todo no dejan de ser separaciones desde el amor, desde dos personas que asumen un fracaso, aunque suena a mala palabra fracaso, pero me refiero a un final".

Más adelante reconoció que su propia experiencia como hijo de padres que se divorciaron lo marcó durante la infancia: "Yo viví una separación donde mis papás fueron muy radicales, ellos se separaron y yo no los vi juntos nunca más. O sea, era el tipo que tocaba la bocina a las 8 de la mañana y había que bajar y subirse al auto, no los vi nunca más saludarse".

En este sentido, explicó que en la actualidad lo vive de una manera totalmente distinta, y aumenta la posibilidad de mantener la armonía. "Esa imagen del papá que ni siquiera quería acercarse a su casa, que fue su casa, te habla un poco de un resentimiento que como niño te das cuenta, que parece que se quieren matar. Creo que cada uno se tiene que ir acomodando, buscando una manera, porque al principio hay una cosa de tiempo, un dolor que necesita también distancia, porque hay enojo y frustración" , sostuvo.

Esta nota habla de: