La denuncia de Cris Morena: los espeluznantes hallazgos que encontraron en la casa de su acosador
Tras la denuncia de la creadora de “Margarita”, la Policía allanó el dormitorio de Leonardo Lo Giudice y se encontró con macabros descubrimientos. Los detalles, en la nota.
Hace poco se supo de la denuncia de Cris Morena a un hombre que la acosa y hostiga desde hace cinco años. Se trata de Leandro Lo Giudice, quien tiene 51 años y vive en Valentín Alsina, partido bonaerense de Lanús. Aunque al principio obtuvo una probation, el hecho de que volviera a merodear a la famosa productora derivó en la colocación de la tobillera electrónica y de una restricción perimetral. Ahora, se conocieron los espeluznantes hallazgos de la Policía en la casa del denunciado.
“Cris Morena viene siendo víctima de un acoso feroz. Esto empezó previo a la pandemia, en la pandemia por suerte se cortó para ella, pero después siguió. Es una persona que la sigue a sol y sombra en el trabajo, la casa, la sigue con el auto, le manda mensajes. Hay una obsesión”, presentó el tema el periodista Carlos Salerno en “Desayuno Americano”.
En el ciclo de Pamela David en América TV contaron que la Policía encontró en la habitación del acosador de la creadora de “Margarita” distintas anotaciones con el nombre de Cris Morena y situaciones que se imaginó Leandro Lo Giudice con la empresaria. Sin embargo, lo más espeluznante no terminó ahí.
“Había fotos de los ojos de Cris Morena”, señaló Salerno, y precisó: “Diferentes ojos, estaba obsesionado con la mirada de Cris Morena”. Esas imágenes fueron recortadas de distintas revistas y estaban pegadas a modo de collage. Para los investigadores, ese comportamiento confirma una fijación profunda y un estado de ensañamiento delirante que excede el acoso convencional.
Además, se encontraron mapas con los movimientos de la mamá de Romina Yan, así como mensajes con contenido relacionado con Cris Morena o a su entorno. Del allanamiento se secuestraron el celular y la notebook. Vale destacar que Leandro Lo Giudice no está detenido, pero es controlado con la tobillera electrónica.



