Grace Kelly: una heroína trágica, amada e incomprendida

La princesa que construyó su destino en la pantalla de cine. Una vida de película. Un cuento de hadas que tuvo, también, claros y oscuros, circunstancias que jalonaron una vida con dificultades y situaciones dramáticas de particular relevancia. Leé la nota.

@Rfilighera

Una vida de película. Un cuento de hadas que tuvo, también, claros y oscuros, circunstancias que jalonaron una vida con dificultades y situaciones dramáticas de particular relevancia. Grace Kelly construyó la imagen de estrella, a costa de enormes esfuerzos y dedicación. Ya en el cine, le puso rúbrica a una carrera en donde el estrellato y la leyenda se dieron la mano de manera potente y firme.

Su look aristocrático se hizo presente en la pantalla grande y si bien encarnó, en definitiva, criaturas diferentes, no obstante, esa aureola de mujer distinguida, elegante estuvo presente, siempre, invariablemente. Probablemente, esa imagen pretendía ocultar, de alguna manera, esa postal de fuerte sensualidad que emanaba de ella con total contundencia. Para su público que la acompañaba desde su actividad cinematográfica, Grace siempre exponía la imagen de gran alteza que había logrado todos sus objetivos, inclusive la felicidad absoluta. Pero, en muchas instancias de su vida, no todo lo que relucía es oro.

Intentaremos en consecuencia, deshilvanar la madeja de lana y descubrir la madeja oculta de una personalidad que se entregó por completo a su público y a sus subditos como princesa pero que también, como mujer, se vio envuelta en varias contradicciones. Una vida sin descanso Grace Patricia Kelly nació en Filadelfia, Estados Unidos el 12 de noviembre de 1929 y murió en La Colle, Mónaco, 14 de septiembre de 1982. Tras comenzar su carrera de actriz en 1948, tres años después debutó en el cine con la película “14 horas” y al cabo de dos años, en 1953, con la participación Mogambo, se convirtió en una estrella de Hollywood, llegando a participar en un total de 11 filmes.

Con sus interpretaciones, reunió varias nominaciones a los Globos de Oro y los Premios de la Academia, ganando el Óscar a la mejor actriz por su papel en la película The Country Girl. Sin embargo, cuando se encontraba en la cima de su carrera, se retiró del mundo del cine, a los 26 años, para casarse con el príncipe soberano de Mónaco, con quien tuvo tres hijos: Carolina, Alberto y Estefanía. Una labor impecable. Cabe señalar que como princesa, logró que Mónaco se revitalizara, aumentando el número de turistas y de dinero, lo que hizo recuperar la economía monegasca.

Además, en su papel de presidenta de la Cruz Roja, promovió una gala benéfica anual que obtuvo mucha relevancia y ayudó a la mejora del hospital así como de otras infraestructuras hospitalarias de Mónaco. Todos estos episodios coadyuvaron inevitablemente en generar situaciones de alta empatia con su persona, no solamente de la gente, sino también de altas personalidades del mundo entero. Reconocida como gran actriz Grace Kelly ostenta una estrella propia en el Paseo de la Fama de Hollywood, situada en el 6329 de Hollywood Boulevard. Por su carrera cinematográfica, anterior a convertirse en princesa de Mónaco, está considerada como uno de los mitos de la industria, admirada por varios directores, entre ellos, el inefable y complejo Alfred Hitchcook. Por otra parte, ha sido de las divas más reconocidas de la historia del cine, además de ser un referente de la moda femenina en su época, ya que en ese ámbito consustanció otra de las actividades salientes de su trayectoria.

Grace Kelly: una heroína trágica, amada e incomprendida

Infancia

Hija de John Brendan Kelly, un empresario de la construcción y de Margaret Katherine Majer, educadora y ex atleta de ascendencia alemana. Nació en Filadelfia el 12 de noviembre de 1929 con el nombre de Grace Patricia Majer Kelly, en el Hahnemann University Hospital. Precisamente, Grace fue la tercera de los cuatro hijos que tuvo la familia Kelly. Estaba destinada para triunfar.

En el otoño de 1934 sus padres la matricularon en el Academy of the Assumption, en Ravenhill, donde recibió una educación católica y completó sus estudios e hizo sus primeros papeles en el teatro interpretando el papel de la Virgen María en las obras de Navidad. A todo esto, comenzó a practicar ballet y se sintió muy gusto. Así dadas las cosas, en 1943, se matriculó en la Old Academy Players en el barrio de East Falls, oportunidad en la que participó de un grupo de teatro donde ya había actuado su hermana Peggy para fundaciones benéficas.

