"Los 8 escalones": Valeria Lynch entonó "La extraña dama" y dejó fascinados a Guido Kaczka y Pampita
La popular cantante visitó el ciclo de preguntas y respuestas de El Trece y deleitó con su canto al conductor, el jurado y los participantes. ¡Mirá!
“Los 8 escalones” recibe en cada emisión a un jurado invitado, experto en su área particular, para desafiar a los participantes en la gran final de la noche por los 3 millones de pesos y, esta semana, un puesto en la gran final por el departamento. Este viernes, le tocó a Valeria Lynch, quien sorprendió con su canto y deleitó a los presentes.
Ignacio y Agustín estaban cabeza a cabeza en el último escalón de la noche, cuando Guido Kaczka le cedió el micrófono a Valeria Lynch para que haga su pregunta. “Voy a cantar un fragmento de la canción 'La extraña dama', y ustedes me van a decir cómo sigue la letra. ¿Está bien?”, explicó la rubia.
Acto seguido, Lynch entonó los primeros versos de la cortina musical que acompañó la telenovela del mismo nombre, con Luisa Kuliok en el rol de Sor Piedad, una mujer que luego de amar a un hombre con locura, de quedar embarazada y tener que dar a su pequeña hija en adopción, busca el perdón de Dios en un convento.
“Atormentada por amor, mujer dolor, pudo más la fe y mi corazón cerró su herida. Despierta soledad, envuélveme, soy esa extraña dama que está dispuesta a…”, entonó Valeria Lynch, deteniéndose antes de finalizar el estribillo de la cortina musical que quedó grabada en la memoria del público argentino.
“¡Bueno, que bárbaro!”, exclamó Guido Kaczka, fascinado con la poderosa voz de la mujer argentina. Las cámaras del estudio de El Trece mostraron el sentido aplauso de la tribuna hacia la música, y la emoción de Pampita desde la silla del jurado, de regreso en el programa en medio de su polémica separación con Roberto García Moritán.
“¿Cómo sigue la letra? Creer, nacer, vencer, crecer”, preguntó Lynch, y ambos participantes contestaron la opción C, vencer. “¡Es la correcta!”, los felicitó la cantante, quien terminó de completar el estribillo alzando su voz una vez más. “¡Bravísimo, la pregunta de Valeria Lynch!”, le agradeció Kaczka, cautivado.



