El amor hecho canción: David Lebón y Patricia Oviedo sellaron su historia con una boda llena de música y emoción
El legendario músico argentino celebró su unión con su pareja y manager en una ceremonia íntima, rodeado de amigos, colegas y momentos que quedarán para siempre en la memoria de todos los presentes. Los detalles, en la nota.
Hay amores que no necesitan estridencias para trascender. El de David Lebón y Patricia “Pato” Oviedo lleva quince años creciendo en silencio, con la misma armonía con la que el músico hizo historia en el rock nacional. Y fue justamente esa historia compartida la que tuvo su capítulo más emotivo: una boda íntima en el Registro Civil de la calle Uruguay, donde la música, la emoción y los afectos se fundieron en una sola canción.
Rodeados por sus hijos, nietos y una constelación de artistas y amigos, David y Pato formalizaron su amor después de más de una década de caminar juntos. Lo hicieron sin artificios, con la naturalidad de quienes ya se eligieron hace tiempo, pero ahora decidieron sellar esa elección frente a todos los que fueron parte de su recorrido.
Una ceremonia donde la música lo dijo todoEl mediodía porteño tenía una energía especial. En la sala del Registro Civil se mezclaban risas, abrazos y miradas cómplices entre figuras como Pedro Aznar, Ricardo Mollo, Sandra Mihanovich, Julia Zenko, Kevin Johansen y Marcela Morelo, además de los músicos que integran la banda de Lebón: Daniel Colombres, Dhani Ferrón, Leandro Bulacio y Alex Musatov.
El momento más conmovedor llegó cuando Sandra Mihanovich se puso de pie y, sin micrófono ni acompañamiento, entonó a capella un fragmento de “Honrar la vida”, el himno de Eladia Blázquez. Fue imposible no emocionarse: Patricia, de pie, y David, sentado junto a Mollo, escuchaban con lágrimas en los ojos mientras la letra parecía resumir todo lo vivido.
Tras el acto, la pareja compartió la alegría con todos los presentes y también con quienes los siguen desde lejos. En redes sociales comenzaron a circular fotos y videos espontáneos que mostraban abrazos, risas y lágrimas, retratos genuinos de una celebración auténtica.
Una de esas postales se volvió emblema: David y Pato, sonrientes frente a la piedra fundacional del Registro Civil, sosteniendo el acta de matrimonio y mirando a cámara mientras suena “Seminare”, la canción eterna de Serú Girán. En esa imagen se resume una historia de amor y de vida: ella lo mira con ternura; él, con gratitud. Es la complicidad de dos que se encontraron en la música y decidieron quedarse.
El amor entre Lebón y Oviedo comenzó hace 15 años, después de una cena posterior a un recital en Rosario. Desde entonces, compartieron escenarios, giras y proyectos, pero también la vida cotidiana, esa donde el cariño se construye en lo simple. Ella se convirtió en su compañera y también en su manager, su equilibrio y su motor.
En redes sociales, Oviedo había anticipado el paso con un mensaje que reflejaba la esencia de su vínculo:
“¡Celebrar todo siempre! Vivir cada día dando lo mejor de cada uno, seguir trazando el camino juntos, compartiendo buenos y no tan buenos momentos, en fin… la vida misma. La que elegimos y seguimos eligiendo. Te amo infinito”.
Una ovación distinta, pero igual de intensaEsta vez, la ovación que recibió David no fue en un estadio ni tras un solo de guitarra. Fue la de su círculo más cercano, de los que lo acompañaron siempre, de los que conocen su recorrido y su corazón. En el patio del Registro Civil, entre palmeras y abrazos, se tomaron una foto grupal que ya forma parte de la historia: hijos, nietos, colegas y amigos rodeando a los recién casados, sonriendo como si el tiempo se detuviera en ese instante.
El casamiento de David Lebón y Patricia Oviedo no solo celebró una relación, sino también una manera de vivir: con gratitud, con entrega y con música. Porque para ellos, el amor se toca, se canta y se comparte.
Y en esa melodía que escriben juntos desde hace 15 años, cada nota sigue diciendo lo mismo: que el amor, cuando es verdadero, no envejece… solo suena cada vez mejor.




