La opinión de Luis Ventura: Jey Mammón volvió recargadísimo
TE LO DICE ÉL. Tras algunas semanas de ser tema obligado en todos los medios, Jey Mammón regresó de sus vacaciones-exilio en Madrid recargado. Dispuesto a recuperar su lugar en la televisión, recién comienza el operativo.
@LuisVenturaSoy
Aunque haya pasado un buen tiempo como para que el músico y animador Jey Mammón se animara a enfrentar libremente una cámara y un micrófono, queda claro que por fin lo vimos y escuchamos tratar los temas sobre los que se preguntaban muchos y en una buena cantidad de circunstancias él no recordaba, no sabía o no quería responder.
Hoy las circunstancias nos muestran a un Juan Martín Rago -tal es la verdadera identidad de Jey- que se anima abordar temas que hasta no hace muchas semanas lo vulneraban y lo dejaban perplejo y sin palabras.
De ahí que haya surgido el "operativo lavandina" que llevó a Mammón a programas amigos, con entrevistadores permisivos, cómodos, que no fueron al hueso y que le permitieron a Jey que huyera por todas ventanas que le abrieron.
Con aquellas notas concedidas, que fueron tres, el músico y animador cerró las entrevistas locales porque decidió irse de vacaciones a España donde se relajó, se escapó de los flashes y las preguntas zumbonas para meditar cómo sería su regreso a la Argentina.
Y un día volvió a su casa en Palermo y comenzó con su rutina aeróbica de caminatas callejeras que lo dejaron a merced de cronistas de asalto, con los que Mammón se mostró seguro, portando un libreto bien estudiado en el que anunciaba que los que "hablaron de más y mintieron" sobre él, deberían pagar en Tribunales los excesos y las mentiras.
"Mammón se mostró seguro, portando un libreto bien estudiado en el que anunciaba que los que hablaron de más y mintieron sobre él, deberían pagar en Tribunales"
Jey descubrió que había algo más allá de la denuncia televisiva que hizo el joven Lucas Benvenuto, quien declaró haber sido obligado a formar parte de una red de trata siendo menor de edad, y en ese marco haber iniciado una relación íntima con Jey, entonces ya de al menos 30 años.
El tema fue denunciado y absuelto por el pedido de prescripción que hizo el doctor Fernando Burlando, sin que se pudiera resolver si a Jey le cabía una pena o una condena.
El propio ex conductor de "La peña de Morfi" finalmente entendió que en la Argentina no era culpable para la Justicia, más allá de lo que entiendas y piensen la gente y los medios.
De ahí que hoy Jey, envalentonado con estos argumentos de sus asesores judiciales, se anime y más de uno temblará porque, metafóricamente, por Tribunales iba a "correr sangre", simbolizando que se vienen muchos juicios que lo retornarían a Mammón nuevamente al universo judicial. Te lo digo yo.
L.V