Encauzada como actriz

Y los grandes sueños y deseos de convertirse en gran actriz y estrella, están por convertirse, cercanamente, en realidad. En 1948, justo después de terminar su primer año en el Academy of Dramatic Arts, Grace actuó con The Bucks County Playhouse, en New Hope, Pensilvania, donde interpretó un papel en la obra: The Torch Bearers. Al año siguiente le llegó la ocasión de actuar por primera vez en Broadway, con la compañía del célebre Raymond Massey, con una obra de August Strindberg titulada “El padre”, que se estrenó primero en Boston y, el 16 de noviembre de 1949 en Broadway. Y así llega al cántaro a la fuente, que la carrera le va a de parar grandes desafios profesionales. En los dos años siguientes, entonces, va a tener la oportunidad de interpretar más de sesenta papeles dramáticos de todo tipo, sobre todo para televisión.

Inicios en el cine

Y la televisión se convertirá, en definitiva, en una suerte de trampolín para lo que Grace anhelaba: su camino en Hollywood. Precisamente, el éxito en la televisión le va a proporcionar la posibilidad de dar el salto a la pantalla grande, donde debutó con un papel poco relevante en la película de Henry Hathaway, “14 horas”. Al poco tiempo la 20th Century Fox contactó con su agente para convocarla para un casting para la película Taxi. El director Gregory Ratoff quedó encantado con su actuación pero, finalmente, la productora decidió apostar por otra actriz. Mientras se encontraba trabajando para esta compañía recibió la oferta para actuar en la película de Fred Zinnemann “A la hora señalada”, clásico de los clásicos, con Gary Cooper y Katy Jurado como compañeros de rodaje. Inevitablemente, los elogios por parte de su amigo Gregory Ratoff la convencieron para contratarla para su próxima película, “Mogambo”, otro filme estelar de Hollywood, protagonizada por dos “monstruos” de la meca del cine: Clark Gable y Ava Gardner. Pero si Grace quería participar en esta película, tenía que firmar un contrato de siete años con la MGM.

Grace Kelly: una heroína trágica, amada e incomprendida

Finalmente accedió a firmar el contrato pero con las condiciones que la dejaran vivir en Nueva York. El estrellato a un paso del camino Corría 1953 en derredor de muchas expectativas y sueños y, por otra parte, tras el éxito obtenido con “Mogambo”, la Warner Brothers pidió la cesión de Grace Kelly en la MGM para participar en una película de Alfred Hitchcock. Se trataba, puntualmente, de la película “Crimen perfecto” (en el original en inglés, Dial M for murder; 1954), protagonizada por Ray Milland. La película, como todas las de Alfred Hitchcock, tuvo mucho eco, y Grace quedó encantada con la manera de dirigir de Hitchcock, más allá de su compleja y contradictoria personalidad. Así entonces, al año siguiente, la Paramount Pictures la llamó para participar en otro filme de Hitchcock, se trataba, nada más ni nada menos, de “La ventana indiscreta”, protagonizada por James Stewart. Cabe señalar que con Jimmy mantuvo, posteriormente, una gran relación de amistad. Después de esta película Grace participará con grandes leyendas del cine como John Ford, Clark Gable, Ava Gardner, Gary Cooper y, nuevamente, con su amigo James Stewart.

Cabe señalar que siempre lo hará desde una segunda línea de la interpretación, nunca como protagonista principal, entonces, era cuestionada por algunos críticos que no creían en sus posibilidades potenciales de actriz. A finales1954, después de que Grace rodara cinco películas en solo ocho meses, Alfred Hitchcock la convence para actuar en su nueva película: To Catch a Thief (Atrapa a un ladrón) con Cary Grant de protagonista. De esta manera se convertiría en la primera actriz en actuar en tres películas consecutivas de Hithcock.

Grace Kelly: una heroína trágica, amada e incomprendida

La película se filmó en la Costa Azul francesa. Y fue gracias a esta producción que conoció Mónaco por primera vez y allí a quien sería, posteriormente, su marido. La boda real que impactó al mundo El 5 de enero de 1956, el compromiso fue anunciado en todo el mundo. La noticia causó sensación en Hollywood, y se supuso que se retirara para ponerle punto final, en consecuencia, a su carrera cinematográfica, ya que el pueblo de Mónaco no podía permitir que su princesa apareciera de pareja con otros hombres en la pantalla. Sin embargo no fue así. El periodismo, por ese entonces, le preguntó a Grace qué tipo de familia quería tener: «Les puedo adelantar, únicamente, que tendremos muchos hijos».

