Tina Serrano: un emblema del teatro, el cine y la televisión
HISTORIAS DEL ESPECTÁCULO. La "hija de" que logró forjar una carrera por sí misma y que es recordada por trabajos de teatro, cine y televisión. Falleció este año pero nunca será olvidada. ¡Leé la nota!
La actriz y directora Tina Serrano murió en mayo de 2024 a los 82 años. Hija del gran actor Enrique Serrano, forjó una gran carrrera que comenzó desde que era muy pequeña, criada tras bambalinas. De larga trayectoria, la de Tina es una historia del espectáculo que merece ser contada.
Según el comunicado que publicó la Asociación argentina de actores, la artista, que nació el 21 de julio de 1941, Serrano falleció el 30 de mayo. En dicho escrito, se lee: "Con gran tristeza nos despedimos de nuestra afiliada, la actriz y directora Tina Serrano. Durante sus seis décadas de destacada trayectoria, se lució en teatro, cine y televisión. Enviamos nuestras más sentidas condolencias a sus hijos y seres queridos, abrazándolos en este momento de profundo dolor".
Su nombre real era Martina Ángela Serrano y estaba afiliada al sindicato de actores desde 1964. A su vez, en 2003 fue reconocida con el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, entregado por la Asociación Argentina de Actores y el Senado de la Nación. Su hijo Hilario, fruto del vínculo con el actor Lorenzo Quinteros, lo confirmó a través de las redes sociales con estas palabras: "Mi mamá falleció. Se fue en paz. Estoy muy triste".
Supo despegarse del estigma de ser "hija de" y forjó una sólida carrera sobre tablas, lo que no le impidió transitar la TV y plasmar a una de las villanas más recordadas de la pantalla chica. Hija del legendario actor Enrique Serrano, Tina poseía genes de capocómica pero también era capaz de encarnar roles de alto voltaje emotivo; podía arrancar carcajadas y lágrimas entre la audiencia televisiva o ante una platea de teatro.
Serrano, quien protagonizó hitos televisivos como “Resistiré” o “Gasoleros”, es recordada por numerosos papeles en la pantalla chica. También tuvo una destacada presencia en el cine, actuando en films como "La noche de los lápices", "Matar al abuelito", "¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar?", "Chechechela, una chica de barrio", "De eso no se habla", "Los chicos de la guerra", "La Madre María", "La clínica del Doctor Cureta", "Un buda" y "Caídos del mapa".
La directora pagó el famoso derecho de piso y se legitimó por su propio trabajo entre colegas y críticos, pero además se ganó un lugar en los corazones de la gente. Solía decir que era muy tímida, que tenía el autoestima un poco baja en sus inicios y que había optado por el under porque se sentía "más contenida por el equipo". Muchas veces quiso dejar la carrera y muchas veces volvió a elegirla ("parece que está en mi destino ser actriz", afirmaba). Le interesaba el campo de la dirección y había encontrado un gran aliado en Roberto Villanueva, con quien compartió varios proyectos.



