Brian Sarmiento generó indignación al elegir con quién tendría sexo en "Gran Hermano": "Ni a palos..."
El exdeportista volvió a quedar en el ojo de la tormenta en el reality de Telefe que conduce Santiago del Moro. Tras sus días de pasión con Danelik, un nuevo video se hizo viral. Más detalles en la nota.
Brian Sarmiento volvió a armar un escándalo en la casa de "Gran Hermano Generación Dorada". Un video que se prendió fuego en las redes mostró al exjugador, que hace poco apareció desnudo frente a varios compañeros, hablando sin filtro: contó con qué compañera se animaría a hacer el amor, cuando hace bastante está muy acaramelado con Danelik, y de paso, tiró un palo que dejó a más de uno con la boca abierta.
El deportista no tuvo pelos en la lengua y eligió a Lolo Poggio, esa misma con la que ya cruzó espadas varias veces adentro del juego. "A Titi ni a palos. ¡Pero ni a palos!", largó con desprecio. Esa frase bastó para que los usuarios explotaran en las plataformas. Ya muchos no toleran que el participante sea tan ordinario y se lo hicieron saber con mensajes furiosos.
Pero la historia tiene otro costado caliente. Porque mientras Brian fantasea con Lolo, en la realidad de adentro del programa él vive un ida y vuelta constante con Danelik Galazán, la joven trans tucumana que no se le despega ni para ir al baño. Se besan en las fiestas, se buscan en los rincones y ya casi cruzan el límite.
De hecho, estuvieron a punto de concretarlo hace unos días. El viernes a la madrugada, después de dar el consentimiento y subir la temperatura con caricias y besos, todo se encaminaba para que pasara. Pero justo cuando iba a pasar algo más, Brian frenó todo y le confesó a Danelik que tenía un problema íntimo.
Dijo que sentía fuertes dolores en sus partes y que no podía seguir. Un freno de mano que cayó pésimo en la joven tucumana. Al otro día, ella se levantó con la lengua suelta y divulgó el momento hot fallido por toda la casa. Yanina Zilli escuchó los detalles y quedó impactada. "Probá con la autosatisfacción", le recomendó. Pero Danelik no quiso saber nada. Prefirió armarse de paciencia y esperar a que la situación mejore. Mientras tanto, la tensión sexual entre ambos sigue latente, y el episodio podría resolverse en cualquier momento.
Lo que pasó con Brian Sarmiento no es un hecho aislado. La casa de "Gran Hermano" se convirtió en un termómetro de cómo se normalizan ciertas actitudes que afuera generarían repudio. Decir "a esa ni a palos" como si fuera un premio o un castigo, y después andar con otra mientras se fantasea con una tercera, expone una forma de vincularse que muchos usuarios ya no bancan.
Las redes se llenaron de comentarios que piden más respeto y menos chabacanería. El participante ganó minutos de fama, pero también cosechó una ola de indignación que, a esta altura del juego, puede pesar más que cualquier estrategia adentro del reality. Porque afuera, el público mira, juzga y, sobre todo, vota.