Una vez finalizado el rodaje de Alta Sociedad, anunció, ahora sí, a la MGM que se retiraba, rompiendo, de esta manera, el contrato que aún tenía en vigor con la productora. A todo esto, el presidente, Dore Schary, accedió a dejarla marchar, buena relación mediante que siempre existió entre ambos, sin pedir a cambio hacerse con los derechos de la retransmisión de la boda. Finalmente, el 4 de abril de 1956, Grace, junto a su familia, sus damas de honor y su caniche, y junto con más de 80 piezas de equipaje embarcó en forma exclusiva en un transatlántico con destino a la Riviera francesa. Y comienza, en definitiva, otro capitulo, saliente y también muy mediático, de su existencia. A partir de entonces su vida y su trabajo estuvieron dedicados por entero a su familia y a su nuevo país. Su figura y elegante estilo dieron un nuevo impulso al Principado de Mónaco, el cual creció económicamente gracias al turismo de lujo y a la llegada de grandes fortunas e inversionistas, atraídos por las concesiones económicas y ventajas fiscales impulsadas por el principe Raniero III de Mónaco.

El destino mortal

La trágica y fatal mueca del destino va a deparar situaciones impredecibles y lamentables. El 13 de septiembre de 1982, Grace insistió en conducir descartando a su chófer, de regreso a Mónaco desde su casa de campo en Roc Agel. Terrible decisión. En una curva de la carretera cercana a Mónaco, se precipitó por una ladera de 30 metros que terminó con el automóvil volcado y el fallecimiento de la ex actriz y princesa. Por esas raras paradojas del universo y de la vida, la carretera era la misma que brindaba un principal escenario a la película “Atrapa a un ladrón”, donde Grace Kelly y Cary Grant disfrutaban de una jornada inolvidable en el marco de un picnic en un día por demás soleado. Entierro y honores Grace fue enterrada en la Catedral de San Nicolás el sábado 18 de septiembre de 1982. Acudieron representantes de todas las Casas Reales del mundo, entre ellos reyes, reinas, príncipes, grandes duques y Jefes de Gobierno.

Un padre hostil y ausente, una madre abusiva y una hermana golpeadora

No todo fue un lecho de rosas en la vida de Grace Kelly que siempre será recordada como la glamorosa diva de Hollywood y que llegó a ser una princesa al casarse con Rainiero de Mónaco. Pero lo que muchos desconocían es que detrás de este cuento de hadas se escondía una oscura y tormentosa niñez a cargo de un padre hostil, una madre maltratadora y una hermana que la trataba, como si esto fuera poco, de manera violenta. Todos estos detalles salieron a la luz en el nuevo libro Grace Kelly: Hollywood Dream Girl, de Jay Jorgensen y Manoah Bowman.

En efecto, la princesa de Mónaco vivió con una madre abusiva y un padre ausente que no le daba importancia alguna. Sin embargo, su carisma y talento disfrazaron una dura niñez con una madre abusiva, un padre antisemita grosero, así como una hermana que continuamente la golpeaba. Con este cuadro de situación, insistimos, el panorama de Grace Kelly distaba mucho de las luces y el brillo del boato de las historias de Hollywood. El padre nunca alcanzó el estatus de una de las familias más ricas de Filadelfia por una fortuna heredada, porque había trabajado como obrero.

Cuando nació Elizabeth ‘Lizanne’, Grace admitió que le molestaba no seguir siendo la bebé de la familia y el centro de atención. Lizanne confesó muchos años después, grace kelly haberle quitado su lugar a su hermana mayor y convertirse en la hija consentida. Grace idolatraba a su padre, pero ganar su aprobación resultaba casi imposible. Así dadas las cosa, sin el cariño de su padre ni el de su madre, Grace Kelly buscó apoyo en su hermana menor, pero en ella tampoco encontró la comprensión y la solidaridad que buscaba. Todo lo contario: incomprensión y golpes. Elizabeth se caracterizó por ser una mujer agresiva, quizás alentada por el ejemplo de su madre y lo admitió: “Yo solía golpearla. Realmente sí lo hice, y muchas veces. Yo era una niña malcriada que le gustaba hacerle la vida imposible, en especial cuando estaba con sus novios”, aseguró Lizanne. Inseguridad y tristeza En derredor de este cuadro de situación, Grace no fue una adolescente agraciada. Usaba anteojos, estaba un poco pasada de kilos y se sentía insegura de no tener los voluminosos pechos de las luminarias del momento como Jane Mansfield. En cambio, sobresalía por una molesta voz nasal aguda. Pese a eso, en el colegio la joven se destacaba en las clases de actuación. Por eso, al terminar el bachillerato decidió viajar a Nueva York a estudiar artes escénicas y probar suerte por su cuenta, decisión que no contó con la aprobación de sus padres.

