MÚSICA

Green Day en Argentina: un show épico, un pedido a Messi y la pasión punk que no defrauda

La banda californiana volvió a encender Buenos Aires con un recital lleno de hits, pirotecnia y momentos emotivos. Reviví cada detalle de una noche mágica en el Ducó.

@perez_daro

Green Day transformó el estadio de Huracán en un templo del punk rock. Miles de almas cantaron, saltaron y vibraron con Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool, que demostraron por qué siguen siendo gigantes en la noche del miércoles 3 de septiembre. El barrio de Parque Patricios latió al compás de distorsiones y pocos acordes efectivos, confirmando que la conexión entre la banda y el público argentino es algo único, un pacto de energía pura que se renueva cada vez que pisan el país.

Por la tarde, cuando caían los últimos rayos de sol en la ciudad, Dos minutos cruzó el Puente Uriburu desde Valentín Alsina y llegó rápido al Ducó para demostrar de qué está hecho el punk nacional. Con una lista con sus grandes éxitos, obviamente recibieron un cálido recibimiento de todos, y hubo mucho pogo. Gran acierto llevar a la banda del Mosca para que abra el evento y la noche tenga aura de festipunk. Llegó el turno de Bad Nerves, y, con una propuesta más pop pero igual de enérgica, demostraron que están para grandes cosas y seguramente se fueron con más de un fan que quizás no los tenía en el radar.

 

Pero era tiempo del plato fuerte. La espera valió la pena. Tres años después de su última presentación en Vélez, el trío regresó con una producción descomunal: pantallas gigantes, luces que cortaban el humo y fuego que iluminó caras sonrientes. Tras la entrada en calor con “Bohemian Rapsody”, de Queen, un clásico de las previas de los californianos, desde el primer acorde de "American Idiot" hasta el último eco de "Good Ridance", el repertorio fue un viaje en el tiempo. No faltaron los clásicos de "Dookie" –que cumple 30 años– ni los himnos de "American Idiot" –que ya tiene dos décadas–, mezclados con temas de “Saviors” (“Coma City”, "One Eyed Bastard", "Bobby Sox") su disco más reciente. 

El tour venía a cuento del aniversario de esos dos discos tan importantes en la carrera de Green Day. “Dookie” fue el que los puso en el mapa internacional en 1994, con los mayores clásicos de la banda y hasta de una generación, y “American Idiot”, ya del nuevo milenio, de alguna manera les sacó la sub etiqueta punk para ser reconocidos en el mundo del rock más mainstream, con baladas y poderosas canciones que también supieron convertirse en himnos.

 Gren Day dio un increíble espectáculo en el estadio de Huracán.
 Gren Day dio un increíble espectáculo en el estadio de Huracán.

Tras el grito inicial, continuó “Holiday”, e inmediatamente, el primer momento inolvidable: fue cuando una fanática subió al escenario para cantar "Know Your Enemy". Billie no solo compartió el micrófono con ella, sino que le regaló su icónica corbata roja, un gesto que quedará grabado en su memoria para siempre. Esas son las cosas que hacen de Green Day una banda especial: la capacidad de convertir un recital gigante para miles de personas, en una experiencia íntima y compartida.

Otro de los momentos más emocionantes llegó con "Boulevard of Broken Dreams", cuando el estadio completo cantó a gritos, convirtiendo la canción en un himno colectivo. La noche siguió cargada de nostalgia, y con la complicidad de Billie Joe, que como siempre, hizo coro a la multitud. Pero no todo fue seriedad: competiciones de gritos, y hasta un pequeño homenaje a Ozzy Osbourne, fallecido el 22 de julio, se hicieron sentir. Con ayuda del público, el guitarrista tocó la famosa melodía de "Iron Man" de Black Sabbath.

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El repertorio incluyó hits anticorrosivos para los que siguen a la banda desde hace mucho, como “Basket Case”, “The Grouch”, “Longview”, “Welcome To Paradise”, “Hitchin’ A Ride”, "When I Come Around" y “She”, en el repaso de su trayectoria. También hubo lugar para “Easter eggs”, como Billy llama a algunos temas que son referencias para fans más acérrimos, como la inclusión en el setlist de "Going To Pasalacqua" de su primer disco, que fue un estreno de la gira, como “Oh Love" de la trilogía “Uno, dos, tres” de 2012.

 

Tré Cool, toda la actitud de Green Day.
Tré Cool, toda la actitud de Green Day.

También mostraron su costado más político. En "Jesus of Suburbia", las imágenes en pantalla reflejaron conflictos globales, recordando que el punk nunca debe perder su mensaje. Pero sin duda, el instante más viral ocurrió cuando Armstrong agarró una bandera argentina con la imagen de Messi besando la Copa del Mundo, pero modificada: en lugar del trofeo, se veía el símbolo de Green Day, un corazón con una mano. Billie se la puso al hombro y gritó: “Messi, tienes que irte de Florida ahora mismo”, (que curiosamente ahora está en Buenos Aires para jugar contra Venezuela en su último partido oficial con el seleccionado argentino) en lo que sería un guiño claro contra el gobernador conservador Ron DeSantis.

 

Mike Dirnt, bajista desde el inicio y pionero de un estilo con su instrumento. 
Mike Dirnt, bajista desde el inicio y pionero de un estilo con su instrumento. 

El cierre fue con "Good Riddance (Time of Your Life)", con miles de voces acompañando la despedida. “Son el mejor público del mundo”, dijo Billie, y aunque es una frase que repite en cada gira, en Argentina suena a verdad. Porque acá el punk no es solo música: es furia, abrazo, resistencia y pertenencia. Green Day lo sabe, y por eso siempre vuelve.

 

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