Murió Hugo Gatti: una despedida de arco a arco y con el estadio lleno
Hugo Gatti tenía 80 años. Ídolo y figura en Boca. También jugó en Atlanta, River, Gimnasia, Unión de Santa Fe y la Selección Argentina. El amor por Nacha, su mujer. Recuerdos, anécdotas y polémicas. El adiós a un personaje inolvidable del fútbol.
Por Hugo Ferrer.
Hugo Gatti fue tapa de Crónica, hace 61 años también. Murió, justo, a 61 años de su primera tapa y nota. Aquel lunes 20 de abril 1964, el país hablaba de la goleada de Boca a River: 4 a 0 en el Monumental. Se había jugado la Copa Jorge Newbery el domingo 19 de abril. Hugo Gatti siempre fue tan desafiante que se animó a posar con el diario y en su auto. Fue en su edición 5ta: Goleó Boca.
¿Quién podía imaginar hoy que un arquero, al que le hicieron cuatro goles, de local y en superclásico, iba a posar con la tapa del diario?
Un dato curioso: la foto fue en su auto, el Fiat 1500, que los hinchas de River quisieron quemar después del partido. Se equivocaron de color y así pudo evitar la destrucción. Provocador y transgresor. Tenía 19 años y era el sucesor de Amadeo Carrizo. La nota, en la contratapa, fue la primera de Gatti en Crónica. Dio la cara. Además de reconocer, “Boca nos dio un gran baile”.
Crónica: -¿Es cierto que quemaron su flamante Fiat 1500, Gatti?
Gatti: Afortunadamente, no; pero le faltó poco, Los hinchas - según me dijeron después del partido cuando yo estaba encerrado - andaban debajo de las tribunas buscándolo. Pero unos chicos buenos, al ser interrogados sobre qué color era mi auto, le dijeron "colorado". Había uno, pero de otra marca y como no encontraban un Fiat 1500 rojo, escupieron ese venerable auto colorado, y en vista que les sobraba saliva, también escupieron el mío, que estaba al lado. Quizás si lo hubieran conocido, ahora sería un montón de hierros retorcidos y yo andaría colgado de los colectivos…
El epígrafe de la foto, Gatti, tapa y auto, decía: “El coche que alguien quemó, goza de buena salud.” Gatti auténtico.
Su fama y “locuras” atrajeron a hinchas propios y rivales. Atlanta, River, Gimnasia, Unión de Santa Fe y Boca vivieron cada partido y lo recuerdan con todos sus matices. Y lo mismo en la Selección Argentina.
Lucas Cassius, Mohammad Alí y NachaOctubre de 1979. En Mónica Presenta, el histórico programa de Canal Trece, estuvo el boxeador Muhammad Alí, también conocido como Cassius Clay. Había llegado a la Argentina invitado por la revista El Gráfico para festejar sus 60 años. Mónica Cahen D’ Anvers y Roberto Maidana, junto a Ernesto Cherquis Bialo recibieron a Hugo Orlando Gatti. Fue con su hijo, Lucas Cassius. El bebé, estuvo en brazos de Alí y luego en los del arquero. Y hasta se animó a “tirarle” unos golpes, mientras Gatti le decía “Dale un beso”. Fue un momento único en la televisión.
Muhammad le dijo a Gatti: “¿Por qué es tan feo y el chico tan hermoso?”. Gatti, respondió al mentón. Luego recordó que le dijo a Alí que “no había visto a la madre, que es hermosa”, haciendo alusión a su esposa Nacha Nodar.
Domingo 20 de abril de 2025. 46 años después, ese nene, Lucas Cassius, afrontó las cámaras para hablar de papá Hugo, aquel que lo tenía en brazos ante su ídolo máximo.
27 de junio de 2024. Ese día “El Loco” empezó a morir. Su hijo Lucas lo ratificó minutos después del desenlace final en la puerta del Hospital Pirovano. “Se fue el día que murió mi mamá.”
La biografía dice 20 de abril. No, aquel día de la muerte de su esposa, el amor de su vida, Nacha Nodar fue un tremendo quiebre en su vida. Ya nada fue lo mismo. Eran ella y él. Eran uno.
El amor nació en 1970. Fue un impacto para los medios, en la farándula y en el fútbol.
El periodista Rodolfo Braceli (de saco y corbata) y el fotógrafo Eduardo Forte lograron hacer la primera foto juntos a fines de 1970. Según GENTE, en una playa de Olivos estaba el "desaparecido" arquero Gatti. “Casi una semana tras él todo el periodismo argentino. Hasta que finalmente lo encontramos. Forte llevó teleobjetivos para la nota de "asalto", y así comenzó el reportaje. Evidentemente se habían hecho dueños de Gatti y su novia, la modelo Nacha Nodar, que hace dos años ocupó una de las tapas de GENTE. El reportaje se prolongó todo el día; por eso Braceli apareció con la cara colorada y Forte hizo la fotografía - contraste: el personaje de la nota en traje de baño, y el periodista, de rigurosa corbata.”
