Le cumplieron el último deseo a la Tota Santillán, relacionado al Potro Rodrigo: los detalles
El conductor fue gran amigo del cuartetero y trabajaron mucho tiempo juntos. Por ello, su gran anhelo estaba vinculado a su compañero de aventuras. Leé la nota.
Dos días después de la muerte de La Tota Santillán, se llevó a cabo el entierro en el cementerio Las Praderas en Esteban Echeverría. Despedido por seres queridos y amigos de la música, quienes también escribieron en redes sobre su dolor, sus familiares cumplieron el último deseo del histórico presentador de la movida tropical.
A lo largo de su carrera, Santillán realizó muchos proyectos, pero el que más lo marcó fue ser el presentador de Rodrigo Bueno, quien se convirtió en un gran amigo y en un improvisado socio artístico. Compartieron entrevistas, estudios de televisión y escenarios, y es la voz de La Tota la que se escucha en la mítica apertura del disco en vivo "A 2000". "¡Ro, Ro, Ro, Ro, Rodrigo carajo!", vocifera el animador ante el delirio del público como previa a "Yerba Buena", uno de los himnos del cuartetero.
Recordemos que durante las primeras horas de la mañana del martes se llevó a cabo el entierro del presentador, donde sus familiares y amigos cercanos se acercaron para despedirse por última vez del hombre. Aquellos que fueron parte del cortejo fúnebre lo hicieron portando flores, cuadros y remeras en honor del conductor de "A pura música".
Su hijo Leandro llegó en un auto de color gris con un cuadro de su padre en las manos, acompañado por su tío Horacio y su pareja. Si bien muchas personas se presentaron para este último adiós, el hermano de Santillán se mostró dolido por algunas de las ausencias.
Fue sepultado en el cementerio junto a su entrañable amigo y compañero de trabajo, Rodrigo Bueno. Este era el gran deseo de Santillán desde que el popular cantante de cuarteto perdió la vida en un accidente automovilístico hace ya 24 años. Durante más de dos décadas, Santillán se dedicó a mantener viva la memoria de su amigo, ya que nunca pudo superar por completo su pérdida. Por eso, su último deseo era descansar junto a él cuando llegara su hora.
Tras conocerse la triste noticia de su fallecimiento, provocado por un "síndrome asfíctico", y al ser encontrado en su casa con el 90% de su cuerpo quemado, su hermano Horacio se movilizó para cumplir el sueño de Daniel. Finalmente, Ricardo Daniel Carías, su verdadero nombre, fue sepultado a pocos metros de Rodrigo en el Cementerio Las Praderas.
Su cuerpo fue trasladado en un coche fúnebre desde la cochería Morón, donde fue velado la noche anterior.En la ceremonia de sepultura, familiares y amigos se reunieron con flores, retratos y camisetas en homenaje tanto a él como a Rodrigo.



