Falleció Gustavo Martínez, ex pareja de Ricardo Fort, tras caer de un piso 21: creen que se habría quitado la vida
Investigan qué sucedió en el departamento, en el que no se encontraron signos de violencia ni desorden. Las primeras declaraciones de su entorno indican que estaba deprimido. Leé la nota.
La ex pareja de Ricardo Fort, Gustavo Martínez, quien hoy es tutor legal de los hijos del empresario, murió el miércoles por la madrugada en el barrio de Belgrano de la Ciudad de Buenos Aires tras caer de un piso 21. La noticia paralizó a la familia y al mundo del espectáculo, y según las primeras declaraciones de su entorno, se cree que se habría quitado la vida.
A las 4.45 del miércoles, personal de seguridad privada de la calle Sucre al 1900, donde vivía Gustavo, llamó a la policía para pedir asistencia a una persona que había caído desde el piso 21 de un edificio de la cuadra. En pocos minutos llegó personal policial y médico del SAME que constató la muerte de Martínez, que tenía 62 años.
Se abrió una causa que hasta ahora fue caratulada como averiguación de causales de muerte, y rápidamente se llamó a declarar a familiares, amigos y vecinos de Gustavo.
Según contó Infobae, uno de los hijos del empresario señaló a los efectivos que Martínez se encontraba deprimido en los últimos días debido a que Marta y Felipe cumplen la mayoría de edad. Por este motivo, hasta les había mencionado querer arrojarse del balcón.
Ante este dato, también se investigaron posibles motivos por el que el ex de Fort podría haberse suicidado, pero no encontraron deudas ni otras causas.
Al momento del hecho, en el departamento solo se habría encontrado Martínez, aunque allí vivía con Martita y Felipe. Los dos herederos habrían estado fuera de la ciudad. En tanto en las redes sociales, el martes, Marta subió a su cuenta de Instagram una imagen con ubicación en un barrio privado de Canning, pero no se conoce el paradero de Felipe, quien de todas formas habría sido el primero en declarar.
En la propiedad no se observaron signos de violencia o desorden. Pero en el balcón que da el frente de la calle Sucre, donde estaba su habitación, se encontró la red protectora cortada.



