Lorena Liggi vende frutas y verduras a domicilio

La vedette acude al Mercado Central con listas de pedidos para sobrellevar la cuarentena obligatoria. ¡Entrá a la nota y mirá!

No es fácil abandonar el glamour, los brillos y las ovaciones desde el escenario. Quiérase o no, la fantástica rutina de los artistas, que siempre tiene que ver con el talento y la creatividad, lleva indefectiblemente a un estilo de vida que es diferente al del resto de los mortales. Pero esta cuarentena obligó a todo el mundo a cambiar de eje, debido a la falta de trabajo, las prohibiciones y otras modificaciones de la vida cotidiana. Y a la primera vedette, actriz y productora Lorena Liggi, que viene de una temporada exitosa en Mar del Plata y hasta ganó un premio Estrella de Mar, también le tocó, y a partir de la cuarentena se puso a vender frutas y verduras a domicilio.

Sin dudar en hacerlo, sabiéndose trabajadora como cualquier otra persona, cuando atravesaba los dos meses del aislamiento y se la pasaba encerrada comenzó a inquietarse y necesitó hacer algo. Con su amigo el RR.PP. Fernando Maldonado se sumaron al emprendimiento llamado "La huella de tu huerta" y arrancaron. Hoy, Lorena va al Mercado Central a las tres de la madrugada con una lista de pedidos, habla con productores, elige las mejores verduras y frutas y vuelve a su casa, donde comienza a armar las cajas para sus clientes, a los que ella misma les lleva la mercadería.

"Es muy sacrificado, no me quejo para nada, pero arrancamos muy temprano el viernes y seleccionamos la mercadería. Fue gracioso el primer día porque caí y no nos conocía nadie. Con mi forma de vestir, rubia, fue raro. ¡Pero me atendieron súper bien! Pedimos que nos orienten y ahora ya soy experta", comentó en charla con el ciclo "Quedate en casa".

Demostrando que conoce de la materia, analizó la inflación de los productos: "En la última semana aumentó mucho la papa y la cebolla, y es porque no hay mucha. La zanahoria subió hace tiempo. La manzana y la banana se mantienen en el mismo precio". Esta reinvención, para ella tiene un gran significado: "Llegamos acá y se terminó el trabajo. No se pudo hacer más nada. Más allá de una necesidad económica, hace muy bien a la cabeza", detalló. Aunque admite que no tiene muchas urgencias, confiesa: "Soy muy buena administrando y el primer tiempo llegaba bien con todo. Pero llegó un momento hace dos meses en que dije a este ritmo no puedo tirar".

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