FARÁNDULA

Tras la notificación a La Maciel en "Gran Hermano", los detalles de la denuncia contra la participante: "Les pegaban y les inyectaban..."

Personal de la Policía Federal ingresó a los estudios de Telefe para notificar a la participante sobre una causa por prostitución y trata de personas. Más detalles en la nota.

El clima de "Gran Hermano Generación Dorada" (Telefe) se tensó ayer como nunca. En medio de la transmisión en vivo, la voz en off del programa sonó con un tono inusualmente serio. "Hola, Maciel", dijo Gran Hermano. Y luego soltó la frase que paralizó a todos: "Tengo algo que comunicarte... En unos instantes te voy a llamar al confesionario debido a una notificación judicial que debés firmar". Lo que vino después escapó a cualquier guión televisivo:  personal policial ingresó a la casa para notificar a Jessica Elizabeth Maciel, conocida como La Maciel, sobre un nuevo movimiento en la causa que la investiga y ella habló para defenderse. Tras el escándalo, se conocieron detalles de la terrible denuncia sobre trata de personas que podría llevarla a la cárcel.

Según la información del periodista Federico Fahsbender en Infobae, personal de la DUOF San Martín de la Policía Federal ingresó a los estudios de Telefe para hacer la notificación pertinente. Un patrullero esperaba a media cuadra, atento a cualquier situación. Según el oficio judicial, la Policía Federal debía anoticiar a Maciel de un escrito que presentó su pareja, para determinar si ella ratificaba la designación de un abogado defensor en el expediente. 

Las autoridades del canal llevaron a la participante a un recinto apartado, fuera del alcance de las cámaras. El trámite se cumplió sin mayores problemas, de acuerdo al reporte policial posterior. Pero la noticia ya estaba dada y el escándalo, servido.

El expediente que motivó esta intervención judicial tramita en la Fiscalía Federal N°2 de San Martín, a cargo del fiscal Jorge Sica, bajo la calificación de "averiguación de ilícito". La acusación, que salió a la luz hace semanas, es de una gravedad extrema: prostitución y trata de personas. La denuncia fue presentada por la Asociación Civil Madres Víctimas de Trata, una organización sin fines de lucro que reúne a familiares de víctimas de explotación sexual.

Margarita Meira, presidenta de la ONG, explicó a este medio que la denuncia incluye los testimonios de al menos 15 mujeres trans por hechos que habrían ocurrido hace una década. Varias de ellas, asegura Meira, eran menores de edad en ese entonces. "Según la denuncia, Maciel era proxeneta. Explotaba chicas trans en la Ruta 8, entre José C. Paz y San Miguel", afirmó la activista. 

Y agregó detalles escalofriantes: "Una de las víctimas, que hoy tiene 24 años, en ese momento tenía 14. Les pegaban. Les inyectaron aceite de auto. Les decían: ‘¿Querés tener tetas y cola?' Desconocían el desastre que eso podía provocarles en la salud".

Maciel, por su parte, niega rotundamente todas las acusaciones. Asegura que se trata de una venganza por su pasado y que fue ella quien, en su momento, impulsó una denuncia que derivó en allanamientos y detenciones. "Jamás en mi vida hice algo así. Nunca exploté a nadie", declaró. Más allá del desenlace judicial, este episodio expone un fenómeno recurrente: la exposición mediática de un participante de reality puede reactivar causas judiciales dormidas o en curso. 

La televisión se convierte así en un escenario donde la justicia y el entretenimiento chocan de frente. Queda ahora en manos de la fiscalía determinar la veracidad de los testimonios y si La Maciel tiene respuestas pendientes con la ley. Mientras tanto, la producción del programa deberá decidir si la participante continúa dentro de la casa, en medio de una tormenta que amenaza con crecer.

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