Zloto: un tipo inteligente, terco, riguroso y muy querible
Por Jorge Cicuttin
@JorgeCicu
Un apellido difícil de escribir y pronunciar lo convirtió en “Zloto”, mucho más sencillo que decir Marcelo Zlotogwiazda. Lo que no es sencillo es aceptar su partida. Para su familia, sus amigos, para sus compañeros de trabajo, lectores y oyentes. Porque este martes se murió un tipazo. Alguien de gran capacidad y honestidad intelectual. Ingenioso, inteligente, terco, riguroso en su trabajo, muy querible pese a esa distancia que sugería cuando recién lo conocías. Un profesional íntegro, que inauguró una forma de hacer periodismo económico y que logró eludir la grieta. Ayer lo despedimos. Muchos, muchísimos, llegaron a su velatorio en la calle O’Higgins.
No quiso flores, pidió que llevaran un alimento no perecedero para que lo reciban los que menos tienen. Porque lo enfurecía la desigualdad de esta sociedad y ese fue un tema que atravesó su carrera profesional. Se lo recordó con cariño, admiración y respeto. Y también con alegría, porque Marcelo era un tipo divertido.
Se recibió de economista en la UBA. Comenzó a escribir en El Periodista y El Porteño. Continuó en Página/12 y Veintitrés. Hizo programas notables en televisión y radio, con los que ganó muchos premios, pero sobre todo mucho respeto. Tuve el enorme gusto y el honor de trabajar mucho tiempo con él. Lo conocí en la redacción de Página/12 hace unos 30 años. Discutíamos de política y economía, pero también de fútbol -hincha de Boca y Almagro-, lo que lo llevaba a ponerme unos huevos en la máquina de escribir cuando su Boca le ganaba a River.
Nos cruzamos, con nuestras familias, en algunas vacaciones. Compartimos escritorio en los comienzos de Veintitrés. Siempre lo vi como un ejemplo a seguir en esta profesión. Luchó contra un cáncer de colon que le detectaron hace un año. Lo hizo con entereza, valentía y dignidad. Trabajó con gran lucidez hasta el final.
La última vez que lo vi fue una semana atrás, en la presentación del documental de Alejandro Bercovich sobre el Fondo Monetario. Tuvo la fuerza de voluntad para llegar hasta el teatro, pese a lo avanzado de su enfermedad. Esa fuerza de voluntad que lo acompañó siempre. Zloto fue un gran tipo y un gran periodista. Lo pierden su mujer y sus dos hijas, lo pierden sus amigos y compañeros de trabajo, lo pierde el periodismo. Lo perdemos todos. Chau, Zloto, hasta siempre.



