Cómo es por dentro la millonaria casa de Gene Hackman en Santa Fe que saldrá a la venta
Tras la resolución de su herencia, la emblemática residencia del actor en Nuevo México sale al mercado por una cifra millonaria. Un recorrido por los detalles arquitectónicos y decorativos que la convierten en una joya única en el desierto.
La propiedad de Gene Hackman en Santa Fe, Nuevo México, acaba de salir al mercado luego de que se resolviera su situación legal y sucesoria. El actor, reconocido por su extensa carrera en Hollywood y ganador de dos premios Oscar, vivió durante años en esta residencia, enclavada en un paisaje de ensueño y con un diseño que mezcla lujo, funcionalidad y estilo personal. La casa fue puesta en venta por la cifra de 5,3 millones de dólares y ya despierta interés tanto por su arquitectura como por el nombre que la habita.
Construida en una extensión de más de 12 hectáreas, la residencia fue diseñada junto a la esposa de Hackman, la pianista Betsy Arakawa, con quien compartió la pasión por el arte, la tranquilidad y el estilo refinado. Lo que en otro contexto podría haber sido una simple mansión de retiro, en este caso se convirtió en un refugio lleno de carácter, rodeado de vegetación autóctona, con vistas despejadas a las montañas Sangre de Cristo y una disposición pensada para el disfrute, la privacidad y la inspiración.
Gene Hackman, de 95 años, y su esposa Betsy Arakawa, de 65, fueron encontrados sin vida el pasado 26 de febrero dentro de su hogar en Santa Fe, lo que derivó en una investigación a cargo de la Oficina del Sheriff del Condado.
Según informaron las autoridades, el legendario actor falleció por complicaciones cardíacas agravadas por el Alzheimer. En el caso de Arakawa, la causa de muerte fue un síndrome pulmonar provocado por hantavirus, una enfermedad poco común transmitida por roedores.
La propiedad principal cuenta con más de 700 metros cuadrados construidos, divididos en amplios ambientes bañados por luz natural y conectados entre sí por pasillos abiertos, techos altos y materiales nobles. Las paredes de adobe y los pisos de madera recuperada conviven con modernas instalaciones, obras de arte seleccionadas por el actor y una decoración sobria que privilegia el confort por sobre la ostentación. Además de los espacios sociales, como el living con chimenea y el comedor formal, la casa tiene una biblioteca de grandes dimensiones, varios dormitorios en suite, un estudio de escritura y un taller de pintura, donde Hackman desarrolló su otra gran vocación creativa: la literatura y las artes plásticas.
El exterior es igual de impactante: una pileta climatizada rodeada por un deck de madera, jardines diseñados con especies autóctonas que no requieren riego intensivo, y senderos que serpentean entre árboles centenarios, todo pensado para integrarse sin esfuerzo con el paisaje árido pero magnético de la región. A esto se suma una casa de huéspedes totalmente equipada, un garaje para varios vehículos y una cava subterránea que refleja el gusto del actor por los buenos vinos.
Lejos de Los Ángeles y del vértigo de la industria del cine, Hackman eligió este rincón del suroeste estadounidense para vivir su retiro con discreción, arte y naturaleza. Ahora, su legado material queda disponible para quien esté dispuesto a pagar no solo por una casa, sino por un pedazo de historia cinematográfica.