Rompehogares

En medio de su preparación como actriz se enamoró de su instructor, Don Richardson, quien, en consecuencia, correspondió su amor. Fue una relación tormentosa y secreta pues se trataba de un hombre casado, el primero de una larga lista del mundo sentimental de la inolvidable actriz. Cuando los padres de Grace insistieron en conocerlo en una visita de la pareja a Filadelfia, Lizanne encontró una carta que revelaba el estado civil del amante de Grace. Inmediatamente le contó a sus padres, quienes echaron a Richardson de la casa. Este incidente no fue suficiente para apartarlos. En otro intento, John Kelly le ofreció un costoso automóvil para que dejara a su hija en paz.

Si bien el hombre rechazó el soborno pero decidió alejarse de Grace por su propia voluntad. Después de superar la ruptura, Grace recibió una propuesta para actuar en la película “Mogambo”, la obra que le permitió ganar un Óscar en 1954, y en la cual se enamoró de Clark Gable, el gran galán de Hollywood que tenía 28 años más que ella. Grace pensó que al ser Gable un hombre soltero que correspondía su amor, el romance iría para largo pero una vez se acabó el rodaje y el actor regresó a Londres, negando terminantemente haber tenido una relación con la actriz. Tras esta nueva decepción amorosa, vino un romance con otro actor, otro verdadero clásico e histórico de Hollywood: nos estamos refiriendo, puntualmente, a Ray Milland, su pareja en la película “Crimen perfecto”, separado recientemente, lo que permitió que el romance se diera ante los ojos de todos.

Pero la relación terminó en escandalo cuando Milland regresó con su esposa y Kelly fue tildada de arruina hogares. En su lista de romances también está Bing Crosby, su entonces compañero de set en “The Country Girl”, a quien su padre aprobaba, no tanto por su fama y talento sino porque no era judío como Richardson y eso era una condición importante para el antisemita John Kelly. Crosby no solo era viudo sino también católico. Grace se negó al matrimonio por el simple hecho de que no lo amaba. Asi dadas las cosas, vino, luego, la siguiente relación afectiva de Grace. La actriz estuvo a punto de casarse con el actor francés Jean Pierre Aumont pero en uno de sus viajes a Francia, alguien le sugirió conocer al príncipe Rainiero de Mónaco y ese encuentro le hizo cambiar de interés.

Grace Kelly: una heroína trágica, amada e incomprendida

El amor entre ambos se consolidó en Filadelfia unos meses después cuando Rainiero la visitó y pudieron pasar tiempo juntos. Como no podía ser de otra manera, John Kelly le dio la bendición a esa unión. Muchos amigos aseguraron que este visto bueno fue lo que impulsó a Grace a dar el sí y a dejar a un lado su carrera profesional. Además “este era el mejor guión que recibirá en su vida. Ella será la estrella por mucho tiempo”, dijo el diseñador Oleg Cassini cuando Grace aceptó el anillo de compromiso. Y así la diva de Hollywood se casó con su principe azul en abril de 1956, una decisión de la que estuvo siempre muy segura. “Cuando estaba con el (Rainiero) siempre estaba feliz”. En otra ocasión señaló que estaba tan devastada por sus fallidos romances que la llegada del príncipe a su vida fue una salvación. En 1957 la pareja tuvo su primera hija, Caroline, y al año siguiente a Albert. Fue entonces cuando ella se dio cuenta de que la vida de princesa no era como la de los cuentos de hadas. Después de dos abortos espontáneos, nació Stephanie.

Pero luego otra tragedia llegó a su vida. Otro hijo varón que esperaba murió en su vientre antes de nacer.Se dice que los constantes abortos llevaron a la princesa a la depresión. Además debía tolerar el temperamento errático de su marido y la antipatía de los monegascos. En 1964 su esposo le propuso que volviera a la pantalla grande; sin embargo, los rumores de que ella regresaba al cine por supuestos problemas maritales acabaron con ese proyecto. En esa oportunidad la princesa se despidió por siempre de su sueño de actuar y se refugió en el principado donde asumió el papel de esposa y madre, y benefactora de obras sociales.

Por R.F.

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