El profundo amor de María Becerra por los animales: rescates, adopciones y nombres con historia
Durante una reciente entrevista, la Nena de Argentina contó cómo elige los nombres de sus mascotas y emocionó a todos. ¡Te mostramos el video!
Más allá de su carrera meteórica, María Becerra siempre mostró un costado muy sensible: su amor por los animales. A lo largo de los años, adoptó y rescató a varios perros y gatos, dándoles un hogar lleno de cariño. Durante su reciente visita a OLGA, la artista reveló una divertida y emotiva regla familiar que sigue a la hora de elegir los nombres de sus mascotas.
Durante su paso por Tapados de laburo, María fue recibida por una multitud que colmó la puerta del estudio, cortó calles y armó un verdadero revuelo para saludar, aunque sea de lejos, a “La Nena de Argentina”.
En medio del entusiasmo general, la artista se mostró cercana y relajada, y compartió detalles muy personales que encantaron a sus fans.
Una regla muy particular para nombrar a sus compañeros de vida
Entre risas, la cantante contó: “Tenemos una regla en nuestra casa: a las nenas les pongo nombres de cantantes que me gustan, y Juli (Rei) a los nenitos y a una de las nenas les pone nombres relacionados con los autos, porque es re fierrero”.
Con orgullo, enumeró los nombres de sus mascotas: “Tenemos a Mecha, que es la gata; Turbo, que es mi perro, y también es renguito; y Pistón, el más nuevo de la familia”.
Luego, reveló cómo se llaman sus perritas, todas con nombres de mujeres de la música popular: “Selena, por Selena Quintanilla; Dalila, por Dalila; Gilda, por Gilda; y después Tita, que no sé…”, dijo entre carcajadas, antes de aclarar: “¡Pero no fue por Tita Merello!”.
Uno de los momentos más emotivos de la charla fue cuando habló de Pistón, un cachorro de apenas 50 días que había sido rechazado por otros adoptantes debido a que nació sin una manito delantera y con solo tres deditos en una de las patas traseras.
María decidió adoptarlo y darle el cariño y la contención que necesitaba, reafirmando así su compromiso con el bienestar animal y su postura a favor de la adopción responsable.
A través de estas anécdotas, María Becerra volvió a demostrar que su sensibilidad y su amor no conocen de escenarios ni de cámaras: son parte esencial de quien es, tanto arriba como abajo del escenario.
Con una mezcla de ternura, humor y convicción, logró emocionar a su audiencia una vez más, dejando en claro que su vínculo con los animales no es una pose, sino un modo de vida.