Ese romance fue furor. Ella, modelo, famosa, tapa de revistas, de novia con el arquero y showman.
Gatti tuvo todo: looks, marketing, era su propia marca. Y hasta la primera publicidad en su buzo de arquero, con el restaurante Paparazzi, el lugar de los famosos.
Sol, secador de pelo y jugar de “9”Mar del Plata fue uno de sus lugares favoritos. En las piletas Punta Iglesia, junto a “Lolo” Von Kostch, se fotografió con Nacha Nodar y amigos. Aquel verano de 1971 fue revolucionario.
Las playas de Solanas, en Punta del Este, lo protegieron muchos veranos, junto a su esposa e hijos. Sol y fútbol, siempre de delantero y en la arena.
Su show siempre empezó desde la llegada al estadio. Su salida por el túnel tuvo su magia. Al comienzo, con las bermudas, el “1” era un rectángulo vertical en la pierna derecha, la vincha, los algodones con alcohol para la nariz, la medias bajas y bien vendado. Y las piruetas en el área chica o colgado y subido al travesaño. Su estilo fue imitado por tantos arqueros que querían ser como él. ¿Y quién no soñaba con ser su mascota para entrar a la cancha de su mano?
En el vestuario, cuando podíamos ingresar a entrevistar a los jugadores mientras se cambiaban (¡qué hermoso era eso, por Dios!), Gatti era un “distinto”. Llevaba su propio secador de pelo y hasta que su melena no lucía como él quería no paraba. Único. Y, a veces, daba reportajes peinándose y mirándose al espejo. Cables (enredados entre las piernas), handies, micrófonos, mucho vapor, calor, grabadores. Era la magia de estar ahí.
Sufrí el dolor cuando el 11 de abril de 1976 se fracturó la mandíbula en tres partes. Boca jugaba contra Independiente. Violento choque con el “9” del Rojo, Daniel Astegiano. Volvió pronto. El arco era su hogar.
Con el Boca del DT Juan Carlos Lorenzo logró no sólo los campeonatos, sino que además “pudo jugar un rato” de “9” por primera vez, el 11 de agosto de 1976 en la cancha de Boca, una semana después del título logrado en la cancha de River contra Unión de Santa Fe (2 a 0). Así celebró el Metropolitano contra Platense. Esa noche, como parte del show, el presidente Alberto J. Armando le pateó un penal. Después vinieron otros partidos como delantero y despedidas, como la que le hicieron en Vélez, junto a Amadeo Carrizo, Fillol, Bochini y Alonso; y más tarde en Boca, contra la Universidad de Chile. Ganaron 5 a 0, lo dirigió Carlos Bianchi. Luego, su estatua, la número 12 de los ídolos, en la Bombonera.
A horas de su muerte, el fotógrafo presidencial Victor Buggé publicó en su Facebook una foto con él, de 1984. Le dijo a Crónica: “El Loco vino a ver a Raúl Alfonsín a Casa de Gobierno. Después de la reunión fuimos a mi oficina. Quería conocerla. Ahí mismo le hicimos una copia en blanco y negro de la foto con el presidente y se la llevó.”
Tiempo después, Gatti fue el centro de una polémica al apoyar a la UCR. Confesó: “No soy ni seré peronista, aunque la hinchada de Boca me insulte”, le reconoció a la revista GENTE en septiembre de 1987. “Sin Alfonsín, el país estaría peor”, aseveró.
En la noche de este domingo, el presidente Milei lo despidió con un “Adiós colega”. De arquero a arquero.
Eduardo Galeano, en su libro El fútbol a sol y sombra, tiene una capítulo que se llama El Arquero: “El no hace goles. Está allí para impedir que se hagan. El gol, fiesta del fútbol: el goleador hace alegrías y el guardameta, el aguafiestas, las deshace.”
Gatti disfrutó de “los tres palos” y de ser el verdugo de los delanteros.
La despedidaPara muchos la figura de Gatti se engrandeció a partir de su muerte, como suele pasar. Para otros, no. Murió una parte de mi infancia. Marcó a fuego una etapa inolvidable del fútbol, de los “picaditos”, de las fotos en las revistas, de escuchar los partidos por radio. Y luego, la tevé: del blanco y negro al color. Algunos de los relatores que lo transmitieron: Fioravanti, Bernardino Veiga, Emilio “Yiyo” Arangio, Carlos Parnisari, Daniel Adrián, José María Muñoz, Juan Carlos Morales, Humberto Biondi, Mauro Viale y Victor Hugo Morales.
Hugo Gatti vivió siempre como quiso y opinó de lo que quiso. Generó polémicas en el fútbol y en la política. Quizás, más amado por los hinchas que por el mundo del fútbol. Nunca le importó porque nunca dejó de ser Gatti. Además, siempre dijo que fue el mejor arquero.
Como tituló Crónica, en la tapa del lunes, “Adiós, loco lindo”




